IPS español

Divulgar conteúdo
Periodismo y comunicación para el cambio global
Atualizado: 11 minutos 21 segundos atrás

Nuevas prácticas en cría de peces mejoran acuicultura en Kenia

ter, 20/11/2018 - 13:12

En la playa de Gasi, en el condado de Kwale, sobre el océano Índico, en Kenia, la gente espera para comprar pescado. La demanda de pescado aumenta en este país debido al rápido crecimiento de la población, en alrededor de tres por ciento al año, y de la mayor conciencia de su valor nutricional. Crédito: Diana Wanyonyi/IPS

Por Justus Wanzala
KISUMU/VIHIGA, Kenia, Nov 20 2018 (IPS)

A pesar de la humedad de un típico mediodía de octubre en el condado de Kisumi, cerca de la costa del lago Victoria, en Kenia, Jane Kisia da vueltas alrededor de sus estanques alimentando a los peces. A medida que les lanza el granulado, estos lo devoran con avidez.

Kisia, una maestra jubilada, hace seis años que cría peces. En 2016 se anotó en el Programa de Acuicultura orientada al Mercado de Kenia (KMAP, en inglés), de Farm Africa, el que concluye en 2019. La iniciativa se extiende por 14 condados de las regiones Central y Lago Victoria, de Kenia.

“KMAP ofrece capacitación especial en acuicultura, lo que me ha permitido aprovechar las oportunidades del sector”, dijo Kisia a IPS. Además de los valiosos vínculos con comerciantes que ofrece, acotó.

“Cuando el pez está maduro, los compradores están a una llamada de teléfono de distancia”, añadió.

En sus cinco estanques, tiene tilapia y algunos bagres, que pesca dos veces al año, y le dejan el equivalente a unos 1.500 a 2.000 dólares.

La demanda de pescado aumenta en Kenia debido al rápido crecimiento de la población, de tres por ciento, y a que hay mayor conciencia sobre el valor nutricional del pescado. Pero la producción depende mucho de la captura en lagos, lo que lleva al agotamiento del recurso.

La Oficina Nacional de Estadística informó en abril que la producción pesquera, procedente de lagos, del mar o de cultivo, había disminuido de unas 163.000 toneladas, en 2013, a unas 135.000, en 2017. La consiguiente escasez llevó al aumento de los precios.

Ese es el contexto actual a pesar de que este país tiene más de 1,14 millones de hectáreas de tierras ideales para practicar la acuicultura, según el informe del Instituto de Investigación Pesquera y Marina de Kenia (KMFRI), de 2017.

Ni siquiera el programa diseñado por el gobierno para impulsar la acuicultura, en el marco del cual se instalaron 48.000 estanques en todo el país hace una década, resolvió el problema de la disminución de la oferta de pescado.

En parte, eso se debe a que el programa solo formó a los beneficiarios en cómo hacer estanques y acopiar alevines. Hubo algunos talleres de capacitación, pero básicamente, los participantes tuvieron que arreglárselas solos.

Un sistema de cría de pollos y peces integrado. Los gallineros están construidos sobre los estanques, lo que permite que los excrementos que caen generen algas que sirven para alimentar a los peces. Crédito: Justus Wanzala/IPS.

El coordinador de Farm Africa, Teddy Nyanapa, explicó a IPS que su organización empodera a los agricultores monitoreando sus avances, ofreciendo asistencia técnica, asesoramiento comercial y para la preservación de recursos naturales. Además de promover un mejor marco legal para el sector.

El programa abarca a todos los actores de la cadena de valor, acuicultores, fabricantes de alimentos y comerciantes, precisó Nyanapa.

Además de las prácticas pecuarias, los agricultores también reciben capacitación para llevar las finanzas, acotó. El programa cuenta con 1.100 beneficiarios, apuntó Nyanapa.

Cada uno de los 14 condados incluidos en el programa, tienen agentes para asistir a los agricultores a emplear las mejores prácticas.

“Los agentes son funcionarios de extensión, la mayoría graduados de facultades, debido a la necesidad de personal para promover la acuicultura con celeridad”, añadió Nyanapa. Gracias a ese apoyo, el proyecto se considera un éxito.

Hay pocos alevines, observó, pues solo hay 12 criaderos oficiales en Kenia.

Nyanapa lamentó que no hubiera un tamaño estándar de juveniles definido para la venta a los agricultores, ya que algunos son tan pequeños que rara vez sobreviven, lo que deja pérdidas.

El costo de la alimentación es una carga pesada, que puede llegar a representar 70 por ciento del costo total, confirmó Nyanapa, coincidiendo con tres agricultores.

“Dependemos de alimentos industrializados que son costosos, que a veces son de mala calidad y el suministro inestable”, lamentó Kisia.

KMAP también colabora con el Centro para la Vida y el Hogar en Ebenezer, un internado con enseñanza primaria y secundaria, para su proyecto de acuicultura con fines nutritivos y comerciales.

La profesora Martha Achieng comentó que comenzaron con la cría de peces en 2012, en el condado de Kisumu.

“El objetivo inicial fue criar peces para su alimentación, dado que algunos menores viven con VIH/sida, pero tras la primera cosecha, vendimos el excedente y sacamos unos 2.000 dólares, y nos dimos cuenta de que era un emprendimiento lucrativo”, recordó Achieng.

El internado, con unos 1.000 alumnos, cuenta con seis estanques con tilapias y bagres. Como las reservas naturales disminuyen, el gobierno subsidia el costo que recae sobre los agricultores.

“Es necesario cambiar la política para reducir la importación de pescado de China y bajar el costo de los insumos a fin de aprovechar las posibilidades de la acuicultura”, subrayó Achieng.

Las importaciones de pescado chino en Kenia ascendieron a unos 21 millones de dólares en 2017, según datos de la Organización de las Naciones Unidas.

Pero en octubre de este año, el presidente Uhuru Kenyatta propuso prohibir las importaciones de pescado de China, aunque algunos pescadores locales, beneficiarios del KMAP, optaron por apuntar a un mercado a mayor escala, por lo cual apenas hubo un magro aumento del suministro local.

Stephen Lukorito, agente de Farm Africa, en el vecino condado de Vihiga, señaló que hay unos 100 pescadores en el condado, por lo que las posibilidades para la acuicultura son enormes.

La granja Beauty, en Vihiga, tiene cinco estanques que funcionan como centros de capacitación para jóvenes deseosos de dedicarse a la acuicultura.

El director de la granja, Wilson Ananda, dijo a IPS que la demanda de pescado en la zona es tan grande que cada vez que cosechan, la comunidad local compra toda la captura.

En el condado de Vihiga, la empresa Bunyore Riverside Development (BRAD) tiene una granja en la que cría unos 19.000 peces en seis estanques de unos 60 por 30 metros, con un sistema integrado de cría de peces y de pollos.

Las casas de los pollos están encima de los estanques, y los excrementos que caen generan algas en el agua, que sirven para alimentar a los peces.

Otras organizaciones se asociaron con el KMAP para apoyar la gestión de las crías, el monitoreo y la evaluación, mientras otras como el Centro Mundial de la Pesca ofrece asesoramiento sobre la conveniencia de varias especies en diferentes zonas ecológicas.

La capacitación también se extendió a los funcionarios gubernamentales, y ya se capacitaron 28 en tecnologías modernas de acuicultura en la región del lago Victoria.

También se capacitan agricultores para oficiar de mentores con sus colegas.

Nyanapa comentó que para terminar el proyecto, les gustaría ayudar a organizar a los agricultores en grupos de trabajo para comprar insumos y mejorar el acceso a los mercados y a los recursos financieros.

Traducción: Verónica Firme

Artículos relacionados

El artículo Nuevas prácticas en cría de peces mejoran acuicultura en Kenia fue publicado originalmente en IPS Agencia de Noticias.

Categorias: Internacionais

Desapariciones, un estigma para gobierno saliente de México

seg, 19/11/2018 - 19:08

Una de las numerosas actividades de los familiares de las personas víctimas de desaparición forzada en México, para presionar porque se busque a sus parientes. Crédito: Cortesía de CMDPDH

Por Gustavo Capdevila
GINEBRA, Nov 19 2018 (IPS)

La ONU despidió con severas recriminaciones al gobierno de Enrique Peña Nieto, por violaciones de los derechos humanos, cuya magnitud ejemplifica el hecho de que en México lleguen hasta 37.435 las desapariciones forzadas de personas registradas desde 2007.

El duro rapapolvo por la situación que deja en materia de desapariciones lo recibe el conservador Peña Nieto a escasos días de que el 1 de diciembre culmine sus seis años de mandato y entregue la presidencia al izquierdista Andrés Manuel López Obrador, quien ganó las elecciones del 1 de julio.

En sus observaciones sobre el caso mexicano, divulgadas este lunes 19, el Comité contra las Desapariciones Forzadas de la ONU (Organización de las Naciones Unidas) lamenta “profundamente” que en México “se mantiene una situación de desapariciones generalizadas en gran parte del territorio”.

El Comité, integrado por 10 expertos independientes de países que han ratificado la Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas, deploró también que en México “imperen la impunidad y la revictimización”, cuando la misma persona sufre igual delito con diferente perpetrador.

Las resoluciones representan la conclusión de una sesión especial, realizada el 9 de noviembre, dedicada al caso mexicano, cuando el Comité, que funciona en la sede de la ONU en Ginebra, enrostró al gobierno de Peña Nieto por la “falta de datos confiables sobre las desapariciones forzadas”.

Roberto Cabrera, de la estatal Comisión Nacional de Búsqueda de Personas Desaparecidas, admitió que solo cuentan con “registros de muy mala calidad”.

Del total de 37.435 casos, ese organismo ha logrado identificar con fecha de nacimiento y nombres de padre y madre, a unos 26.000 desaparecidos. De ese número consiguieron datos biométricos (fotografías y huellas digitales) de unos 16.000, precisó Cabrera.

El Comité reprochó a las autoridades mexicanas por el escaso número de condenas en los procesos por el delito de desaparición forzada. Grace Fernández Moran, del Movimiento por Nuestros Desaparecidos en México, dijo a IPS que “hay 43 sentencias sobre más de 37.000 casos, eso es nada”.

Los miembros del Comité, que opera dentro de la Oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, manifestaron preocupación “por la emergencia que constituye el alto número de cadáveres sin identificación y de fosas clandestinas sin atención adecuada en todo el territorio”.

El saliente gobierno mexicano reconoció que la desaparición de personas se ha convertido “en el desafío más grave que enfrenta” el país latinoamericano en materia de derechos humanos, según declaró el subsecretario para Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos, Miguel Ruiz Cabañas, durante la sesión con el Comité.

“Reconocemos que las respuestas del Estado son aún insuficientes porque no hemos dado respuesta a los familiares y a los seres queridos de los desaparecidos y tampoco se ha localizado el paradero”, explicó Ruiz a IPS.

Ruiz alegó que el régimen federal de México, con 32 estados que tienen su propia Constitución y poderes, entorpece los esfuerzos por proteger los derechos humanos en un territorio de dos millones de kilómetros cuadrados y con 129 millones de habitantes. Ello aunque la mayoría de las desapariciones se concentran en tres estados: Guerrero, Tamaulipas y Veracruz.

A eso se suma la incómoda vecindad con el mayor mercado consumidor de drogas del mundo: Estados Unidos, a lo largo de una frontera de más de 3.000 kilómetros.

México esta así localizado entre centros productores sudamericanos y los mercados consumidores que han visto un incremento constante de la demanda de drogas ilícitas de varios tipos, aunque recientemente en particular de los opiáceos, remarco Ruiz.

En busca de atenuantes, mencionó el tráfico ilícito de armas, en su mayoría de Estados Unidos hacia México. En 2015, en la región fronteriza estadounidense se localizaban 6.700 comercios con licencia federal para vender armas, lo que equivalía a tres vendedores de armas por cada 1.609 metros de frontera.

El subsecretario mexicano citó a autoridades estadounidenses al afirmar que la mitad de las armas ilegales que circulan en México, notablemente armas de asalto de alto poder, son compradas en el fronterizo estado de Texas, y un tercio en el vecino de Arizona, antes de ser traficadas por la frontera.

Ruiz rechazo una de las pretensiones más insistentes del Comité: el reconocimiento de la competencia del organismo para recibir y examinar comunicaciones o quejas individuales de ciudadanos mexicanos.

Corresponderá al gobierno de López Obrador, valorar esa demanda del Comité, arguyó Ruiz.

El gobierno de Peña Nieto reacciona de esa manera “por miedo o por soberbia”, interpretó Fernández Moran. “No pide ayuda a nadie para afrontar esta emergencia”, insistió.

Olga Guzmán Vergara, directora de Incidencia de la no gubernamental Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos (CMDPDH), estimó que defensores de derechos humanos y victimas deben hacer “un acercamiento con el nuevo gobierno”.

“Habrá que hacer entender que las desapariciones forzadas son un tema prioritario”, dijo a IPS.

Guzmán reclama a López Obrador “respuestas decisivas, adecuadas y efectivas para afrontar la situación crítica de violaciones masivas y sistemáticas de derechos humanos y su impunidad, que afectan a miles” de mexicanos.

Entre otras demandas, la CMDPDH propone un mecanismo interinstitucional de alto nivel que aplique a nivel local, estadal y nacional las normas y recomendaciones de organismos internacionales y regionales de derechos humanos.

Guzmán aspira a que el nuevo gobierno sostenga una Fiscalía General autónoma, “no subordinada al presidente, como ahora”, y encabezada por una persona idónea y designada mediante un proceso “transparente y público”.

La CMDPDH sugiere el establecimiento de un mecanismo internacional contra la impunidad en México, algo semejante a la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala, creada en 2006 por la ONU y el gobierno guatemalteco.

El Comité contra la Desaparición Forzada observa también con preocupación el rol que México ha otorgado a las fuerzas militares para las tareas de seguridad pública.

Por ello, le insta a fortalecer a las fuerzas civiles del  orden y a establecer un plan de retiro gradual, ordenado y verificable de las fuerzas militares de las áreas de seguridad pública.

Los expertos de la ONU alertaron de los impactos que las desapariciones tienen en México sobre mujeres, niñas, niños y adolescentes.

Mencionaron igualmente los efectos perjudiciales que acarrean el estancamiento y abandono de las investigaciones de los estereotipos de género y formas de discriminación contra las mujeres por parte de las autoridades.

Ángela Quiroga, responsable de la gubernamental Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres, dijo a IPS que las desapariciones de mujeres no presentan diferencia con respecto a las tendencias del delito en el conjunto de la sociedad.

“Aunque en la franja de las mujeres se aprecia que la violencia familiar es una de las causas de las desapariciones de mujeres pues provoca la expulsión de adolescentes de los hogares”, explicó.

“Otro factor de la desaparición de mujeres es el incremento en los últimos tiempos de los casos de feminicidio, el asesinato de las mujeres por su condición de tales. De ninguna de las dos variantes se dispone de cifras”, agregó Quiroga.

Edición: Estrella Gutiérrez

El artículo Desapariciones, un estigma para gobierno saliente de México fue publicado originalmente en IPS Agencia de Noticias.

Categorias: Internacionais

Protesta rohinyá en Bangladesh frena repatriación a Birmania

seg, 19/11/2018 - 13:15

Refugiados rohinyá protestan el jueves 15 de noviembre de 2018 contra su repatriación a Myanmar (Birmania). Crédito: Mohammad Mojibur Rahman/IPS

Por Naimul Haq
COX BAZAR/DACA, Nov 19 2018 (IPS)

Birmania y Bangladesh acordaron la repatriación de 2.260 refugiados rohinyás en dos semanas, unas 150 personas por día. Pero la iniciativa debió posponerse por las protestas masivas en varios de los 27 campamentos bangladesíes.

La repatriación forzada debía comenzar el jueves 15 de este mes, el mismo día de la protesta en Cox’s Bazar, el distrito costero más al sur de Bangladesh, por la cual lograron frenar su repatriación a Myanmar (Birmania)

La medida responde a un acuerdo bilateral alcanzado a fines de octubre entre los gobiernos de ambos países.

Los 27 campamentos de Cox’s Bazar albergan a un millón de refugiados.

Hombres, mujeres, niñas y niños participaron en las protestas que comenzaron poco después del mediodía en uno de los campamentos más pequeños en Unchiprang, cerca de la frontera con Birmania, y pronto se propagaron a otros, hasta el más grande Kutupalong.

Los manifestantes cantaban eslóganes y tenían pancartas que decían: “no volveremos”, “reclamamos seguridad”, “queremos la ciudadanía”, “reclamamos justicia”, cuando los autobuses que debían llevarlos a unos 15 kilómetros de Cox’s Bazar, estacionaban afuera de Unchiprang, desde donde irían hasta la frontera de Gundum, para luego trasladarlos a Tumbru, en Birmania.

Los funcionarios bangladesíes a cargo de la iniciativa esperaban afuera del campamento y le pedían a las familias que subieran a los autobuses, pero nadie estaba dispuesto a hacerlo.

Desde agosto, más de 700.000 rohinyás, alrededor de 60 por ciento de los cuales eran menores, según informó el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, huyeron de las atrocidades perpetradas contra su comunidad en el estado birmano de Rakhine

Muchos refugiados todavía tienen fresca la terrible experiencia, que incluyó violencia sexual, violación y la incineración de viviendas con sus habitantes adentro.

“¿Por qué tenemos que regresar?”, gritó Nahar, de 26 años y con tres hijos, quien llegó al campamento en julio. Para ella volver es regresar a un campo de exterminio.

Yousuf Ali, del campamento de Shamlapur, preguntó: “¿Quieren que nos suicidemos?”. Por su parte, otro del campamento de Jamtoli explicó: “No hay garantías de que podamos sobrevivir si regresamos”.

El gobierno bangladesí, junto a organizaciones humanitarias locales e internacionales y agencias de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), trabaja para proveer refugio, servicios médicos, educación y alimentos a casi un millón de personas.

Mohammad Abul Kalam, comisario de Refugio, Alivio y Rehabilitación de Bangladesh, además de magistrado de Cox’s Bazar, dijo a IPS: “Estábamos preparados para la repatriación”.

“Antes apuntamos a una decisión voluntaria y a una elección informada, pero nadie respondió y tuvimos que posponer el programa”, explicó.

El martes 13, 50 de las familias señaladas para regresar, fueron entrevistadas por funcionarios de la ONU para saber si accedían a regresar, pero nadie aceptó, indicó Kalam.

“Se negaron a irse ahora, pero seguimos dispuestos a facilitar su retorno. Nuestra contraparte de Myanmar también estaba presente del otro lado de la frontera. Sabemos que también realizó los preparativos para la tan esperada repatriación que (iba a comenzar el jueves 15)”, explicó Kalam.

El gobierno de Bangladesh junto a organizaciones locales e internacionales y agencias de la ONU provén refugio, servicios médicos, educación y alimentos a casi un millón de refugiados rohinyás. Crédito: Mohammad Mojibur Rahman/IPS

La alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, urgió a Bangladesh a detener la repatriación de rohinyás porque la iniciativa viola el derecho internacional.

“Con una casi completa falta de responsabilidad, de hecho con violaciones en curso, repatriar a los rohinyás a Myanmar en este momento significa devolverlos a un ciclo de violaciones de derechos humanos que esa comunidad sufre desde hace décadas”, explicó Bachelet.

En octubre, el jefe de la misión de investigación de la ONU en Birmania, Marzuki Darusman, dijo que “la endurecida posición (del gobierno birmano) es por lejos el mayor obstáculo” a la repatriación.

“Myanmar está destinado a repetir el ciclo de violencia a menos que termine la impunidad”, añadió. La ONU pidió una investigación sobre el genocidio, los crímenes contra la humanidad y los crímenes de guerra perpetrados en el estado de Rakhine.

Mientras, el canciller de Bangladesh, Abul Hassan Mahmood Ali, aclaró en conferencia de la prensa el jueves 15 en Daca que su país no repatriaría a la fuerza a los refugiados.

Y Mia Seppo, coordinadora residente de la ONU en Daca, acotó: “el foro mundial celebra el compromiso del gobierno de Bangladesh de atenerse a los principios de la repatriación voluntaria que ha demostrado hasta hoy”.

“Hubo algunos problemas con los planes de repatriación”, explicó a IPS el presidente de la Cámara de Comercio de este distrito, Abu Morshed Chowdhury, también uno de los presidentes de la organización Forum.

“¿Cómo van a regresar los refugiados, aun si es de forma voluntaria, sin garantizar su ciudadanía?”, cuestionó. “Las agencias de la ONU tienen la responsabilidad de dar las garantías”, añadió.

El director ejecutivo de la organización COAST Bangladesh, Rezaul Karim Chouwhury, dijo que el plan no estuvo bien pensado, “porque sabemos que tarde o temprano los rohinyás tendrán que regresar. El acuerdo bilateral allanó el camino para la iniciación de la repatriación y la rehabilitación, pero los actores clave, en mi opinión, no han estado tan activos”.

Por su parte, Caroline Gluck, oficial de información pública de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) en Cox’s Bazar, dijo a IPS que cada refugiados tiene el derecho a decidir su futuro y su retorno. Sus decisiones deben basarse en conocimientos confiables sobre las condiciones en su país de origen.

“Las restricciones de acceso en el estado de Rakhine limitan la capacidad de Acnur de brindar esa información. Es fundamental que las repatriaciones no sean apresuradas ni prematuras”, subrayó.

Acnur está a favor de la repatriación voluntaria y sostenible de los refugiados rohinyás, con seguridad y dignidad, a su lugar de origen o al de su elección, precisó.

“Trabajaremos con todas las partes hacia ese objetivo. Pero no creemos que las condiciones actuales sean conducentes al retorno de acuerdo con los estándares internacionales. La responsabilidad de crear esas condiciones recae en Myanmar, añadió.

*Con aportes de Mohammed Mojibur Rahman, en Cox’s Bazar, en Bangladesh

Traducción: Verónica Firme

Artículos relacionados

El artículo Protesta rohinyá en Bangladesh frena repatriación a Birmania fue publicado originalmente en IPS Agencia de Noticias.

Categorias: Internacionais

De la percha al plato: los microplásticos se meten en nuestra dieta

seg, 19/11/2018 - 12:49

Limpiar los océanos de los plásticos es una necesidad cada vez más perentoria. Crédito: CCO/Pixabay

Por Florencia Cremonese
MONTEVIDEO, Nov 19 2018 (IPS)

Indumentaria sintética, ropa desechable, cosméticos, exfoliantes y pastas de dientes blanqueadoras son solo algunas de las fuentes de plásticos microscópicos que llegan a mares y ríos y terminan en nuestros platos.

La ropa de bajo costo, producto de la llamada moda rápida (‘fast fashion’) inunda las tiendas, y en la mayoría de los casos ofrece prendas tan baratas como efímeras. En la lógica de consumo del capitalismo más voraz la idea tiene sentido: la moda cambia, hay que renovar el guardarropa cada temporada, por lo que su poca durabilidad no debería ser problema, más aún si las prendas son baratas.

Pero ya lo dice el popular refrán, lo barato sale caro: detrás de las prendas que cambiamos con frecuencia hay explotación laboral, lo que permite que algunos productos se vendan incluso por debajo de su costo. Una práctica no solo ejercida sobre trabajadores, con salarios que apenas les alcanzan para sobrevivir, sino sobre el planeta.

El resultado es un costo implícito que las empresas trasladan al cliente: la destrucción de su ambiente y en muchos casos de su salud.

“Vivimos en plástico”, dijo la doctora Lorena Ríos Mendoza. La profesora asociada de química de la estadounidense Universidad de Wisconsin planteó que desde los textiles de nuestras camas, pasando por los contenedores que utilizamos para trasladar el almuerzo, hasta los cosméticos que usamos en nuestro rostro, todo contiene plástico.

“Somos adictos”, opinó la especialista nacionalidad mexicana. Algún incauto podría preguntar cuál es el problema. Es que el plástico demora al menos 400 años en degradarse y lo que usamos hoy ensuciará los mares y la tierra por unas cinco generaciones.

Pero si la ropa no es plástico y no la echamos al agua, podría decir otro. En realidad, ambas afirmaciones son falsas. La ropa sintética mayoritaria en la moda rápida es plástico, pues sus componentes derivan del petróleo, y sí, además las echamos al agua.

Cada vez que lavamos nuestras prendas miles de fibras microscópicas atraviesan los filtros de las lavarropas y llegan a los cauces de agua. Su tamaño es tan ínfimo que atraviesan los filtros. De acuerdo a un estudio de 2016 de la británica Universidad de Plymouth, más de 700.000 fibras plásticas microscópicas se liberan en cada lavado de seis kilos de ropa en una lavadora doméstica y 1,7 gramos de fibras pueden liberarse en el lavado de una sola chaqueta sintética, según la estadounidense Universidad de California.

Si pensamos en esta realidad en forma agregada el problema se acentúa puesto que a diario se hacen millones de lavados a lo largo y ancho del globo, a lo cual se suma la toxicidad de las tintas, el alto consumo de energía en la producción y un largo etcétera. La indumentaria es solo uno de los orígenes de los microplásticos presentes en ecosistemas marinos y terrestres.

Para ser considerado microplástico el material debe medir como máximo cinco milímetros y en la mayoría de los casos su tamaño lo hace invisible para el ojo humano. Como explicó Ríos Mendoza, hay tres formas de creación de microplásticos.

Una de ellas es por la ruptura de “macroplásticos”, como los presentes en envases o en cualquier otro producto de este material, que se rompen en trozos más pequeños por efecto del sol y el movimiento del agua.

Otra es por la fragmentación realizada por animales que los confunden con alimentos y los rompen creando pequeños trozos. Y por último, por la creación industrial de plásticos microscópicos como sucede en el caso de los cosméticos, o “perlas blanqueadoras”,  eufemismo utilizado en la industria de la higiene para referirse a este material en detergentes de ropa y pastas dentales.

El último eslabón de la cadena

El problema no es solo para los peces y las tortugas que se mueren llenas de plástico, sino para nosotros, que nos los estamos comiendo y llenando nuestros estómagos con lo mismo.

Un albatros muerto disecándose, mientras los desechos de plástico que había ingerido permanecen. Crédito; Chris Jordan/Wikimedia Commons

“Para entender la cantidad de plástico que está inundando el mar pensemos que es como si cada un minuto un camión de basura tirara todos sus desechos en el océano”, ejemplificó la geógrafa Estefanía González.

La chilena González se desempeña como coordinadora de campañas y océanos en la repartición andina de la organización ecologista Greenpeace y considera a los plásticos visibles como uno de los mayores desafíos en la lucha por la preservación de los ambientes. Para la activista el peligro es mayor en el caso de los microplásticos porque generan la ilusión de una aparente inexistencia.

En junio la Universidad de Magallanes, en Chile, reveló la presencia de partículas de plásticos en la centolla magallánica, crustáceo presente en la aislada Antártida chilena. El hallazgo despertó la alarma sobre la posible contaminación de otros seres en zonas más pobladas y más cargadas de desechos. Los mismos descubrimientos se publican por decenas cada año y hablan de contaminación por ingesta en los lugares más remotos del planeta.

Según recogió la revista National Geographic, cuando el investigador Matthew Savoca, del Centro Sudoeste de Ciencia Pesquera en Monterrey, en el estado estadounidense de California, empezó su estudio sobre la alimentación de las anchoas, ya se habían documentado 50 especies de peces que comían microplásticos. Cuando concluyó su investigación dos años después, el número había ascendido a 100.

Para Ríos Mendoza, cuya área de estudios es el océano Pacífico, la presencia de plásticos es preocupante porque este material tiene la capacidad de actuar como una esponja de los compuestos tóxicos presentes en el agua.

“Los plásticos que están flotando en el agua pueden absorber los compuestos tóxicos resistentes como los que se utilizan en la industria eléctrica, o los formados por incompleta combustión de las gasolinas como son los poliaromáticos. También absorben  los organoclorados, caracterizados por durar mucho tiempo en el ambiente, llamados resistentes orgánicos. Estos son hidrofóbicos, no les gusta el agua, entonces ven la partícula de plástico y ahí es donde se absorben”, dijo.

Si los plásticos fueran recogidos luego de la absorción tendríamos una buena noticia “porque las aguas se están limpiando, pero el problema es que no podemos decirle a los organismos que no se coman esas partículas”, explicó la especialista. Por eso, abundantes cantidades de este elemento terminan directa o indirectamente en nuestro sistema digestivo por nuestra condición de último eslabón de la cadena alimenticia.

“Muchos de esos compuestos tóxicos son disruptores endocrinos y el problema es que todavía no sabemos cuánto tarda el compuesto que está en la partícula de plástico en pasar al sistema del pez y si el problema se detiene en el sistema endocrino del pez o cuando nosotros nos comemos al pez, el problema va hacia nosotros”, puntualizó.

Las preguntas aún no tienen una respuesta contundente pero constantemente se abren interrogantes. Según Ríos Mendoza, las evidencias apuntan a que los compuestos presentes en el plástico afectan más a los peces macho, lo que dificulta la reproducción.

De allí surge el interrogante de si al comer esos animales con un cambio hormonal también se está generando un cambio en los organismos de humanos.

“Los compuestos tóxicos están causando una disrupción endocrina porque son mímicos de las hormonas femeninas por lo que afectan más al macho en los organismos. Además estamos viendo que el humano está siendo afectado, ¿por qué? porque el número de esperma en el humano está bajando”, argumentó.

Podríamos pensar que si no consumimos productos provenientes de mares y ríos evitaríamos la contaminación por microplásticos, pero no es así. Las mismas preguntas sobre la toxicidad para los humanos se trasladan a los alimentos cultivados en tierras contaminadas y al agua que bebemos.

De acuerdo con un estudio encargado por la organización Orb Media y realizado por la universidades estadounidenses de Nueva York y Minnesota, 83 por ciento del agua potable global contiene microplásticos.

 

Las costas cada vez más llenas de plásticos que devuelven los océanos. Crédito: Vince Alongi/Flickr

El estudio publicado en 2017 analizó 159 muestras tomadas en distintos países de cinco continentes, y arrojó que Estados Unidos tenía los peores resultados con un índice de presencia de microplásticos de 94 por ciento. Los mismos porcentajes se encontraron en aguas embotelladas.

¿Qué edad tendrás en 2050?

Si no cambiamos nuestros hábitos de consumo, en 2050 habrá más plástico en los mares que peces. En apenas 32 años se estima que el problema llegue a ese punto. El daño ya es enorme pero no irreversible.

En la actualidad la contaminación se observa incluso en lugares aislados a los que los residuos llegan por corrientes de agua o de aire, pero el cambio está tan cerca como la voluntad individual y colectiva lo disponga.

Según contó  González desde Santiago de Chile, “cuando nosotros (Greenpeace) estuvimos este año con un barco en la Antártida haciendo diferentes investigaciones científicas, encontramos que había micro partículas de plástico en nieve recién caída o en aguas que están alejadas de todo, pero tenemos tiempo de cambiar”.

Las alternativas al plástico existen, bolsas de materiales reciclados o de telas durables, indumentaria de fibras naturales o de fibras recicladas. Cosméticos que en vez de limpiar el rostro con plástico lo hagan con materiales nobles como la cáscara de nuez. Productos con poco empaquetamiento y con compromiso de durabilidad e incluso negarse a la pajilla de un refresco, son conductas que hacen un cambio.

Esto depende del compromiso de empresas, gobiernos y sobre todo de los consumidores. Tendencias como la Economía Circular, la Economía Verde o la Economía del Bien Común buscan brindar herramientas a estos tres actores para terminar con la cultura del uso y tiro.

“Uno de los temas que aborda la Economía del Bien Común tiene que ver con la manera en que nos hacemos cargo de este bienestar o mejor vivir de la sociedad. Y la sociedad entendida no solo como las personas, sino como el resto de los seres vivos que habitan el planeta”, relató el ingeniero Gerardo Wijnant, presidente de la  Asociación de Fomento de Economía del Bien Común en Chile.

La idea radica en integrar a la economía valores “que hacen florecer las propias relaciones humanas”, explicó desde Santiago.

Para eso considera en la ecuación conceptos como dignidad humana, sostenibilidad ecológica, justicia social y democracia. El objetivo es que el consumidor se empodere y demande productos con estas características y que el empresario comprenda la importancia de cuidar sus procesos productivos.

“Desde la gestión ética de los suministros pensando en qué huella voy a dejar con ese producto, qué tipo de envase, que proveedores voy a tener, si esos proveedores respetan adecuadamente la cadena de valor desde el origen de los insumos hasta el producto”, dijo el ingeniero.

A su juicio,  estos nuevos modelos “impulsan que las empresas vuelvan a tener el concepto que nunca deberían haber perdido, que es crear productos y servicios que sirvan a la sociedad, incluso si sus proveedores y procesos son más caros”.

Al final “nos estamos contaminando a nosotros mismos” y lo barato se vuelve como un búmeran contra nosotros.

Este artículo fue publicado originalmente por la agencia internacional Sputnik. IPS lo difunde en acuerdo con esa agencia, porque su autora se hizo merecedora de un premio por este texto, como parte de su participación en el seminario-taller “Cómo aplicar los ODS a la agenda periodística. Profundizando en la transformación hacia sociedades sostenibles”, realizado en Montevideo y organizado por la Fundación de las Naciones Unidas e Inter Press Service-IPS.

Artículos relacionados

El artículo De la percha al plato: los microplásticos se meten en nuestra dieta fue publicado originalmente en IPS Agencia de Noticias.

Categorias: Internacionais

Ideologia absoluta en nueva política exterior “antiideológica” de Brasil

sex, 16/11/2018 - 16:14

El presidente electo, Jair Bolsonaro (I), con Ernesto Araújo, designado como su canciller. La decisión generó sorpresa porque se trata de un diplomático de escasa experiencia y con ideas discrepantes de la tradición multilateralista de la política externa de Brasil, además de admirador del presidente Donald Trump, lo que anticipa un alineamiento automático con Estados Unidos. Crédito: Valter Campanato/Ag. Brasil-Fotos Públicas

Por Mario Osava
RÍO DE JANEIRO, Nov 16 2018 (IPS)

“Aumentar el poder de las instituciones internacionales sobre los Estados nacionales y sus poblaciones” y “sofocar el crecimiento económico en los países capitalistas democráticos”, favoreciendo a China, es lo que busca la “ideología del cambio climático”.

Así escribió, y seguramente lo piensa, Ernesto Araújo, designado por el presidente electo, Jair Bolsonaro, como el futuro ministro de Relaciones Exteriores de Brasil.

El país “corre el riesgo de convertirse en chacota universal”, sentenció Clovis Rossi, veterano comentarista internacional y miembro del Consejo Editorial de Folha de São Paulo, el diario con más lectores en este país latinoamericano de 208 millones de habitantes y potencia emergente global.

Bolsonaro conquistó la presidencia el 28 de octubre, acusando a los gobiernos predecesores del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT), en el poder entre 2003 y 2016, de promover una política externa “ideológica”.

Pero ahora se apresta a adoptar la ideología absoluta, sin matices, en ese y otros campos, como educación y ambiente.

Climatismo, globalismo, antinatalismo, racialismo, laicismo y la “China maoísta” son algunos enemigos que pretende combatir el diplomático de 51 años, 29 de los cuales como funcionario del Itamaraty, la cancillería brasileña, si es que practica lo que ha dicho cuando pase a ejercer como canciller al asumir el nuevo gobierno de extrema derecha el 1 de enero.

Araújo tiene a Donald Trump, el presidente de Estados Unidos, como su héroe, el único líder capaz de salvar al Occidente cristiano, con una “visión no basada en el capitalismo y la democracia liberal, sino en la recuperación del pasado simbólico, de la historia y la cultura de las naciones occidentales”.

“Solo un Dios podría aún salvar al Occidente, un Diós operando por la nación”, escribió en otra parte del largo artículo “Trump y el Occidente”, que publicó en 2017 en la revista Cadernos de Política Exterior, editada por una fundación vinculada al Itamaraty. ¿Sería Trump ese dios?

La consigna electoral de Bolsonaro, que sigue repitiendo, es:“Brasil por encima de todo, Dios por encima de todos”, con la que queda evidente la religiosidad del próximo gobierno brasileño,  en que el mandatario electo identifica marxismo y comunismo en todas partes.

Pero una religiosidad cristiana, en desmedro de las demás. Araújo es católico, Bolsonaro también, pero se hizo bautizar por un pastor pentecostal hace dos años y mantiene esa ambigüedad, que parece haberle resultado muy útil electoralmente en un país de gran crecimiento de las confesiones evangélicas.

Globalismo es la globalización económica que pasó a ser pilotada por el marxismo cultural. Es un sistema antihumano y anticristiano”, explicó Araújo en un blog que creó para difundir sus ideas y apoyar la candidatura presidencial de Bolsonaro.

Climatismo se basa en el “dogma ‘científico’” que relaciona gas carbónico y temperatura en aumento, “cuando los datos sugieren al revés”, una “táctica globalista de infundir miedo para obtener más poder” para el Estado sobre la economía, aduce el diplomático.

La elección de Araújo debería haber complacido a la diplomacia brasileña, un cuerpo de funcionarios de formación y carrera exclusivas, considerado de excelencia.

Pero no fue así, porque se trata de un diplomático que solo ascendió en junio a embajador (que en Brasil indica rango, además de función) y que nunca encabezó una embajada.

Es una subversión en una institución muy celosa de su jerarquía, casi tanto como los militares. Secretario, consejero y ministro, con subclases como primero o segundo, componen los niveles de la carrera hasta llegar a embajador.

El apoyo incondicional y sus ideas fueron decisivos, al parecer, para la escogencia de Bolsonaro. Antes se apuntaban embajadores con gran experiencia, incluso ya jubilados, como probables cancilleres, ante las turbulencias que Brasil deberá enfrentar en comercio internacional.

Araújo se suma a los problemas que acumula el gobierno de Bolsonaro para hacer frente en política exterior.

Los países árabes y musulmanes amenazan con retaliaciones si Brasil confirma en los hechos la mudanza de su embajada en Israel de Tel Aviv a Jerusalén, siguiendo los pasos de Trump.

Bolsonaro anunció que lo haría, pero retrocedió ante las reacciones en Medio Oriente, iniciadas con la cancelación de una misión brasileña a Egipto, que iba a encabezar el  canciller saliente, Aloysio Nunes Ferreira, del 8 al 11 de noviembre, acompañado de empresarios.

En 2017, los países árabes importaron 13.500 millones de dólares en productos brasileños, principalmente carne. El temor es perder gran parte de ese mercado en que Brasil obtiene un abultado superávit comercial.

Lo mismo sucede con China, que reaccionó alertando que Brasil sufriría graves pérdidas económicas, en caso de medidas restrictivas a las inversiones y el comercio con la potencia asiática, sugeridas por Bolsonaro en septiembre.

El futuro gobierno ya encontró nuevas adversidades ante sus duras acusaciones a Cuba por comunista. El gobierno de La Habana decidió el 14 de noviembre retirar los 8.332 médicos que aún prestan servicios al programa Más Médicos, que se desarrolla en Brasil desde 2013 para atender zonas rurales, en este país de dimensiones continentales.

Hasta fin de año el programa perderá así 45 por ciento de sus efectivos. Cuando comenzó, los médicos cubanos aportaban cerca de 80 por ciento del total, ante la negativa de los profesionales brasileños en desplazarse a los lugares remotos que más carecían de atención.

Como resultado,  más de 20 millones de brasileños pueden quedar repentinamente sin servicios médicos.

“La cuestión ideológica no puede contaminar el servicio público”, criticó a Folha de São Paulo el presidente de la Confederación Nacional de Municipios, Jonas Donizete, alcalde de Campinas, a 100 kilómetros de la sureña metrópoli de São Paulo.

Hay riesgo de “calamidad pública”, según alcaldes y responsables de servicios de salud, que piden medidas de emergencia para suplir a esos médicos. En muchos municipios del interior, los cubanos son los únicos dispuestos a trabajar en la zona rural y territorios indígenas.

La decisión cubana responde a una serie de ataques de Bolsonaro a Cuba. Sus médicos tendrían que someterse a pruebas de capacidad y ser contratados en otro régimen, individualmente y recibiendo todo el salario en Brasil.

“Ni se sabe si son médicos de verdad”, suele reiterar el presidente electo, que calificó de “trabajo esclavo” el hecho de que los cubanos no puedan traer sus familias y solo reciban una pequeña parte del sueldo en Brasil, siendo el grueso destinado a Cuba por el contrato del que fue intermediaria la Organización Panamericana de Salud.

Eso debe repercutir negativamente para el gobierno aún antes de asumir. Los médicos cubanos son en general muy queridos por la población atendida, con una dedicación que difícilmente será comprendida desde lejos y por ideologías opuestas a las de La Habana.

La visión ideológica bruta, caótica, que identifica la globalización, ambientalismo y género como manipulaciones de una izquierda que busca “desactivar la energía psíquica saludable del ser humano”, tampoco parece la adecuada para orientar la diplomacia de un país del peso económico, ambiental y cultural de Brasil.

El canciller designado cree igualmente que la izquierda busca extinguir la humanidad con su antinatalismo, por definirse como “una corriente política que quiere hacer todo para que las personas no nazcan”, defendiendo el aborto, “criminalizando el sexo, el buen humor, la biología, el aire acondicionado y la belleza”, entre muchas otras cosas.

Otros pecados a combatir del marxismo son el Estado laico y el “racialismo, es decir la división forzada de la sociedad en razas antagónicas”.

“Abrirse a la presencia de Dios en la política y la historia” es la solución para quienes como él creen que “La fe en Cristo significa hoy luchar contra el globalismo” y el fin de la Historia, “un concepto marxista” que “la globalización triunfante proclamó en los primeros años 1990”.

Esta es la doctrina que orientará la política externa brasileña desde el primer día de 2019, para el sufrimiento o la risa del mundo.

Edición: Estrella Gutiérrez

El artículo Ideologia absoluta en nueva política exterior “antiideológica” de Brasil fue publicado originalmente en IPS Agencia de Noticias.

Categorias: Internacionais

Artesanos dan valor al bambú para mejorar sus ingresos en Ghana

sex, 16/11/2018 - 13:17

El ghanés Frempong Koranteng (izquierda) aprende a tejer una mesa ratona de bambú y ratán. Crédito: Jamila Akweley Okertchiri/IPS

Por Jamila Akweley Okertchiri
KUMASI, Ghana, Nov 16 2018 (IPS)

El ghanés Yaw Owiredu Mintah, quien trabaja el bambú y el ratán desde la década de los años 80, puede fabricar muchas cosas, desde tejerlos hasta hacer marcos, pero reconoce que necesita mayor capacitación y mejorar sus diseños porque “la mayoría estamos haciendo lo mismo”.

“Por es estoy contento con esta capacitación”, dijo a IPS.

Mintah está entre los 100 artesanos seleccionados para una capacitación de 30 días para desarrollar sus capacidades en el procesado del bambú y el ratán en Ejisu, un barrio de Kumasi, la capital de la región de Ashanti, en Ghana.

Este país perdió más de 60 por ciento de sus bosques entre 1950 y 2000, cuando la deforestación comenzó a ser de tres por ciento, coinciden varios estudios.

Un informe de la Iniciativa de Ciudades del Milenio, un proyecto que tenía el Instituto de la Tierra, de la estadounidense Universidad de Columbia, concluyó que la reducción general de los bosques llevó a una disminución de la producción de muebles de madera, de contrachapado y de pisos.

Pero como el bambú crece de forma silvestre en Ghana, podría haber un mercado para muebles de bambú, de contrachapado y de pisos, así como de otros productos que suelen fabricarse con madera.

Los árboles de bambú y ratán se consideran importantes productos básicos en este país. Su procesamiento, desde la materia prima hasta el producto acabado, emplea a miles de personas en todo el país.

Bajo el dosel arbóreo que decoran las principales calles de la capital de Ghana, se pueden ver artesanos vendiendo canastas y muebles de bambú y ratán.

Pero muchos de esos artesanos locales usan tecnología desactualizada, con la que solo logran diseños de mala calidad y productos menos duraderos, lo que a su vez les genera menores ingresos.

Las técnicas industriales como las que se enseñan en el taller al que va Mintah, les permitirá, a lo largo del mes, producir una gran variedad productos duraderos, fuertes y a buen precio a partir del bambú y el ratán.

A su vez, eso ayudará al desarrollo económico y a aliviar la pobreza a largo plazo.

“Aprendí muchas cosas que mejorarán mi trabajo”, aseguró Mintah.

En el taller participan personas de todo el país, como dos mujeres de la región de Gran Acra, que trabajan en este proyecto de transferencia de conocimiento e ideas a cargo de siete técnicos, cinco traductores y dos administrativos del Centro Internacional para el Bambú y el Ratán (CIBR), con sede en China.

Yaw Owiredu Mintah le da los toques finales a una silla de bambú y ratán, asesorado por su profesor. Crédito: Jamila Akweley Okertchiri/IPS.

Cooperación China-Ghana

La capacitación es el resultado de una solicitud realizada por el gobierno de Ghana al de China en el marco de los Acuerdos de Cooperación bilateral Sur Sur, con el fin de apoyar a las personas que dependen del bambú y el ratán en este país de África occidental.

Así, a través del CIBR, la Organización Internacional del Bambú y del Ratań (Inbar) comenzó a trabajar en colaboración con el Programa de Desarrollo del Bambú y el Ratán (Baradep), una iniciativa que depende del Ministerio de Tierras y Recursos Naturales de Ghana.

Los participantes aprenden a combinar unos 10 diseños diferentes a través del uso de herramientas simples, pero efectivas para perfeccionar el acabado de los productos. La capacitación comenzó el 15 de octubre.

La capacitación tendrá un gran impacto en el trabajo de los participantes con la materia prima, destacó Dai Honghai, director del Programa de Asistencia Exterior del CIBR, así como en la creatividad y la innovación, además de la aplicación de herramientas para mejorar el procesado y el acabado.

“Se espera que la capacitación impacte en el mercado y en la comercialización de los productos de bambú y de ratán, que cumplirán con los estándares del mercado internacional”, apuntó.

Los participantes ya dominan el uso de las herramientas y ya están fabricando productos, destacó Honghai.

“Se pueden ver unos 150 productos como floreros, sillas y mesas de bambú y mesas ratones y sillas de ratán, además de los de madera, para exhibir al final del taller, en la (tercera) semana (de este mes)”, precisó

“Tratamos de combinar todos los materiales que se encuentran en el ámbito local para cuando regresemos a China, puedan seguir usándolos”, indicó Honghai.

En la estrategia de comercialización que se realizará en la última semana del taller, los participantes adquirirán las herramientas para comercializarlos a escala local e internacional, añadió.

“Necesitamos más capacitaciones como esta para que nuestros miembros puedan fabricar mejores productos de bambú y ratán para vender en el mercado local y también exportar a mercados internacionales como el de China”, subrayó Stephen Osafo Owusu, presidente de la Asociación Nacional de Bambú y Ratán de los Artesanos de Ghana, quien también participa de los talleres.

Faustina Baffour Awuah, responsable de programas de Baradep, dijo a IPS que el gobierno tiene un interés especial en desarrollar el sector para mejorar los ingresos de unas 4.000 personas

“Los hemos involucrado y creemos que es un buen programa para el desarrollo de sus capacidades, porque les permitirá crear mejores productos, con los cuales tendrán mejores ingresos y podrán mejorar su vida”, añadió.

Michael Kwaku, director de Inbar en Ghana, dijo a IPS que el objetivo mayor es crear una fábrica de bambú y ratán y un centro de capacitación en Acra, a cargo del gobierno de Ghana y fondos chinos.

“Queremos que tengan un lugar común en el que puedan ir y procesar su materia prima con las nuevas herramientas. Después de la capacitación y cuando esté construido el lugar, puedan ir y usar herramientas modernas para trabajar y mejorar sus vidas”, explicó

“Una cosa que aprendí es a aplicar herramientas sencillas para lograr un acabado perfecto. La belleza y el valor de un producto están en su acabado”, apuntó Mintah.

Traducción: Verónica Firme

Artículos relacionados

El artículo Artesanos dan valor al bambú para mejorar sus ingresos en Ghana fue publicado originalmente en IPS Agencia de Noticias.

Categorias: Internacionais

La retórica de Trump contra la prensa resuena en todo el mundo

qui, 15/11/2018 - 13:14

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se dirige a la Asamblea General de la ONU. Crédito: Cia Pak/UN Photo.

Por Thalif Deen
NACIONES UNIDAS, Nov 15 2018 (IPS)

Un presidente francés dijo una vez, “nunca te pelees con un niño pequeño ni con la prensa”: el primero tirará la última piedra, y la segunda, tendrá la última palabra.

Pero lo obvio no se aplica al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a quien todo le resbala, pues sobrevive a un aluvión de críticas de los grandes medios de comunicación, mientras sigue difundiendo hechos falsos o directamente mentiras.

Como podría haber dicho el fallecido senador Daniel Patrick Moynihan: Trump puede tener derecho a sus propias opiniones, pero no a sus propios hechos.

El líder del autoproclamado mundo libre, rápidamente emula el estilo de los regímenes más autoritarios.

En una conferencia de prensa muy tensa en la primera semana de noviembre, Trump arremetió contra Jim Acosta, principal  corresponsal de Cable News Network (CNN) en la Casa Blanca por las preguntas punzantes realizadas al presidente de Estados Unidos, en especial sobre su caracterización falsa de la caravana de migrantes en América Central.

Y así, en un hecho sin precedentes, la Casa Blanca suspendió sus credenciales de prensa y amenazó con hacer lo mismo con otros periodistas, entre ellos Peter Alexander, de la National Broadcasting Company (NBC), April Ryan, de American Urban Radio Networks, y Yamiche Alcindor, de Public Broadcasting Service (PBS), “si no tratan con respecto a la Casa Blanca”, arguyó.

La medida de Trump viola los derechos básicos de los periodistas de cubrir las actividades del gobierno. Incluso calificó a un reportero de “muy asqueroso” y desestimó a otro por hacer “una pregunta estúpida”.

Pero las tácticas autoritarias y su hostilidad hacia los grandes medios de comunicación, descalificando los artículos en su contra de “noticias falsas”, inciden en otros gobernantes de derecha, autoritarios y dictadores, como en Filipinas, Hungría, Egipto, Birmania, Turquía, China, Polonia y Siria, que siguen su ejemplo.

“No solo a los regímenes autoritarios les complace Trump; de hecho, puede ser al revés”, observó Barbara Crossette, exjefa de la oficina de The New York Times en la sede de la Organización de las Naciones Unidas.

Trump admira su comportamiento de mano dura, precisó. Y cada vez más democracias colocan a periodistas e intelectuales en situaciones de peligro, apuntó.

Por ejemplo, Maria Ressa soporta una enorme presión y amenazas legales en Filipinas. Y en India, que se enorgullece de su democracia, periodistas y académicos sufren amenazas, agresiones y, en algunos casos, han muerto a manos de extremistas hindúes, engendrados de forma muy similar a cómo Trump avivó a los supremacistas blancos.

Entre las víctimas de India se destaca Gauri Lankesh, un reconocido periodista internacional y crítico de los nacionalistas hindúes, explicó Crossette, quien también fue corresponsal en Asia meridional y sudoriental.

CNN, que demandó al gobierno de Trump por suspender las credenciales de prensa de Acosta, explicó: “si no se rebaten, las acciones de la Casa Blanca crearán un efecto peligroso para cualquier periodista que cubra a los funcionarios elegidos”.

Y en una declaración divulgada el 13 de noviembre, CNN reclamó la devolución de los documentos del periodista arguyendo: “la revocación de sus credenciales viola el derecho de Acosta y de la CNN consagrado en la Primera Enmienda a la Constitución de Estados Unidos sobre no limitar la libertad de prensa, y el de la Quinta Enmienda, sobre el derecho al debido proceso”.

Zeke Johnson, director de programa del capítulo de Amnistía en Estados Unidos, dijo a IPS que el desprecio de Trump por la prensa y su decisión de excluir a algunos periodistas de la Casa Blanca no solo es una afrenta al derecho a la libertad de expresión y un anatema a la buena gobernanza, sino también es una señal peligrosa para otros líderes.

“Hemos visto gobiernos en todo el mundo tratar de silenciar periodistas solo por informar sobre una verdad incómoda o por expresar una opinión diferente a la del gobierno en el poder”, señaló.

Wa Lone y Kyaw Soe Oo están presos en Birmania desde hace casi un año por informar sobre los crímenes contra la humanidad perpetrados contra la comunidad musulmana rohinyá.

Johnson dijo que el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, tiene antecedentes de clausurar medios de prensa y de detener periodistas. Las medidas de Trump son especialmente penosas al ocurrir tras la espeluznante desaparición y posterior asesinato del periodista saudí Jamal Khashoggi.

“El caso de Khashoggi podrá ser un ejemplo extremo de los peligros que acechan a los periodistas, pero la insistencia de Trump en que los reporteros le demuestren deferencia o se atengan a las consecuencias solo envalentona a aquellos que consideran que la libertad de prensa es una amenaza a su régimen autoritario”, explicó.

Courtney Radsch, directora de campaña del Comité para la Protección de los Periodistas, subrayó que estos tienen que poder hacer su trabajo sin temor a que una serie de preguntas duras termine en represalias en su contra.

“La Casa Blanca debe reintegrar los documentos de Jim Acosta, y evitar castigar a los periodistas revocándoles el acceso, así no funciona la libertad de prensa”, insistió.

“En el ambiente actual, esperamos que el presidente Trump deje de insultar y de denigrar a los periodistas y a los medios de comunicación, pues les genera inseguridad”, añadió Radsch.

Mientras, en un artículo publicado en la primera semana de este mes por The New York Times, Megan Specia trata sobre cómo muchos líderes políticos recurren a la retórica de Trump para justificar acciones agresivas y poco democráticas contra los profesionales de la prensa.

Por su parte, el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, utilizó el argumento de “noticias falsas” para denunciar a sus detractores, al igual que  lo hizo el derechista gobierno de Polonia.

En respuesta a un informe de Amnistía sobre las miles de muertes ocurridas en cárceles de Siria, el presidente Bashar al Assad declaró: “Puedes fraguar cualquier cosa en estos días. Vivimos en una era de noticias falsas”.

Traducción: Verónica Firme

Artículos relacionados

El artículo La retórica de Trump contra la prensa resuena en todo el mundo fue publicado originalmente en IPS Agencia de Noticias.

Categorias: Internacionais

El Semiárido cubano reinventa su agro para subsistir

qua, 14/11/2018 - 16:27

Mireya Noa y Marciano Calamato, una pareja de productores que explotan su finca en la única zona semiárida de Cuba, en la provincia oriental de Guantánamo. Gracias a los árboles que plantaron, lograron sombrear áreas del terreno, refrescar el ambiente y contrarrestar la fuerte evaporación del agua del suelo en la ecorregión costera y semidesértica. Crédito: Ivet González/IPS

Por Ivet González
SAN ANTONIO DEL SUR, Cuba, Nov 14 2018 (IPS)

Con paso ágil, los agricultores Marciano Calamato y Mireya Noa desandan el terreno seco y amarillento de su finca, donde logran cosechar hasta cebollas, en el oriental Semiárido cubano, un ecosistema de características únicas.

Con una naturaleza privilegiada y sensible por su alto grado de endemismo, la zona de 1.752 kilómetros cuadrados, en la parte sur de la provincia de Guantánamo, constituye la única ecorregión semiárida de este país caribeño y una rareza mundial por ser un desierto costero en una isla relativamente grande como la de Cuba, según especialistas.

“Es difícil, hay que hacer un gran esfuerzo. Implantamos sistemas de regadío y mantenemos un pozo del cual bombeamos a una cisterna y, de ahí, al área de los cultivos”, explicó el productor,  quien recibió en 2008 en usufructo las 12,42 hectáreas de la parcela La Cúrbana.“Este es un municipio atípico, con muchos riesgos de desastres por la sequía, penetraciones del mar, huracanes de gran intensidad y hasta tsunamis”: Tania Hernández.

Como en el resto de la provincia, entre las de más bajo desarrollo del país, la población de 25.796 habitantes del municipio de San Antonio del Sur depende casi en forma exclusiva de la agricultura, que representa un reto en la ecozona semidesértica local.

“Participo en todo, desde la siembra hasta en echar la materia orgánica a la planta. Hemos recogido cebollas muy grandes, frijoles, tomates, remolachas, pepinos. Todo lo que sembramos se da siempre que tenga agua”, compartió Noa, sobre cómo manejan sus suelos, de pobres nutrientes.

Las frondosas copas de árboles frutales y especies resistentes a la sequía sombrean el centro de La Cúrbana, donde se ubica la pequeña casa de maderas rústicas de Calamato y Noa, un vivero, reservorios de agua para consumo humano, un almacén de enseres y los corrales para 40 cabezas de ganado caprino y más de 20 aves.

Con pequeños cultivos y autoabastecimiento de alimento animal, La Cúrbana se fortalece como una finca de ganado menor, que es un tipo de explotación aconsejada por especialistas para el sector productivo del semiárido.

“Las fincas de aquí abajo están muy centradas en la producción animal, de ganado menor, lo que más se puede hacer en estos terrenos. Y existen alternativas para lograr el autoabastecimiento, es decir, para el autoconsumo familiar y de los animales”, indicó el geógrafo Ricardo Delgado.

El especialista integra la coordinación del proyecto “Ponte Alerta Caribe: Armonizando estrategias y herramientas de gestión de riesgos con enfoque inclusivo en el Caribe”, que a lo largo de este año y hasta inicios de 2019 se desarrolla en Cuba y República Dominicana, para fortalecer las capacidades institucionales nacionales y regionales.

El proyecto es ejecutado por las organizaciones internacionales Oxfam, con sede en Gran Bretaña,  y Humanidad e Inclusión,  basada en Canadá, y cuenta con el financiamiento del programa, que se realiza este año y  parte del próximo, lo aporta la Dirección General de Protección Civil Europea y Operaciones de Ayuda Humanitaria.

El trabajador agrícola Abigail Castro señala donde queda el mar, que escolta la finca La Fortuna, en el municipio de San Antonio del Sur, en la provincia de Guantánamo, en el este de Cuba, única en el mundo por sus características. Crédito: Ivet González/IPS

Entre sus diversas acciones en Cuba, incluye el fortalecimiento de la resiliencia a la sequía en San Antonio del Sur, según constató IPS en varios recorridos por experiencias productivas que se adaptan al cambio climático en este municipio, durante los que dialogó con productores agropecuarios, especialistas y autoridades en el área.

Ponte Alerta fortaleció el centro meteorológico de Guantánamo para procesar datos de sequía y lo dotó de estaciones meteorológicas portátiles para distribuir en algunas fincas y del sistema de procesamiento de datos. Además, apoyó la adecuación de una herramienta de resiliencia a la sequía a las condiciones costeras del municipio.

“Esta es la parte más desfavorecida en cuanto a tierras del municipio. Pero La Cúrbana es una muy buena experiencia de finca que se adapta a estas condiciones”, evaluó la geóloga Yusmira Savón, que ha participado en varios proyectos sobre sequía en la zona.

Un cóctel de técnicas agroecológicas, gestión del agua, manejo de suelos, reconversión productiva, resiliencia a la sequía y uso de energías renovables componen la receta prescrita por especialistas a los productores en un municipio que reporta un bajísimo promedio anual de lluvia, menor a los 200 milímetros.

“Los suelos del Semiárido en San Antonio del Sur tienen cualidades aprovechables desde el punto de vista químico, porque son suelos sueltos que se preparan y, con la ayuda de materia orgánica y agua, se puede lograr una agricultura con cierta rentabilidad”, remarcó el agrónomo Loexys Rodríguez.

El especialista alertó sobre cambios que afectan a la ecorregión como el aumento de un grado centígrado en la temperatura actual con respecto a la media registrada entre 1980 y 2010, y alteraciones en la distribución de las lluvias, que ocurren con intensidades y períodos diferentes a su rango histórico.

Todos esos factores elevan los problemas relacionados con la sequía y presionan al sector productivo del área, donde las autoridades ambientales afrontan además programas contra la desforestación y desertificación.

A escasos nueve metros del mar, el trabajador Abigail Castro se afana en la finca La Fortuna, que en sus seis hectáreas produce más de 46 toneladas anuales de varios cultivos como cebolla, tomate, frijol, yuca, melón, plátano (banano para cocinar) y habichuelas (Phaseolus vulgaris).

El agricultor Marciano Calamato junto al pozo y la cisterna de que dispone en su finca, para garantizar el riego de sus cultivos al menos una vez al día, en la única zona semidesértica de Cuba, en San Antonio del Sur, un municipio del sureste cubano. Crédito: Ivet González/IPS

“Tenemos una cortina silvestre para proteger las siembras de los fuertes vientos marinos”, explicó orgulloso.

“Aquí no llegan las penetraciones del mar, pero el río sí lo inunda todo cuando hay ciclones y esto queda incomunicado. Las personas las evacuan para el pueblo y los animales los llevamos a la montaña”, precisó Castro, sobre cómo enfrentan eventos climáticos, el más grave en tiempos recientes el huracán Matthew, que en 2016 azotó parte del este de la isla.

En La Fortuna, las plantaciones verdes y fuertes contrastan con el suelo reseco y el abrasante sol. “El problema de la costa es la sequía, que es muy brava, pero aquí los cultivos sufren menos enfermedades”, sopesó José Luis Rustán, quien tiene desde 2008 el usufructo de estas tierras, donde antes mandaba la maleza.

“Además de garantizar el riego, aplicamos mucha materia orgánica. Yo mismo la produzco: busco en los corrales, hago compost y abonos verdes. También he usado el guano (heces) de murciélago”, dijo el productor, que ha desarrollado su finca con medios propios.

Por su parte, el agrónomo Yandy Leyva, que trabaja en la finca La Piedra, productora de carne ovina, y participa de Ponte Alerta Caribe, recomendó un mayor uso de microorganismos eficientes (biofertilizantes) en el agro del Semiárido, donde considera que pudieran ser hasta un rubro productivo.

También lamentó la antigüedad de los sistemas de riego disponibles entre los productores, “que son por aniego y arrastran y degradan mucho los terrenos”. “Hay que tomar medidas como tranques, cobertura de suelos e incrementar la densidad de plantaciones para poder mitigar ese problema”, apuntó.

Otros proyectos nacionales y de la cooperación internacional promueven en el semiárido el uso de energías renovables y la siembra de especies adaptables a este ecosistema, que contribuyan a la reforestación y creen empleos.

Entre esas especies, se incluyen el árbol del nim (Azadirachta indica), originario de India y usado sobre todo para elaborar fertilizantes, y la jatrofa (Jatropha curcas), que sirve para elaborar biodiesel.

“Este es un municipio atípico, con muchos riesgos de desastres por la sequía, penetraciones del mar, huracanes de gran intensidad y hasta tsunamis”, indicó Tania Hernández, vicepresidenta para gestión de riesgos en el gobierno local.

Y como el resto de los municipios cubanos, San Antonio del Sur aspira a elevar su seguridad alimentaria. “Nos autoabastecemos de viandas (tubérculos) y hortalizas al 100 por ciento pero otros rubros hay que importarlos”, apuntó la funcionaria.

Edición: Estrella Gutiérrez

Artículos relacionados

El artículo El Semiárido cubano reinventa su agro para subsistir fue publicado originalmente en IPS Agencia de Noticias.

Categorias: Internacionais

Datos e indicadores contribuyen a recuperar los suelos

qua, 14/11/2018 - 13:18

Grandes superficies de tierra como esta, en el área de Sinhapura, en la provincia Central del Norte de Sri Lanka, se degradaron tras años de sobreexplotación. Crédito: Sanjana Hattotuwa/IPS

Por Tharanga Yakupitiyage
NACIONES UNIDAS, Nov 14 2018 (IPS)

Una nueva iniciativa histórica busca poner a disposición de la comunidad internacional herramientas y datos de calidad a fin de combatir una “crisis existencial”: la degradación del suelo.

La iniciativa para una Degradación Neutral del Suelo (LDN, en inglés), creada por el Grupo de Observaciones de la Tierra (GEO, en inglés), con respaldo de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), busca poner datos directamente en manos de autoridades locales y nacionales para ayudar a frenar y revertir el deterioro ambiental.

“La degradación del suelo es una crisis existencial”, según la secretaría ejecutiva de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNLUD). “Hasta ahora, el monitoreo en tiempo real parecía un desafío insuperable. Pero ya no”, apuntó.

“Con datos sobre la Tierra y las herramientas prácticas prontas para usar, las autoridades y los usuarios de tierras tendrán información inmediata y lista para procesar a fin de escalar la planificación y la gestión del suelo. Es un primer paso para impulsar la resiliencia”, añadió.

La calidad del suelo empeora, pues más de 75 por ciento de las tierras cultivables sufren un impacto significativo y negativo de la actividad humana en 169 países, según la CNULD.

Las consecuencias de ese problema creciente incluyen más sequías severas, una gran pérdida de vida silvestre, desplazamientos internos y migraciones forzadas.

De hecho, si no se toman medidas climáticas urgentes, África subsahariana, Asia meridional y América Latina tendrán a 140 millones de personas desplazadas dentro de sus países para 2050, lo que aumentará la competencia por los espacios que se reducen.

La falta de medidas respecto de uno de los problemas ambientales más grandes del mundo se debe en gran medida a la falta de herramientas y a datos precisos para monitorearlos.

“A escala local y nacional, el monitoreo ha sido esencial para la respuesta del gobierno a la degradación del suelo”, señalaron Sasha Alexander, oficial de políticas de la CNULD, y Barron Joseph Orr, uno de los principales científicos de la iniciativa, en diálogo con IPS.

Los especialistas también observaron la falta de indicadores uniformes para poder monitorear y medir la degradación.

Un estudio mundial concluyó en 2009 que los países usaban casi 1.500 indicadores únicos para monitorear el desafío.

“A fin de tener una comprensión armónica de este gran desafío ambiental, ya quedó claro que se necesita un mínimo de variables esenciales, combinadas con flexibilidad para que los países agreguen los indicadores adicionales que consideren relevantes a escala nacional o local”, explicó Orr.

La iniciativa LDN, de GEO, revelada en Kioto en la primera semana de noviembre, busca reunir a proveedores de datos de observación de la tierra y a los gobiernos para desarrollar estándares de calidad, herramientas de análisis y construir capacidades para fortalecer el monitoreo de la degradación del suelo y el reporte de los resultados.

La importancia de esos datos también quedó reconocida en los Objetivos de Desarrollo Sostenible, entre los que hay uno dedicado a luchar contra la desertificación y la degradación del suelo, así como un indicador para evaluar qué proporción del suelo sse degrada con respecto a una superficie mayor.

Por supuesto, que solo con datos no se frenará el problema.

Pero con buenos datos, los gobiernos podrán priorizar intervenciones, así como planificar y hacer una mejor gestión del suelo.

“Mediante un enfoque de desarrollo ágil, los gobiernos con capacidades limitadas ahora podrán hacer mucho más que antes monitoreando datos, no solo informar a escala global, sino usando lo aprendido de ese conjunto de datos para realizar las correcciones de curso necesarias e implementar las intervenciones correctas para evitar, reducir y revertir la degradación del suelo”, explicó Alexander.

La funcionaria destacó el caso de Brasil, que logró implementar con éxito un proyecto para revertir el problema en el árido nordeste de ese país sudamericano.

Tras identificar las áreas prioritarias con los datos existentes, se crearon Unidades de Recuperación de Áreas Degradadas y Reducción de Vulnerabilidades Climáticas para financiar acciones, como la provisión de técnicas y capacitaciones para los gobiernos municipales.

La iniciativa reconoció que solo con acciones ambientales no basta, pues también es necesario tener en cuenta factores económicos y sociales a fin de lograr un cambio duradero.

Muchas comunidades no ven con buenos ojos los proyectos estatales, pero la participación de todos los sectores de la sociedad y el impulso de proyectos de cadenas de valor sostenibles y generación ingresos ayudan a inspirar “actitudes notables y cambios de comportamiento”.

Alexander también señaló que Brasil es un ejemplo de cómo se puede lograr la degradación neutral y de por qué es fundamental relacionar el monitoreo nacional y global con más datos específicos de un sitio a escala del proyecto.

La iniciativa de GEO ya concentró la atención mundial, tanto de países en desarrollo como más ricos.

Tras el lanzamiento de la iniciativa LDN, Alemania prometió destinar 100.000 euros (unos 112.000 dólares) a la causa, y es de esperar que aparezcan más recursos.

La iniciativa surge tras un llamado de la CNULD realizado en la 13 Conferencia de las Partes a proveedores y usuarios de datos a fin de apoyar los esfuerzos mundiales para frenar, reducir y revertir la degradación del suelo.

Traducción: Verónica Firme

Artículos relacionados

El artículo Datos e indicadores contribuyen a recuperar los suelos fue publicado originalmente en IPS Agencia de Noticias.

Categorias: Internacionais

Convivencia y no combate con sequías del Nordeste brasileño

ter, 13/11/2018 - 18:11

Por Orlando Milesi
CAJAZEIRAS, Brasil, Nov 13 2018 (IPS)

Las comunidades de la ecorregión brasileña del Semiárido,  de 1,03 millones de kilómetros cuadrados, impulsan una convivencia activa con las recurrentes sequías en su agreste territorio, que ha  mejorado sus vidas y ha evitado las muertes que los asolaban en el pasado.

En ese ecosistema de la región del Nordeste viven 27,2 millones de los 208 millones de habitantes que tiene Brasil, según datos oficiales y acaban de sortear la última y larga sequía que se prolongó entre 2012 y 2017, y aún persiste en algunas zonas del llamado sertón.

Los agricultores familiares que habitan en los municipios de Sousa (69.000 habitantes), Cajazeiras (62.000), Pombal (33.000) y otros municipios del estado de Paraíba, en pleno Semiárido, impulsan valiosas y buenas prácticas para sostener sus cultivos agroecológicos, llueva lo que llueva.

Entre las prácticas impulsadas para convivir con la sequía están el uso de cisternas para acopiar agua de lluvia, en un plan que apunta a instalar un millón de ellas en la ecorregión, la instalación de paneles solares para generar energía y la construcción de biodigestores que recuperan desechos de los animales para obtener gas y, además, producir abonos para cultivos agroecológicos.

Un ejemplo es la  Asociación Comunitaria Rural de Varzea Comprida Dos Oliveiras, en Pombal, integrada por 67 familias. “Hoy ninguna de sus mujeres está en estado de vulnerabilidad social”, dijo orgullosa a IPS su presidenta María Solange de Oliveira.

 

En la panadería de la Asociación, 19 mujeres son protagonistas.  Con paneles solares obtienen la mitad de la energía eléctrica que requieren para producir unos 600 kilógramos de pan por semana.

Gracias a un biodigestor tienen gas metano para sus hornos y, además,  generan seis metros cúbicos de fertilizantes al mes para mejorar la producción agroecológica de otros socios. El agua lluvia la recolecta en una cisterna y las aguas grises del proceso de fabricación de pan la recuperan y reutilizan.

Estas 19 mujeres obtienen ingresos con los alimentos sanos que producen y venden a colegios de la zona. La Asociación creó incluso un papel moneda para el intercambio de productos agrícolas con otras comunidades.

Son maneras de dejar de combatir con las sequías y otras realidades de su territorio y, por el contrario, convivir activamente con su entorno, generando experiencias que ahora se comenzaron a replicar en otros países, como Argentina, El Salvador o Perú, entre otros.

Edición: Estrella Gutiérrez

 

El artículo Convivencia y no combate con sequías del Nordeste brasileño fue publicado originalmente en IPS Agencia de Noticias.

Categorias: Internacionais

Jóvenes y periodistas aprenden lecciones del Semiárido brasileño

ter, 13/11/2018 - 18:01

Por Orlando Milesi
SOUSA, Brasil, Nov 13 2018 (IPS)

Jóvenes y periodistas de varios países latinoamericanos aprendieron, en encuentros paralelos y en diálogos conjuntos, cómo las comunidades del Semiárido han aprendido a convivir con esa agreste ecorregión y sus sequías, que gracias a ello dejaron de causar las mortandades del pasado.

En el campus de la ciudad de Pombal de la Universidad Federal de Campina Grande, los jóvenes, estudiantes y activistas comunitarios en sus países, y los periodistas dialogaron sobre los temas de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible, en especial sobre cambio climático, seguridad alimentaria, agua, desigualdades, energía y desigualdades socioambientales.

Antes, dentro de actividades realizadas en localidades cercanas del estado de Paraíba, entre el 11 y 15 de octubre se realizó en la ciudad de  en Sousa, un Encuentro de Periodistas en el Semiárido, organizado por Comité de Energía Renovable del Semiárido (Cersa) y la agencia internacional IPS-Inter Press Service.

En el encuentro participaron periodistas de Bolivia, Brasil, Chile y Perú y contó con la presencia de ponentes de esos países.

 

 

Simultáneamente una treintena de jóvenes de Bolivia, Brasil y Perú, estudiantes además de activistas en sus países, participaron en Cajazeiras el primer Curso Internacional de Energías Renovables, en que también conocieron experiencias aplicadas en las comunidades del Semiárido.

Todos visitaron experiencias de agricultura familiar y otras de energía solar y acopio de agua en una región de sequías recurrentes, en una capacitación que les va a permitir transmitir y llevar esas experiencias a sus comunidades, en Brasil y los otros países, en un tipo de intercambio inédito.

Por ejemplo, en la parroquia Santa Ana, en el municipio de Sousa, jóvenes brasileños contaron cómo fabrican lámparas led a partir de botellas. En los techos del lugar hay paneles solares que proporcionan la energía eléctrica del templo, de negocios y viviendas.

El Curso dirigido a los estudiantes adoptó la Carta de Cajazeiras para América Latina, en la cual los participantes aluden a los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

En la Carta sostienen que “la seguridad abarca mucho más que el abastecimiento continuo  regular de energía, agua y alimento. Para ser realmente soberanos tenemos que garantizar que nuestras fuentes se  mantengan limpias de combustibles fósiles, de poluciones y de venenos”.

”El acceso a formas de energías limpias y sostenibles  es un derecho fundamental de los pueblos. Se hace necesario  desterrar la idea de la mercantilización de la energía” indican y añaden que “la soberanía y o seguridad alimentaria energética, hídrica son fundamentales para el ejercicio  de los derechos económicos, sociales, cultural y políticos de los pueblos”.

Edición: Estrella Gutiérrez

 

El artículo Jóvenes y periodistas aprenden lecciones del Semiárido brasileño fue publicado originalmente en IPS Agencia de Noticias.

Categorias: Internacionais

Las mujeres hacen escuchar la voz indígena en Argentina

ter, 13/11/2018 - 15:31

Mujeres que integran la comisión que gestiona la radio La Voz Indígena, en la ciudad de Tartagal, en el norte argentino, junto a uno de los operadores y a Leda Kantor (2da a dcha), antropóloga que impulsó el proyecto hace unos 20 años. En Tartagal, a solo 50 kilómetros de la frontera con Bolivia, viven comunidades indígenas de siete pueblos diferentes. Crédito: Daniel Gutman/IPS

Por Daniel Gutman
TARTAGAL, Argentina, Nov 13 2018 (IPS)

La semilla la puso hace más de 20 años un grupo de mujeres indígenas que empezó a reunirse para intentar recuperar memorias de sus pueblos. Hoy también son las mujeres las grandes protagonistas de La Voz Indígena, una radio única, en el norte de Argentina, que transmite todos los días en siete lenguas.

“Al principio los dirigentes nos preguntaban por qué no nos quedábamos en casa, cuidando los hijos y a los nietos. Hoy esos hombres vienen a refugiarse bajo el techo de estas mujeres”, contó a IPS la guaraní Felisa Mendoza, en uno de los amplios y coloridos salones de la emisora, decorados con murales pintados por artistas indígenas.

El edificio de dos plantas está a unos pocos metros de la terminal de buses de Tartagal, una ciudad de unos 80.000 habitantes de la provincia de Salta, a solo 50 kilómetros de la frontera boliviana.“La mujer indígena es fuerte. Es la que trae a la casa el agua o la leña. Y tradicionalmente, los hombres que se casaban iban a vivir a las comunidades de sus esposas. Han sido los desalojos de los territorios los que han hecho que la mujer quede un poco a expensas del hombre”: Leda Kantor.

En el borde occidental de la llanura del Gran Chaco americano, donde comienzan las sierras que anuncian que no está lejos la cordillera de los Andes, Tartagal fue fundada hace menos de 100 años en una tierra caliente, tanto en cuanto al clima como a la realidad social.

El descubrimiento de yacimientos de petróleo y gas marcó el auge y el ocaso de esta ciudad y su vecina General Mosconi, cuyos nombres remiten en Argentina al violento conflicto social de los años 90, disparado por los despidos masivos en la petrolera nacional YPF, en el contexto de las políticas neoliberales del presidente Carlos Menem (1989-1999).

Siete pueblos indígenas habitan en esta zona: guaraní, wichí, chané, toba, chulupi, tapiete y chorote. Si durante décadas los indígenas eran desplazados de sus territorios por la actividad petrolera, forestal, ganadera o la expansión urbana, en los últimos 20 años el disparador ha sido la ampliación de la frontera agrícola.

La lucha cotidiana por las tierras se refleja en la camiseta que viste Aída Valdez, integrante de la comisión de mujeres que gestiona la emisora, donde se lee: “No a los desalojos de las comunidades indígenas”.

Valdez trae, para vender en la puerta de la emisora, algunas verduras de la huerta que cultiva a pocos metros de su casa: vive en Yariguarenda, una comunidad guaraní ubicada a 13 kilómetros de Tartagal, que actualmente enfrenta un juicio de desalojo de una porción de sus tierras.

“Hace muchos años que estamos allí. Ya en 1904 se puso la cruz del cementerio de Yariguarenda, porque hasta ese momento los guaraníes enterraban a sus muertos en las casas. Y necesitamos espacio para sembrar”, contó a IPS más tarde durante una visita a su vivienda.

El proceso de ocupación militar de las tierras indígenas cerca de Tartagal, en los Siglos XIX y XX, y los sufrimientos de los indígenas fueron contados en un radioteatro de 13 capítulos, que se grabó en wichí y español y se llamó “Ocasos del pasado (Woko tenek)”.

Varias mujeres en el estudio de La Voz Indígena, que emite en las lenguas de los siete pueblos originarios de la provincia de Salta que entre otros programas. La radio difunde en vivo la mayoría de sus programas, como por ejemplo un radioteatro de 13 capítulos, en español y en lengua wichi, que relata cómo los indígenas fueron despojados de sus tierras en el norte de la Argentina. Crédito: Daniel Gutman/IPS

“Las comunidades periurbanas, en su mayor parte, han sido desplazadas de sus lugares de origen en el bosque por ocupantes que buscaban lugar para el pastoreo de sus animales, y últimamente por los intereses del agro”, explicó a IPS el antropólogo inglés John Palmer, quien llegó hace 35 años para estudiar las comunidades indígenas de la zona, se casó con una wichí y hoy vive en Tartagal con ella y sus cinco hijos.

El último censo argentino, de 2010, arrojó que hay 955.032 indígenas, 2,38 por ciento de la población total, divididos en 31 pueblos originarios, según cifras que especialistas consideran un subregistro. En la provincia de Salta, esa proporción se triplica, con 6,5 por ciento de la población que se autodefine como indígena.

Si bien desde 1994 la Constitución argentina reconoce a los pueblos indígenas la propiedad comunitaria de las tierras que ocupan ancestralmente, ese derecho en contadas ocasiones ha sido llevado hasta ahora a la realidad.

La problemática de las tierras, por supuesto, ocupa un lugar fundamental en la programación de La Voz Indígena, que solía transmitir durante 12 horas, de 8:00 a 20:00, pero que ahora solo lo hace de 7:30 a 15:00, debido a las restricciones presupuestarias que sufren la mayoría de los argentinos, por los aumentos de las tarifas de los servicios públicos y la inflación.

Pero la radio también se ocupa de otras cuestiones que tienen que ver con la defensa de las culturas y las lenguas indígenas, la historia de sus pueblos y la vida y derechos de las mujeres, en programas que generalmente se emiten en vivo y que en las primeras horas de la mañana se dedican a la actualidad.

María Miranda, de la comunidad guaraní 9 de Julio, dijo a IPS que la radio cumple una tarea fundamental, porque “hoy hay muchos indígenas que niegan su etnia, porque han sufrido discriminación. Los chicos ya no saben de la historia de los abuelos y nosotras tratamos que no se pierda”.

Ella reveló que su abuelo llegó en la década de los años 30 a la zona de Tartagal, caminando desde Bolivia: “Era sobreviviente de la Guerra del Chaco”, contó, en referencia al cruento conflicto que enfrentó a Bolivia y Paraguay entre 1932 y 1935.

Aida Valdez muestra el horno a leña en el que cocina, en el exterior de su casa en la comunidad guaraní de Yariguarenda, en las afueras de la ciudad de Tartagal, en el norte de Argentina. Actualmente, esa comunidad enfrenta un juicio de un particular que reclama una parte de las tierras que ocupan. Crédito: Daniel Gutman/IPS

La emisora tiene actualmente tres directoras que pertenecen a pueblos distintos: Lidia Maraz (toba), Nancy López (wichí) y  Felisa Mendoza (guaraní). No es un emprendimiento comercial y se sostiene con fondos de programas de cooperación y, a veces, con dinero del bolsillo de sus oyentes.

Para las y los indígenas que realizan los programas, a veces resulta un enorme esfuerzo llegar hasta la radio por el costo del pasaje en el transporte público, que sale el doble que en Buenos Aires, a 1.746 kilómetros al sureste de Tartagal.

La radio surgió a partir de encuentros iniciales sostenidos por mujeres indígenas a fines de la década de los 90 en la casa de Leda Kantor, una antropóloga llegada de Buenos Aires para trabajar en programas oficiales de apoyo a la agricultura familiar.

“Se trataba de hacer una actividad de recuperación de la memoria colectiva. Pensamos en grabar o en registrar en papel lo que surgiera, pero nos dimos cuenta que era un grupo muy motivado y que no había ningún medio de comunicación que los registrara”, contó a IPS.

Como Kantor era docente de Antropología en la carrera de Comunicación Social en la sede Tartagal de la Universidad Nacional de Salta, luego de un tiempo de trasladaron allí sus encuentros y distintos docentes se involucraron en el proyecto.

“En realidad comenzamos a juntarnos en la universidad porque mi casa quedó chica. Y empezamos hacer talleres y capacitaciones sobre cuestiones básicas de comunicación popular”, dijo Kantor.

En 2000, las mujeres indígenas comenzaron a hacer un programa en Radio Nacional Tartagal, la filial local de la emisora estatal argentina. Pero fue en 2006 cuando pudieron, gracias a programas de financiamiento estatales, comprar un terreno, construir el edificio y lanzar La Voz Indígena, que desde entonces está en el aire.

“La mujer indígena es fuerte. Es la que trae a la casa el agua o la leña. Y tradicionalmente, los hombres que se casaban iban a vivir a las comunidades de sus esposas. Han sido los desalojos de los territorios los que han hecho que la mujer quede un poco a expensas del hombre”, afirmó Kantor.

Hoy, dice la antropóloga, “la radio sigue siendo un espacio de resistencia al avasallamiento cultural, en una ciudad en la que los indígenas nunca tuvieron un espacio para hacerse escuchar”.

Edición: Estrella Gutiérrez

Artículos relacionados

El artículo Las mujeres hacen escuchar la voz indígena en Argentina fue publicado originalmente en IPS Agencia de Noticias.

Categorias: Internacionais

Falta de fondos frena la piscicultura en jaulas de África

ter, 13/11/2018 - 13:19

Pescadores en la parte ugandesa del lago Victoria. Uganda prueba métodos no tradicionales de pesca, como la piscicultura con jaulas. Crédito: Wambi Michael/IPS

Por Wambi Michael
INJA, Uganda, Nov 13 2018 (IPS)

Joseph Okeny, de 52 años, se hizo pescador en el lago Victoria en 1997, pero abandonó la actividad hace dos años, cuando la pesca ilegal estaba extendida y la captura era escasa.

“Podías quedarte casi todo el día en el lago y no sacar suficientes peces ni para el consumo doméstico ni para vender”, relató Okeny.

Uganda y la vecina Kenia promovieron la piscicultura en jaulas como método sostenible para garantizar el suministro sostenido de peces del lago Victoria.

El lago, el mayor de África y compartido por tres países, Uganda, Kenia y Tanzania, “experimentó un cambio drástico en su ecosistema, lo que derivó en la pérdida de más de 500 especies de peces haplochromini endémicos”, según el Plan de Gestión Pesquera del Lago Victoria.

Uganda comenzó a promover la piscicultura en jaula en 2006, una actividad que consiste en encerrar los peces en jaulas o canastas que flotan, un ancla y un marco, sumergidas a unos 10 metros de profundidad.

En ese país, las pequeñas tilapias de no menos de un gramo se almacenan en jaulas de crianza con una densidad de entre 1.000 y 2.500 peces. Se crían allí hasta los 15 gramos, en ocho semanas, y se almacenan en jaulas de producción para luego criarlas unos seis o siete meses más, hasta que llegan a los 350 o 600 gramos antes de ser cosechadas.

Pero la situación cambió desde que Okeny dejó la pesca.

El volumen de la reserva de peces en el lago aumentó 30 por ciento, en comparación con datos de 2016, según el Estatus de la Reserva de Peces del Lago Victoria, de 2017, publicado por el Instituto Nacional de Investigación de Recursos Pesqueros de Uganda (NaFIRRO), el Instituto de Investigaciones Pesqueras y Marinas de Kenia (KMFRI) y el Instituto de Investigación Pesquera de Tanzania (TAFIRI).

Eso también incluye reservas de percas del Nilo, introducidas en el lago en la década de los años 60.

Ejemplo de jaula utilizada para la piscicultura en jaula en el lago Victoria, en África. Crédito: Wambi Michael/IPS.

El aumento de la reserva de peces también quedó documentado en un estudio del Centro de Investigación de Política Económica, de la Universidad de Makerere, que señala que solo en Uganda, la piscicultura aumentó de unas 10.000 toneladas al año, en 2005, a unas 100.000 toneladas, en 2013, lo que representa 20 por ciento de la producción nacional de pescado.

El estudio precisa que se produjeron 899 toneladas de pescado en jaulas cada ciclo de producción, que dura de seis a ocho meses.

Hubo 28 piscicultores en Uganda con unas 2.135 jaulas en total en el entorno del lago Victoria. Pero KMFRI informó que ese número se acerca más a 3.696.

Cuando IPS visitó el distrito de Jinja, en los alrededores del lago Victoria, descubrió que seis granjas de piscicultura estaban en manos de extranjeros. La mayor de ellas, vende a la población de la zona de Bugungu, donde se instalaron varios criaderos en estanques. El resto exporta a Kenia, República Democrática del Congo y Europa.

No hay muchos pescadores locales dedicados a esa actividad debido a los costos.

Además del costo de la jaula, que ronda los 350 dólares, se suman los huevos o los alevines, dependiendo del tamaño, cuestan unos 270 dólares, según (NaFIRRI), a lo que hay que agregar el costo de la alimentación de los peces.

“La piscicultura en jaulas es extremadamente cara y mantiene a los peces en superficies pequeñas”, coincidió el biólogo Richard Ogutu-Ohwayo, en diálogo con IPS.

“Si no los cuidas bien, no solo se perjudicará el ambiente, sino tú también”, acotó el especialista en ecología de NaFIRRI, quien trabaja en el sector desde hace 40 años.

Al ver una jaula abandonada, Okeny explicó que pertenecía a una compañía internacional. La población local trató de dedicarse a la piscicultura, pero no se asesoraron bien y los costos fueron excesivos.

La encuesta “Perspectivas de la Piscicultura en jaulas en el sudoeste de Uganda”, publicada en junio, señala que la falta de fondos es la principal limitante para la acuicultura, y no la falta de alimentos o de alevines, como sugieren otras investigaciones en África subsahariana.

Uno de los investigadores de la encuesta, Gerald Kwikirizaa, señaló que el gobierno puede impulsar esa actividad mediante subsidios a los pequeños productores, en especial si los alimentos flotantes se producen en el país.

El desarrollo de la pesca figura en la Agenda para 2030, que incluye los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, con países que buscan respaldar la recuperación de las reservas de peces para mejorar las dietas, que sean saludables y diversas.

Además, la forma de erradicar el hambre, garantizar el suministro de alimentos y promover la buena salud y una pesca sostenible también formarán parte de la Conferencia sobre Economía Azul Sostenible, que se realizará en Nairobi del 26 al 28 de este mes.

Más de 7.000 participantes de 150 países discutirán, entre otras cosas, cómo construir comunidades seguras y resilientes y garantizar cuerpos de aguas saludables y productivos.

África debe utilizar sus cuerpos de agua internos para producir más pescado, en vez de depender de las poblaciones silvestres en declive, opinó Ogutu-Ohwaayo.

Si se desarrolla de forma adecuada y sistemática, puede ser otro medio para producir alimentos, apuntó, y añadió que 21 por ciento de Uganda es agua dulce, es decir que las tierras para la producción de alimentos son escasas.

La población ugandesa, que aumenta tres por ciento al año, no sobrevivirá solo con peces silvestres, apuntó.

La acuicultura es la industria alimentaria que más rápido crece en el mundo y es una opción para cubrir el falta de producción de pescado, observó Ogutu-Ohwayo.

La producción pesquera, tanto la captura como la acuicultura, de Uganda se estima que asciende a 400.000 toneladas al año, que no alcanzan para cubrir la creciente demanda. Los seis kilogramos por persona que se consumen están muy por debajo de los 17,5 kilogramos recomendados por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura y la Organización Mundial de la Salud.

“Estoy convencido de que África no debe quedar rezagada en el cultivo de peces en jaula. Tenemos la capacidad de no quedar atrás”, opinó Ogutu-Ohwayo, también integrante de la Asociación Internacional para la Investigación de los Grandes Lagos, una organización de científicos que estudian los Grandes Lagos, de Estados Unidos, entre otros de otros países, y sus cuencas.

El proyecto “Promocionando una acuicultura ambiental, económica y socialmente sostenible en los Grandes Lagos de África (PESCA)”, forma parte de los esfuerzos para atender las distintas dificultades que plantea la piscicultura en jaulas.

PESCA, que opera en Uganda, Kenya, Tanzania, Zimbabwe y generalmente en los Grandes Lagos de África, comenzó a funcionar en junio de este año.

“Existe la preocupación de que la piscicultura en jaulas perjudique la calidad del agua. Queremos desarrollar herramientas para promover esa actividad de forma sostenible y respetando el ambiente”, precisó Ogutu-Ohwayo.

Traducción: Verónica Firme

Artículos relacionados

El artículo Falta de fondos frena la piscicultura en jaulas de África fue publicado originalmente en IPS Agencia de Noticias.

Categorias: Internacionais

Ser trans en Uruguay, la historia de Delfina Martínez

seg, 12/11/2018 - 17:55

La activista y mujer trans Delfina Martínez, cuyos derechos comienzan a ser garantizados por la nueva Ley Integral para Personas Trans, vigente desde octubre en su país, Uruguay. Crédito: Mery Parrado

Por Meri Parrado
MONTEVIDEO, Nov 12 2018 (IPS)

Con tan solo cinco años ya se sentía mujer. Aprovechaba los momentos que estaba sola en su casa, le pasaba llave a la puerta para que nadie la sorprendiera y se ponía vestidos. “Era el único momento del día en el que me sentía yo”, recuerda la uruguaya Delfina Martínez.

Hoy tiene 29 años y ya no esconde su identidad. Ella no tiene trastornos, no está enferma, no pretende llamar la atención, ni está equivocada. Simplemente siente y expresa un género diferente al que la sociedad espera de acuerdo al sexo biológico con el que nació. Eso es ser trans, así de simple.

El Primer Censo Nacional de Personas Trans, realizado en 2016 en Uruguay, relevó un total de 933 personas trans en este país de 3,3 millones de personas, de las cuales 88 por ciento son mujeres trans.

Asimismo el estudio evidenció datos significativos sobre las consecuencias que generan la discriminación y estigmatización sobre el conjunto de la población trans.

Muchas veces, experimentan la discriminación en sus propios entornos familiares como consecuencia de su cambio de identidad y son incluso expulsados de sus hogares a temprana edad.La precariedad laboral, la violencia, la discriminación en ámbitos educativos, laborales y sanitarios, la expulsión de los hogares familiares a temprana edad y consecuentemente la soledad son algunas de las situaciones que transforman a las personas trans en una población vulnerable y con un promedio de vida menor al de las personas no trans.

En este aspecto, Delfina reconoció que su familia siempre la apoyó y la aceptó como era, pero es consciente de que esto no le pasa a la mayoría de amigas y personas trans de su entorno.

La activista contó que desde la niñez tuvo claro que se identificaba más con lo femenino, pero que su identidad la fue construyendo en varias etapas a medida que fue socializando. “Un día entró una amiga de mi madre a casa y me vio con un vestido, fue un escándalo. En ese momento entendí que eso estaba socialmente mal visto”, expresó.

Delfina pasó su infancia y adolescencia escondiéndose para sentirse mujer y reprimiendo mucho de lo que sentía. Criada en el seno de una familia evangelista, que iba todos los domingos a la iglesia, confesó que muchos de los conceptos que escuchaba en este ámbito la limitaron en muchos aspectos.

“Yo le pedía a Dios que me curara”, confesó.

Le llevó algunos años comprender que eso no iba a suceder porque lo que le pasaba no era una enfermedad de la que debía curarse.

El tiempo pasaba y Delfina seguía identificándose más con su hermana que con sus hermanos varones. “Mi hermana mujer veía en mí una veta artística que yo debía desarrollar, ella supo siempre que yo no era igual a mis hermanos varones y me llevó a hacer talleres que tenían que ver con lo artístico”, contó.

En la escuela siempre tenía amigas mujeres y no hacía las mismas cosas que los varones, pero de todas formas se guardó lo que sentía durante toda la etapa escolar. La activista manifestó que en su etapa escolar sufrió violencia y acoso por parte de un compañero y que cuando lo comunicó a las autoridades de la institución, nunca tomaron cartas en el asunto.

A los 15 años contó en su entorno que le gustaban los varones y comenzó definirse como gay ante la necesidad de encontrarle un nombre a lo que pasaba, aunque no estaba del todo definida su identidad.

“Hablé con mis padres y les dije que no esperaran que trajera una novia a la casa porque eso no iba a pasar. Tenía que decirlo para no tener esa presión de ocultarlo y poder vivirlo naturalmente, y en todo ese período me construí un personaje para poder encajar socialmente”, narró.

Transición y activismo

Recién a sus 21 años Delfina tomó la decisión de ser fiel a lo que sentía. “Conocí a la primera persona trans y en ese momento logré identificarme y dejar de tenerle miedo a la palabra trans”. A partir de entonces, Delfina emprendió el camino a la transición, proceso en el cual perdió su trabajo y comenzó a dedicarse al comercio sexual.

“Cuando le confesé a mis padres mi identidad y les dije que quería vivir mi vida así, ya había procesado que podía ser rechazada, e incluso tenía pensado un lugar adonde ir. Pero me aceptaron y me dijeron que no tenía necesidad de mudarme”, dijo.

Delfina buscaba trabajo formal y nadie la contrataba, por lo cual decidió irse a Buenos Aires y continuar en el comercio sexual en aquel país. Se pasaba el día encerrada en un apartamento, atendiendo llamadas telefónicas de sus clientes y pensando de qué manera ser más atractiva para poder abarcar más clientes y continuar su construcción física.

Según contó, todas las personas trans que la rodeaban estaban en la misma situación que ella; no estudiaban y ejercían la prostitución, por lo que a ella le costaba vislumbrar otro horizonte.

Un día, tras relacionarse con mucha gente, sucedió algo que le cambió la perspectiva: conoció el activismo.

“Viviendo en Buenos Aires, un amigo me invitó a ver un documental de Juan Tauil, en el Festival Asterisco, sobre el activismo travesti. Fue un día muy importante para mí, me hizo cambiar la perspectiva de vida porque hasta este entonces mi construcción había sido siempre desde un lugar físico y estético”, confesó.

Ese día conoció a un grupo de activistas, como Lohana Berkins, Diana Sacayan y Naty Menstrual, y el vínculo con estas personas la estimuló a buscar otras realidades posibles.

“Comencé a ver un horizonte nuevo que iba más allá de lo físico y me di cuenta de lo que me faltaba intelectual y espiritualmente”, rememoró.

Luego de este descubrimiento, Delfina tomó impulso y decidió volver a Uruguay, finalizar su trámite registral, que tenía pendiente, y culminar el liceo para tener más herramientas para poder reinsertarse laboralmente y dejar atrás el comercio sexual.

“Cuando llegué de Argentina me acerqué a Unión Trans para arrancar con el activismo y comencé a nutrirme de otros paradigmas para poder pensarme”, dijo.

Delfina habló sobre las dificultades de transitar este proceso en un país donde su identidad no es reconocida y subrayó la urgencia de que se apruebe la Ley Integral para Personas Trans.

“Yo tengo la suerte de que no fui expulsada de mi familia y en este sentido estoy salvada de muchas cosas que les toca vivir a otras trans. La mayoría está en situación de calle o en refugios y ejerciendo la prostitución; muchas veces son violentadas, les roban y viven con miedos”, denunció.

“La gente se piensa que nosotras caemos en la prostitución porque queremos o porque vivimos deseosas de tener sexo. Se piensa que las personas trans prácticamente salimos de una película porno, pero la realidad es muy lejana. Nadie merece pasar por esa experiencia”, agregó.

Delfina contó que por todos estos motivos, comenzó a luchar desde la militancia y que ha estado muy comprometida con la aprobación de la nueva ley para poder aportar algo que mejore la calidad de vida de la población trans.

Nueva ley para reconocer derechos 

Actualmente, en Uruguay, además de los procesos de discriminación y exclusión, las personas trans experimentan graves problemas en las situaciones más cotidianas, como el simple hecho de acceder a un baño en lugares públicos o lograr que los llamen por su nombre social en ámbitos educativos, laborales o institucionales.

La nueva Ley Integral para Personas Trans, aprobada el 19 de octubre por el parlamento bicameral y promulgada siete días después por la Presidencia,  garantiza el pleno ejercicio de los derechos de las personas trans que viven en el país.

Para ello, considera la situación de exclusión y discriminación que enfrenta esta población y aborda distintas dimensiones de la vida, como la salud, educación, trabajo, vivienda y cultura.

Otro de los cometidos de la nueva ley es la modificación del trámite de cambio registral de nombre y sexo, que en caso de aprobarse, pasaría a ser una gestión administrativa y no judicial como en la actualidad.

También cuenta con un apartado dedicado a garantizar el acceso a intervenciones quirúrgicas y tratamientos hormonales sin autorización judicial o administrativa.

Si bien se registraron  avances en los últimos dos años en este terreno, han sido casi exclusivamente en la estatal Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) y se pretende que el sistema de salud en su totalidad destine recursos para abordar estas necesidades. Por otro lado, busca un acto de justicia reparadora hacia las personas que sufrieron persecución estatal durante la dictadura cívico militar y el período inmediato posterior.

Por último, la legislación cuenta con artículos dedicados a agregar cargos vacantes en el Estado, capacitación, formación y becas estudiantiles para personas trans y a reconocer a esta población como un grupo prioritario para el acceso a la vivienda.

Actualmente, se están juntando firmas en diferentes puntos del país con la finalidad de visibilizar el tema.

La precariedad laboral, la violencia, la discriminación en ámbitos educativos, laborales y sanitarios, la expulsión de los hogares familiares a temprana edad y consecuentemente la soledad son algunas de las situaciones que transforman a las personas trans en una población vulnerable y con un promedio de vida menor al de las personas no trans.

Delfina opinó que la legislación tiene que ir acompañada de un cambio en la mentalidad. “La sociedad tiene que estar culturalmente capacitada para defender los derechos trans y entender que somos seres humanos igual que el resto”, concluyó.

Este artículo fue publicado originalmente por el semanario Caras y Caretas, que se edita en Montevideo. IPS reproduce una versión revisada, en acuerdo con esa publicación, después que su autora se hizo merecedora de un premio por este texto, tras su participación en el seminario-taller “Cómo aplicar los ODS a la agenda periodística. Profundizando en la transformación hacia sociedades sostenibles”, realizado en Montevideo y organizado por la Fundación de las Naciones Unidas e IPS-Inter Press Service.

Revisión: Estrella Gutiérrez

El artículo Ser trans en Uruguay, la historia de Delfina Martínez fue publicado originalmente en IPS Agencia de Noticias.

Categorias: Internacionais

La caravana migrante o la marcha de los carritos infantiles

seg, 12/11/2018 - 16:08

Por José Ignacio De Alba, Víctor Pernalete, y Daniela Pastrana
QUERÉTARO, México, Nov 12 2018 (IPS)

En las sillas de las carriolas, como se llaman en México a los cochecitos infantiles, va una niña o un niño, pero  también mochilas, algún juguete, cobijas, colchonetas y un poco de comida para el camino. Los carros y sillas para niños ya van destartalados, algunos han aguantado el viaje desde América Central.

Llevan casi un mes caminando y más de 2.000 kilómetros recorridos. Los pequeños se aburren, hacen berrinches, se enfadan. Prácticamente todos se han enfermado y muchos muestran las huellas del cansancio. Sus padres los abrazan, los cargan, los llevan en hombros, los hacen caminar de prisa, les agarran de la mano para que no se les pierdan y les pasan algún juguete para que se entretengan. Pocos tienen energía para regañarlos.

Contra todo pronóstico, la Caravana Migrante que salió el 13 de octubre de San Pedro Sula, en Honduras, parece reagruparse y tomar más fuerza en cada parada. Aunque en cada lugar hay deportaciones y retornos asistidos, cada vez son más los que se une al contingente. Incluso mexicanos que aprovechan la la caravana para irse a los Estados Unidos.

Es el sueño de una vida mejor. ¿Cómo llegarán al norte? Con “el favor del señor”, responden.

El grupo de avanzada, que salió de Ciudad de México el viernes 9, estaba integrado por unos 700 jóvenes dispuestos a arriesgarse con tal de hacer su viaje más rápido. Y aunque había familias, la mayoría de las mujeres con niños optó por esperar un día más la posibilidad de un transporte seguro, que no llegó.

El grupo que salió el sábado 10, en cambio, era una tropa de bebés, niños, mamás (muchas muy jóvenes), ancianos y gente en sillas de ruedas.

Salieron todos juntos, a las 5 de la mañana, pero rápidamente se dispersaron por el camino. Algunos consiguieron un “aventón” (transporte solidario), otros tuvieron que caminar mucho más. La carretera federal 57, a la altura de la caseta de Tepozotlán, era una larga romería de humanos tratando de subirse a un camión o a un tráiler.

La escena, metros después de la caseta, era propia del realismo mágico mexicano: policías federales, curas, monjas, funcionarios con chalecos de la secretaría de salud y de la comisión de derechos humanos del Estado de México, todos convertidos en “polleros” que detenían los vehículos y organizaban la subida de cientos de familias a las cajas de tráileres. La fila se extendía más de un kilómetro.

Muchos, desesperados por el calor, comenzaron a caminar. Y así, a lo largo de la carretera se veían montones de personas avanzando.

Después de 12 horas de la salida de Ciudad de México, todavía había gente llegando a Querétaro, donde el gobierno estatal había dispuesto todo para que no entraran al estado, sino que bordearan por el libramiento directo hacia Guanajuato.

Pero los refugiados ignoraron las instrucciones que corría por el altavoz en la caseta, de llegar al cruce de Palmillas, donde el gobierno estatal instaló un campamento en medio de la nada.  La carpa instalada se quedó vacía, porque todos los que llegaban y veían que no había más gente y que estaba muy lejos de su destino optaban por seguir su camino hasta el estadio Corregidora.

En Querétaro, nunca se había visto algo así. Desde el viernes 9 por la tarde, los primeros migrantes llegaron a la ciudad y unos cuantos cientos se instalaron en las inmediaciones de la Alameda Hidalgo antes de ser trasladados a los pasillos interiores del estadio, que fungió como improvisado refugio.

Rebelión migrante y disculpas del gobernador

Querétaro es una ciudad acostumbrada a vivir la migración en silencio. Sus vías férreas han sido testigos del paso de cientos de miles de personas que en los últimos años han cruzado México siguiendo el sueño americano. Aquí, escondidos, expatriados, han vivido su propio suplicio.

Apenas algunos organismos de la sociedad civil, como la Estancia del Migrante González y Martínez atienden el asunto de manera global.

Pero este fin de semana la migración se rebeló. El monumento a Conín, sobre la autopista 57, que da la bienvenida a quienes vienen de la capital, vio como miles de migrantes llegaron con la frente al sol. Un éxodo doloroso que ocupó la casa de los Gallos Blancos, el equipo de fútbol que el fin de semana se había ido a jugar a Veracruz.

El gobierno del estado se vio forzado a adoptar una actitud proactiva, apenas unos días después del exabrupto del gobernador Francisco Domínguez. Cuestionado por el asunto de la Caravana que venía, afirmó que había que revisar los antecedentes penales de los migrantes pues la mayoría de venezolanos que han llegado son delincuentes. Horas más tarde tuvo que pedir perdón. Y ahora la atención a la Caravana se volvió una cuestión de Estado.

Las corporaciones de seguridad, Protección Civil, salud y atención a la familia están abocadas a la atención de más de 4 mil migrantes que llegaron a la ciudad. El operativo de salud atendió, hasta la mañana del sábado 10, a 135 personas, la mayoría por problemas respiratorios.

El caso más grave fue el de una joven que presentaba un aborto incompleto. Julio César Ramírez Argüello, secretario de Salud, informó que una joven embarazada arrastraba el problema desde hace días, pero no se atendió en la Ciudad México por apurar el paso y sufrió una infección severa. Es atendida en el Hospital de Especialidades del Niño y la Mujer.

Los pasillos internos del Corregidora, acostumbrados a la instalación de negocios y espacios de publicidad en los partidos del equipo local, fueron tapizados por colchonetas y cobijas, ingeniosamente colocadas sobre la infraestructura del lugar para crear sombras.

Aunque las autoridades sirvieron arroz, frijoles y tortillas para miles de migrantes, no fueron pocos los que recorrieron las calles aledañas del estadio buscando más opciones de alimentación: pollo rostizado, tacos dorados, gorditas rellenas. Fue un buen día para la economía local.

Tal vez por el lugar, muchos se animan a jugar con sus balones. Otros compran y venden cigarrillos, y algunas más juegan partidas de póker. Pero los más buscan taparse los rayos del sol para descansar un poco o tomar baños improvisados con algo de agua en un vaso. En algunos multicontactos se amontonan decenas de celulares para cargar baterías y avisar que están bien.

Por increíble que parezca, la rebelión funciona. Hacerse visibles en un estado donde eran invisibles les ha dado seguridad.

A mitad del camino

El vendaval migrante dejó Querétaro en pocas horas. Los migrantes que llegaron un día antes dejaron el estadio a primera hora del sábado para dirigirse a Guanajuato, su próximo destino. Tienen urgencia por llegar al norte. Pero tras este contingente, vienen varios más que recorren el sur del país.

Pero quienes este fin de semana se instalaron en el estadio Corregidora lograron, oficialmente, cumplir con la mitad de su objetivo. La línea está marcada en la zona turística de Tequisquiapan, donde se encuentra el Monumento al Centro Geográfico de México, que corta justo a la mitad el país. Una línea que marca un hito para la Caravana, en la que cientos de niños crecen rápidamente.

Cuando terminen su periplo serán no sólo habrán crecido algunos centímetros, sino que muchos de ellos, a su corta edad, han hecho frente a situaciones extraordinarias aun para los adultos.

Falta ahora la segunda parte del país antes de llegar a la frontera con Estados Unidos. Pero si algo quedó claro con la salida de Ciudad de México, el lugar donde han tenido más comodidades, es que esta Caravana ya perdió el miedo. La meta está cumplida a la mitad. Seguirán caminando, con sus carriolas destartaladas, con la meta fija en la frontera.

Este artículo fue originalmente publicado por En el Caminoun proyecto de Periodistas de a Pie . IPS-Inter Press Service tiene un acuerdo especial con Periodistas de a Pie para la difusión de sus materiales.

El artículo La caravana migrante o la marcha de los carritos infantiles fue publicado originalmente en IPS Agencia de Noticias.

Categorias: Internacionais

“Las políticas que favorecen los productos orgánicos funcionan”

seg, 12/11/2018 - 13:17

Una agricultora trabaja en su plantación de té en el sudoccidental estado de Ketala, en India. Este es el país con mayor número de productores orgánicos, con 835.000 cultivadores, según el "Estado Mundial de la Agricultura 2018". Crédito: Ilaria Cecilia/IPS.

Por Maged Srour
ROMA, Nov 12 2018 (IPS)

Muchos países y agricultores todavía no se han volcado del todo a la agricultura orgánica, lo que sí logró el pequeño estado indio de Sikkim, en la frontera entre Tíbet, Nepal y Bután, en el Himalaya, que ya es 100 por ciento orgánico.

A principios de noviembre, Sikkim ganó el Premio a la Política del Futuro por ser el primer Estado del mundo en declararse totalmente orgánico en 2015, un camino que inició en 2003, cuando el ministro jefe Pawan Chamling anunció su política para convertirse en el “primer estado orgánico de India”.

La organización del premio, conocido como el “Oscar para las Mejores Políticas” está a cargo del Consejo para el Futuro del Mundo (WFC, en inglés), que busca investigar soluciones para los desafíos actuales.

El WFC analiza qué políticas tienen una perspectiva holística y de largo plazo, y cuáles protegen los derechos de las generaciones futuras. Y una vez al año, el consejo destaca las mejores.

Este año, en colaboración con la Federación Internacional de Movimientos de Agricultura Orgánica (IFOAM, en inglés) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el premio se concentró en las mejores políticas para ampliar la agroecología.

En 2004, un año después de anunciar su política, el gobierno de Sikkim adoptó una Política de Agricultura Orgánica, y en 2010, lanzó la Misión Orgánica, un plan de acción para su implementación. Luego, en 2015, gracias a una buena estrategia, se logró el objetivo.

Entre las medidas adoptadas por Sikkim, se destaca destinar 80 por ciento del presupuesto entre 2010 y 2014 a construir las capacidades de los agricultores, proveedores de servicios rurales y organismos de certificación. También se destinó parte de los fondos a ayudar a los agricultores a adquirir certificaciones y se tomaron medidas para distribuir semillas orgánicas.

Mejores prácticas  en agroecología: Plan de acción orgánico de Dinamarca

El WFC también reconoció las políticas de otros gobiernos, y entregó otros reconocimientos. Entre los que recibieron la plata, se destaca el Plan de Acción Orgánica de Dinamarca, que se convirtió en una herramienta popular en los países europeos en la última década.

Casi 80 por ciento de los daneses compran alimentos orgánicos, y en la actualidad ese país tiene el mayor mercado de productos orgánicos del mundo, al concentrar 13 por ciento del volumen comercial.

“Lo que convierte a los consumidores daneses en los más entusiastas es que se realizaron campañas de información y hemos trabajado estratégicamente con los supermercados para que expongan productos orgánicos como parte de su estrategia de atraer a los consumidores hacia el valor de los alimentos, agregándole valor a través de los productos orgánicos”, explicó Paul Holmbeck, director de políticas de Dinamarca Orgánico, en diálogo con IPS.

La importancia de lo orgánico y lo agroecológico

Concebir las tierras cultivadas como ecosistemas en sí mismos, en los que los componentes vivos y no vivos afectan a los otros, es vital para obtener no solo alimentos sanos y orgánicos, sino también para preservar nuestro ambiente.

De hecho sería un error pensar que tener alimentos orgánicos en nuestras mesas necesariamente significa que resolvimos todos los problemas relacionados a la agricultura intensiva y a los daños al ambiente.

“La agroecología es un enfoque que aplica conceptos y principios ecológicos a los sistemas alimentarios y agrícolas, concentrándose en la interacción entre microorganismos, plantas, animales, seres humanos y el ambiente para impulsar el desarrollo de la agricultura sostenible a fin de garantizar la seguridad alimentaria y la nutrición para todos, ahora y en el futuro”, explicó María Helena Semedo, directora general adjunta de la FAO.

“Se basa en la cocreación del conocimiento, compartiendo e innovando, combinando prácticas locales, tradicionales e indígenas con enfoques multidisciplinarios”, acotó.

Tendencias emergentes en materia de cultivos orgánicos

Se plantaron 57,8 millones de hectáreas en el mundo siguiendo prácticas orgánicas en 2016, según el informe “El Mundo de la Agricultura Orgánica 2018, Estadísticas y Tendencias Emergentes”, publicado a principios de este año por el Instituto de Investigación de Agricultura Orgánica e IFOAM, lo que significa un aumento de 7,5 millones de hectáreas, alrededor de 13 por ciento, en comparación con el año anterior.

Este año, las tierras dedicadas a cultivos orgánicos aumentaron en todo el mundo, en Europa, 6,7 por ciento, en Asia, 34 por ciento, en África, siete por ciento, en América Latina, seis por ciento, y en América del Norte, cinco por ciento.

Australia tiene la mayor superficie plantada de forma orgánica, con 27,2 millones de hectáreas, seguida de Argentina, con tres millones, y China con 2,3 millones.

En 2016, hubo 2,7 millones de agricultores orgánicos. Alrededor de 40 por ciento de los cuales residen en Asia, seguido de África, con 27 por ciento, y América Latina, con 17 por ciento.

Según ese informe, el área total dedicada a la agricultura orgánica en Asia fue de casi 4.9 millones de hectáreas en 2016, y hay 1,1 millón de productores orgánicos en la región, siendo India el país con el mayor número al concentrar unos 835.000 cultvadores.

Por ello no sorprende el éxito de Sikkim, pues Asia es la región que encabeza la producción orgánica.

Perspectivas de futuro

Es difícil ampliar la agroecología y producir alimentos orgánicos.

“Para aprovechar los múltiples beneficios sostenibles de los enfoques agroecológicos, como un ambiente propicio, se necesitan políticas adaptadas, inversiones públicas, instituciones y prioridades de investigación”, indicó Semedo. “Pero eso todavía no es una realidad en la mayoría de los países”, observó.

De hecho, la pobreza, la malnutrición, la distribución desigual de la riqueza, la disminución de la biodiversidad, el deterioro de los recursos naturales, como el suelo y el agua, y el cambio climático son importantes desafíos en muchos países.

“Es fundamental ser orgánicos y que cada persona coma productos orgánicos porque de lo contrario estará consumiendo veneno y, básicamente, será escribir una receta de enfermedades crónicas”, alertó la especialista Vandana Shiva, integrante del WFC, en diálogo con IPS durante la ceremonia de premiación en la sede de la FAO, en Roma, en octubre.

“Puede ser cáncer, así como problemas neurológicos”, apuntó.

“El cultivo orgánico es la única solución viva al cambio climático. La agricultura química es gran responsable de las emisiones de gases de efecto invernadero, en cambio la agricultura orgánica capta el dióxido de carbono de la atmósfera y lo lleva al suelo”, añadió.

Parece haber un gran consenso respecto de que el planeta debe avanzar hacia una forma más sostenible de vida, y ese es un motivo para ser optimistas.

“Soy muy optimista respecto de los productos orgánicos porque creamos nuevas soluciones para el bienestar del clima y los animales, la sostenibilidad y el buen estado del suelo cada día”, indicó Holmbeck.

“Los gobiernos comienzan a ver que las políticas que favorecen los productos orgánicos funcionan: es bueno para los agricultores, para los consumidores y para el planeta”, subrayó.

Traducción: Verónica Firme

Artículos relacionados

El artículo “Las políticas que favorecen los productos orgánicos funcionan” fue publicado originalmente en IPS Agencia de Noticias.

Categorias: Internacionais

Un vagón de tren en Compiègne

sab, 10/11/2018 - 13:46

Los representantes de las fuerzas aliadas y el Imperio alemán, antes de subir al vagón de tren estacionado en el bosque de Compiègne, a 70 kilómetros al noreste de París, donde firmaron el armisticio que representó el fin de la Primera Guerra Mundial, y cuyos efectos persisten 100 años después. Crédito: Dominio público

Por Manuel Manonelles
GINEBRA, Nov 10 2018 (IPS)

¿Qué nexo une la actual guerra civil en Siria, la política de austeridad impuesta por Alemania durante la última crisis económico-financiera o el conflicto árabe-israelí? Pues su origen, que radica en el mundo que nació hace 100 años, en un vagón de tren en Compiègne, al noreste de París.

Y es que el 11 de noviembre de 1918 se firmaba, en ese vagón de tren, el armisticio entre las potencias aliadas y el Imperio alemán. Este hecho significaba de facto el fin de la Primera Guerra Mundial (1914-1918), un conflicto que cambió el mundo, al que hoy todavía proyecta su sombra.

Seguirían la Conferencia de Paz de París, los tratados de paz de Versalles, el de Sèvres y otros. El nacimiento de la Sociedad de Naciones, la política de “reparaciones” o la disolución de los Imperios austrohúngaro, alemán y otomano, y en parte del ruso.

Hechos muchos de los que hoy, todavía, están presentes en la agenda política internacional y marcan la vida de millones de personas.

Oriente medio, Kurdistán y Siria

La disolución del Imperio otomano, por vía del tratado de Sèvres, de agosto de 1920, abrió una caja de Pandora que hoy todavía nos esforzamos para cerrar. Tres ejemplos: el conflicto palestino-israelí, la guerra civil en Siria y en el Kurdistán.

Manuel Manonelles. Crédito: Cortesía del autor

Empezamos por el último, el tratado mencionado preveía la celebración de un referéndum para decidir su futuro, un referéndum que nunca se llevó a cabo.

El golpe de Estado de Kemal Atatürk en Turquía, la guerra que le siguió y el tratado de Lausana (1923) fueran la principal causa, pero la desunión entre los kurdos que podríamos llamar “pragmáticos” y los partidarios de un gran Kurdistán también influyó.

Igualmente, el hecho de que Sèvres previera incluir dentro del territorio de un eventual Kurdistán libre la provincia petrolera de Mosul (que los británicos ambicionaban) ayudó a inclinar la balanza a favor de los intereses turcos.

Otra desgraciada herencia es, en parte también, el actual conflicto civil en Siria.

Es bien sabido que el origen de la guerra civil está vinculado a la eclosión de la primavera árabe, la resiliencia del régimen de Bashar al Asad, la infiltración de los grupos radicales de matriz yihadista, y los juegos de intereses regionales de muchas potencias.

Pero parte del ensañamiento de la actual guerra es fruto de un Estado resultante del fin de la primera guerra mundial, hecho con tiralíneas que mezclaron y dividieron, sin pudor, grupos y colectivos étnicos y religiosos diversos para satisfacer, exclusivamente, los intereses coloniales franceses y británicos. Y todo en base a un acuerdo secreto franco-británico pactado durante la misma guerra, el acuerdo Sykes-Picot de 1916.

Y la guinda de todos los conflictos, el conflicto árabe-israelí; cuyo origen muchos ven en la declaración Balfour (1917) anterior al fin de la Gran Guerra, pero asumida por la Conferencia de San Remo (1920), vinculada también a la Conferencia de Paz de París, en el marco de los complejos movimientos de las potencias y de influyentes grupos de poder en los momentos de redefinición de las fronteras del levante postotomano.

Las herencias en política financiera

En otro orden de cosas, uno de los principales elementos que definió también los tratados resultantes de la Conferencia de Paz de París, y en especial del Tratado de Versalles, fue la política de “reparaciones”, por la que los países perdedores de la guerra debían hacer frente al pago de elevadísimas sumas para indemnizar los aliados, los vencedores.

Esta política, tan agresiva, provocó la dimisión de un joven economista de la delegación británica en la Conferencia de Paz, un tal John Keynes, que avisó de las consecuencias desestabilizadoras en el ámbito económico y financiero que esto podía tener.

Y de hecho esta fue una de las principales causas de la crisis híperinflacionista alemana de los años 1920-1923, en la que una barra de pan llegó a costar billones de marcos alemanes. Es conocida la influencia de esta crisis en el descrédito de la República de Weimar y el consecuente ascenso del nazismo.

Esta secuencia de hechos está en la base de la animadversión casi patológica de los economistas alemanes a la inflación. Desde el establecimiento de la República Federal de Alemania, la política económica y financiera oficial alemana ha estado siempre condicionada a un control estricto de la inflación: percibida y vivida como la madre de todos los males posibles e imaginables.

Y esta fue la política que la canciller Angela Merkel impuso, no solo en Alemania sino también en Europa, durante la última crisis económica y financiera; una política restrictiva del gasto que alejara el supuesto peligro de una inflación que se pudiera desembocar… con las consecuentes políticas de austeridad y sus secuelas…

Y todo esto, y más, comenzó en un vagón de tren en Compiègne, al noreste de París, este 11 de noviembre hace 100 años.

Artículos relacionados

El artículo Un vagón de tren en Compiègne fue publicado originalmente en IPS Agencia de Noticias.

Categorias: Internacionais

África busca hacer de la agricultura una práctica atractiva

sex, 09/11/2018 - 13:13

Jóvenes agricultores y hermanos Prosper y Prince Chikwara utilizan técnicas de presión en su huerta, fuera de la ciudad de Bulawayo, Zimbabwe. Crédito: Busani Bafana/ IPS.

Por Busani Bafana
WAGENINGEN, Holanda, Nov 9 2018 (IPS)

Nawsheen Hosenally estaba harta de escuchar en todas las conferencias que iba que la agricultura no resultaba atractiva para los jóvenes. Así que la joven de 29 años, recibida de sistemas de información y extensión agrícola, decidió hacer algo para remediar la situación.

Fue así que ella, originaria de Mauritania, y su esposo, un periodista burkinabé, decidieron fundar Agribusiness TV, que se puede ver en su sitio web, donde hay vídeos cortos sobre jóvenes empresarios que hicieron carrera en la agricultura.

“Nuestro eslogan es ‘ver para creer’. Las historias que muestran logros en la agricultura tienen un impacto mayor que, por ejemplo, solo leer una publicación que diga lo mismo. Lentamente, los jóvenes ven a la agricultura de otra forma”, explicó.

África tiene 60 por ciento de las tierras cultivables del mundo, sin embargo el continente tiene dificultades para eliminar la pobreza y el hambre, pues la mayoría de sus pequeños agricultores son personas mayores con una menor productividad que antes.

Por ello, muchos jóvenes con teléfonos móviles y aplicaciones móviles, como YouTube y Facebook, buscan revertir esa situación.

La probabilidad de que la agricultura impulse la recuperación económica es enorme, como también lo son las dificultades de atraer a los jóvenes a un sector que emplea a más de 60 por ciento de la población africana.

La población africana se duplicará a 2.500 millones de personas en los próximos 40 años, según proyecciones de especialistas. Una situación que ejercerá una gran presión sobre los gobiernos africanos, que tendrán que ofrecer más alimentos, energía, empleo, vivienda, salud y mejores estándares de vida para sus ciudadanos.

La digitalización de la agricultura ofrece oportunidades para que los jóvenes empresarios creen modelos empresariales innovadores que aceleren la modernización del sector, explicó Michael Hailu, director del Centro Técnico para la Cooperación Rural y Agrícola, con sede en Holanda.

“La gente joven puede identificarse al ver a otros haciendo algo porque se preguntan ‘¿por qué yo no?’”, observó Hosenally.

“Al mostrar que los empresarios y agricultores pueden ser jóvenes y exitosos, se cambia la narrativa del sector”, explicó. Y cada vez son más los que visitan Agribusiness TV en busca de inspiración y consejos.

El canal tambień tiene una aplicación para teléfonos, que alcanzó 500.000 visualizaciones en su primer año, en 2012, y en seis meses pasó a un millón, y en la actualidad ya son más de ocho millones, además de 180.000 seguidores en Facebook y casi 18.000 suscriptores en YouTube.

“Lo pensamos para teléfonos móviles porque apuntábamos a los jóvenes”, explicó Hosenally.

“Las estadísticas son realmente muy buenas y muestran que la audiencia no para de crecer, pero en términos de historias, vemos un mayor impacto en las respuestas que nos llegan”, apuntó.

“El primer impacto es cuando alguien aparece en Internet. De repente, se vuelve una estrella en cuanto el video se publica. Algunos logran 100.000 visualizaciones en menos de 24 horas. Su visibilidad es lo que permite las interconexiones y otras oportunidades”, explicó Hosenally.

Un criador de cerdos de Burkina Faso apareció en Agribusiness TV, diciendo que quería ampliar su negocio y plantar, pero que no tenía un tractor. Y un compatriota suyo en España vio el video y le donó uno. Ese es el impacto que queremos ver”, subrayó.

Hosenally también creó una tienda que vende productos con valor agregado para jóvenes y mujeres en Burkina Faso a través de una página de Facebook.

Más de 1.300 millones de personas trabajan en la agricultura en el mundo, uno de los mayores empleadores del mundo y fuente clave de ingresos, según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

Modelos agrícolas

En Ghana, los jóvenes no aprecian la agricultura porque solo ven a agricultores mayores y pobres que apenas llegan a fin de mes, observó Michael Ocansey, especialista en computación y fundador de AgrocCenta, una plataforma en línea que vincula a pequeños agricultores con  grandes organizaciones agrícolas en ese país.

“Muchos jóvenes dejan sus comunidades agrícolas para irse a las ciudades en busca de unas ilusorias pasturas más verdes”, observó. “En AgroCenta cambiamos eso mejorando la situación económica de los pequeños agricultores, y haciendo más atractiva la agricultura para las generaciones más jóvenes”, añadió.

Por su parte, Lilian Mabonga, directora de programa de la Fundación Ustadi, con sede en Kenia, coincidió: “Muchos jóvenes no ven a la agricultura con buenos ojos, suele ser algo que haces cuando te jubilas”.

“Los jóvenes son mayoría en mi país, y la agricultura emplea a más de 40 por ciento de ellos y es responsable de 26 por ciento del producto interno bruto, a la vez que es el medio de vida de más de 80 por ciento de la población”, precisó.

Barreras para jóvenes empresarios

A los jóvenes les puede resultar difícil planificar su futuro en la agricultura. Muchos no tienen acceso a tierras ni a infraestructura, y no tiene capacidades ni conocimientos, así como poca información sobre mercados y finanzas.

El mercado de la agroindustria africana ascendería a un billón (millón de millones) de dólares para 2030, según el Banco de Desarrollo Africano.

El dinero cuesta

La noción de que se puede hacer dinero gracias a la agricultura debe acompañarse de avisos que indiquen que requiere trabajar duro, apuntó Lawrence Afere, de 35 años, fundador de Springboard, una red de productores y empresarios rurales del estado de Ondo, en Nigeria.

“Cuando proyectamos una agricultura económicamente viable para los jóvenes, debemos decirles que es un proceso en el que tendrán que ensuciarse las manos”, subrayó Afere, cuyo programa trabaja con 3.000 miembros en los seis estados de Nigeria, cultivando plátanos, frijoles y arroz.

Springboard ofrece insumos y capacitación, y compra la producción para procesarla y darle valor agregado.

Además, la FAO tiene el programa Empleo para Jóvenes, que ayuda a combatir la pobreza desarrollando capacidades técnicas para la agricultura

En Guinea Bissau, la agencia promovió la acuicultura, para que los jóvenes interesados pudieran iniciar proyectos de cultivo de peces.

Capacidades, políticas efectivas y un ambiente propicio son fundamentales para contruir agroempresarios exitosos, sostuvo Tony Nsanganira, especialista en empleo juvenil de la oficina de la FAO en Ghana.

Empresarios también necesitan formación

La solución al enorme desafío que supone el desempleo juvenil no puede basarse en crear empresarios, según estudios de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OECD).

En las próximas dos décadas, 440 millones de jóvenes de África subsahariana ingresarán al mercado laboral, según el Banco Mundial y el Fondo Internacional para el Desarrollo Agrícola (FIDA).

La mayoría de los jóvenes en África subsahariana no tienen formación ni capacidades, y la mayoría vive en zonas rurales, indicó Ji-Yeun Rim, director de proyecto del Centro de Desarrollo de la OCDE, con sede en París.

“Pero los jóvenes de zonas rurales tienen grandes expectativas, y no quieren dedicarse a la agricultura”, observó Rim a IPS.

El último estudio de la OCDE sobre las aspiraciones de jóvenes de zonas rurales en los países en desarrollo concluyó que 76 por ciento de los consultados buscan empleos muy calificados, pero en realidad, solo 13 por ciento tienen esos trabajos.

En los últimos cuatro años, Rim coordinó un proyecto de inclusión de jóvenes, ayudando a los gobiernos de nueve países en desarrollo de África, Asia y América Latina a mejorar sus políticas para ese sector de la población.

Traducción: Verónica Firme

Artículos relacionados

El artículo África busca hacer de la agricultura una práctica atractiva fue publicado originalmente en IPS Agencia de Noticias.

Categorias: Internacionais