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From philanthropy to profit: how clean energy is kickstarting sustainable development in East Africa

UN SGDs - sex, 31/05/2019 - 09:00
Until recently, Namacurra district, in the Zambezia province of Mozambique, some 1,500 km from the capital Maputo, did not have any basic services – such as schools, health centres, or even energy – connecting the region to the electricity grid would be extremely time-consuming, and costly. But a new UN-backed clean energy initiative looks set to change the outlook for Namacurra, and, within a matter of months, kickstart sustainable development for the benefit of the thousands of people, relocated to the area following the devastating rains of 2015, and it could herald an improved outlook for other economically disadvantaged parts of Africa.
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Tropiezos y buenas intenciones marcan a López Obrador en México

IPS español - qui, 30/05/2019 - 16:45

Campesinos del noroccidente de México reclaman el pago de la indemnización por la construcción de una carretera, ante el Palacio Nacional, frente a la plaza de la Constitución, en la capital del país, sede de la Presidencia, se ha convertido en lugar donde diferentes grupos manifiestan sus demandas durante los primeros seis meses de gobierno del izquierdista Andrés Manuel López Obrador. Crédito: Emilio Godoy/IPS

Por Emilio Godoy
MÉXICO, May 30 2019 (IPS)

Andrés Manuel López Obrador, el presidente izquierdista, cuyo triunfo representó un cambio de régimen en México, cumple seis meses de gestión, marcados por claroscuros en su tratamiento a temas socioeconómicos, ambientales y, también, de derechos humanos.

Desde que asumió el 1 de diciembre,  su gestión se ha caracterizado por el diseño de buenas ideas y una mala aplicación, lo cual ya se refleja en el desempeño del país y la percepción social sobre el primer gobierno ajeno a los tradicionales y conservadores Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el Partido Acción Nacional (PAN).

“Frente a las grandísimas expectativas generadas y con un amplísimo voto mayoritario (en las elecciones de julio), vemos situaciones encontradas”, señaló Alberto Solís, director de Servicios y Asesoría para la Paz.“Preocupan las decisiones precipitadas. Los programas sociales son muy riesgosos por ser clientelares. Hay un riesgo real de que el reparto de recursos de manera directa sin control se vuelva botín para extorsión y otras formas de violencia”: Alberto Solís.

El activista mencionó, entre los avances, la liberación de una veintena de presos políticos, la cancelación del proyecto de un nuevo aeropuerto de Ciudad de México, el relanzamiento de la Comisión Nacional de Búsqueda de Personas y el cambio de discurso sobre la violencia institucional y criminal.

López Obrador, de 65 años y conocido popularmente por AMLO, sus iniciales, “goza de un bono democrático y la confianza de la gente de querer creer, en un país tan devastado por la corrupción y la violencia”, valoró a IPS el director de la organización no gubernamental que brinda servicios para la paz, la justicia y la dignidad.

Desde la campaña electoral de 2018, López Obrador, líder del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), prometió un cambio radical y rápido respecto al legado de su predecesor, Enrique Peña Nieto (2012–2018), del PRI. Pero esa transformación aún no se materializa en asuntos como los derechos humanos.

El nuevo gobierno ha sufrido una dura curva de aprendizaje, transfigurado en los resultados de las decisiones tomadas.

Entre las medidas bien valoradas se incluyen el programa “Jóvenes construyendo el futuro”, que da unos 180 dólares mensuales a aprendices de oficios, además del plan “Sembrando vida”, que destina unos 257 dólares mensuales a pequeños productores agroforestales, y concede bimestralmente unos 130 dólares a adultos mayores.

Pero, para inyectar recursos a la estatal Petróleos Mexicanos, a fin de incrementar la producción petrolera, López Obrador, de 65 años, y tres veces candidato presidencial, dictó medidas de austeridad, como un recorte salarial para los trabajadores públicos, freno a compras de medicinas y rebajas presupuestarias, una receta neoliberal que se contradice con sus idearios y discurso.

Asimismo, redujo el financiamiento a guarderías infantiles, refugios para mujeres víctimas de violencia y organizaciones de la sociedad civil.

El gobierno de AMLO abrió el ingreso a migrantes de Guatemala, El Salvador y Honduras que buscan llegar a Estados Unidos, pero en la práctica limitó poco después la medida, que acrecentó la tragedia humanitaria que ya padecían las fronteras sur y norte.

Esas acciones han generado renuncias de cuadros medios y altos, vitales para la labor gubernamental diaria en tareas de supervisión ambiental, cobro de impuestos y vigilancia financiera. Además, la crónica escasez de medicamentos en el sistema público de salud se ha agudizado.

Así, el gobierno mexicano padece de la paradoja de las consecuencias no previstas, acuñada por el sociólogo estadunidense Robert Merton (1910-2003), respecto a no medir el alcance de las medidas y terminar por provocar efectos opuestos a los deseados.

En el primer semestre “ya se evidencian algunas debilidades del planteamiento que deben corregirse si se quiere lograr un buen resultado”, aseguró Juan Moreno-Brid,  profesor de la Facultad de Economía de la pública Universidad Nacional Autónoma de México.

“Hay una parte en la que tiene razón el presidente, como quitar corrupción e ineficiencias. Pero que la receta sea cortar gasto e inversión es bastante cuestionable, sobre todo porque México tiene un gobierno que no participa en la inversión”, planteó el académico.

Diariamente, López Obrador, a quien se sitúa dentro del populismo de izquierda, presume de su combate a la corrupción y a favor de la regeneración democrática, los ahorros presupuestarios y los programas sociales para romper las desigualdades estructurales en este país de 129 millones de personas.

Asimismo, el mandatario está decidido a construir una refinería y una línea férrea en el sureste del país, así como un corredor que una las costas de los océanos Pacífico y Atlántico,  proyectos que cuestionan organizaciones ambientales y grupos indígenas por su falta de estudios ambientales y de la obligada consulta libre, previa e informada.

Además, su estilo personalista lo ha situado en confrontación con los medios críticos, a los que ataca un día sí y otro también, con descalificaciones que acentúan la vulnerabilidad de los periodistas, en un país muy peligroso para ejercer el oficio.

La economía mexicana se contrajo 0,2 por ciento en el primer trimestre de 2019, en comparación con el trimestre previo, en la caída más acentuada desde 2009, según el estatal Instituto Nacional de Estadística y Geografía.

El gobierno proyecta un crecimiento económico de 1,6 por ciento en 2019 y 1,9 en 2020, frente a la promesa durante la campaña de incrementar el producto interno bruto (PIB) en cuatro por ciento anual.

Además, el desempleo se ha mantenido estable, cotejado con el mismo lapso de 2018. A esas cifras, el presidente opone su propia realidad, al asegurar que “tiene otros datos”.

La idea de AMLO gira en torno a la construcción de un Estado benefactor que provea de todos los servicios a la población, sin incrementar la carga tributaria, la más baja de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, que agrupa a las economías más grandes del planeta.

El financiamiento vendría del ahorro derivado del combate a la corrupción, asegura López Obrador, quien ha adoptado drásticas medidas de austeridad para sí mismo y sus colaboradores, como ejemplo de regeneración democrática.

Sobre la parte negativa, Solís situó la profundización del modelo de seguridad militarizada, con la creación en enero de la Guardia Nacional –integrada mayoritariamente por soldados– para afrontar la violencia criminal y los carteles del narcotráfico.

Además incluyó la construcción de megaproyectos sin análisis ambientales ni mecanismos de consulta apropiados, la persistencia de la impunidad y la continuación de la violencia contra defensores humanitarios y ambientales y los periodistas.

“Preocupan las decisiones precipitadas. Los programas sociales son muy riesgosos por ser clientelares. Hay un riesgo real de que el reparto de recursos de manera directa sin control se vuelva botín para extorsión y otras formas de violencia”, cuestionó el activista.

Solís consideró que “seguimos viendo una presidencia muy centralizada, que toma todas las decisiones, y lo cual no es lo más sano. Hay un rechazo cada vez más explícito hacia valoraciones técnicas frente a los argumentos presidenciales”.

La gestión ya impactó en la popularidad del presidente. Una encuesta divulgada el lunes 27 por la firma De las Heras Demotecnia,  mostró un retroceso en su aceptación, que pasó de 80 por ciento en marzo a 70 por ciento en mayo. Además, su reprobación creció de 14 por ciento a 21 por ciento.

Los encuestados valoraron que la economía y la seguridad empeoraron desde diciembre.

Para consolidar la gestión, Moreno-Brid aconseja a López Obrador realizar una reforma fiscal progresiva, impulsar la inversión y promover tanto una política industrial como una política universal de seguridad social.

“La nueva administración impuso límites severos a la posibilidad de fortalecer y modernizar la infraestructura, de aplicar políticas fiscales para reducir la desigualdad, sin olvidar el alivio de las grandes brechas en las condiciones socioeconómicas de los pobres. La política social y económica fracasará otra vez, falla que puede costarle caro a la sociedad e incluso a la democracia”, sostuvo.

Edición: Estrella Gutiérrez

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El artículo Tropiezos y buenas intenciones marcan a López Obrador en México fue publicado originalmente en IPS Agencia de Noticias.

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‘Ground-breaking innovation’ needed in cities, where battle for sustainable development will be won or lost, says UN agency chief

UN SGDs - qua, 29/05/2019 - 18:18
If the battle to achieve the Sustainable Development Goals (SDGs) is to be won or lost in cities, then they need to “achieve a lasting impact on communities and to ensure that no one is left behind,” the head of the UN agency dealing with sustainable urban development said on Wednesday.
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‘Save Tuvalu; save the world’; UN chief echoes rallying cry from front lines of global climate emergency

UN SGDs - qua, 29/05/2019 - 17:28
Further inaction on climate change is “simply not an option”, United Nations Secretary-General António Guterres said on Wednesday in an opinion piece where he called for “rapid and deep change in how we do business, generate power, build cities and feed the world.”   
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Inesperado deterioro económico desafía a gobierno de Brasil

IPS español - qua, 29/05/2019 - 14:31

Una de las manifestaciones del 26 de mayo en Brasil, en respaldo al gobierno de Jair Bolsonaro y a la reforma previsional en trámite parlamentario. La propalación de banderas y la vestimenta de los participantes con los colores nacionales de amarillo y verde, así como efigies del presidente, como en esta protesta de Sao Paulo, reflejan una movilización muy organizada, que tuvo menos participación que la opositora del 15 de mayo. Rovena Rosa/Agência Brasil

Por Mario Osava
RÍO DE JANEIRO, May 29 2019 (IPS)

La frustración del esperado crecimiento económico, a causa sobre todo de disparates políticos, coloca ante un precoz e incierto desafío al gobierno del presidente Jair Bolsonaro, que apenas tomó posesión el 1 de enero.

De 86 por ciento en enero, la aprobación al gobierno entre inversionistas financieros cayó a solo 14 por ciento en mayo, según encuestas hechas por el banco XP Inversiones.

El sondeo entrevistó solo a 79 gestores, economistas y consultores de instituciones financieras nacionales y extranjeras entre el 22 y el 24 de mayo, pero refleja la decepción de un sector vital para la gobernabilidad.

Las evaluaciones “malo” o “pésimo” subieron de uno por ciento en enero a 43 por ciento, al igual que la respuesta de “regular”.

La pérdida de credibilidad fue menos acentuada en la población en general. Las últimas encuestas entre electores muestran que cerca de un tercio de los entrevistados aprueban aún a Bolsonaro, contra cerca de mitad en enero.

Ese deterioro de la imagen del gobierno de extrema derecha coincide con el fracaso en la recuperación económica esperada para este año. No hubo crecimiento en el primer trimestre y las proyecciones para todo el año bajaron de 2,5 por ciento  cerca de uno por ciento con tendencia a más baja.

Es posible incluso que la economía entre en depresión, lo que va a retroalimentar el ya fuerte empobrecimiento de la población y el desaliento provocado por errores y omisiones gubernamentales, según Affonso Celso Pastore, expresidente del Banco Central.

Los brasileños acumulan pérdidas por la importante recesión de 2015 y 2016, cuando el producto interno bruto (PIB) cayó 3,5 y 3,3 por ciento, respectivamente, seguida de un tímido incremento de solo 1,1 por ciento en el bienio siguiente.

La tasa de desempleo, en fuerte aumento desde 2015, superó 10 por ciento en 2016 y se mantiene por encima de 12 por ciento desde 2017, para alcanzar 12,7 por ciento en el primer trimestre de 2019, según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística.

En este país de 209 millones de personas, eso se traduce en 13,4 millones de desempleados dentro de la población económicamente activa.

El entusiasmo inicial que despertó el gobierno entre los agentes económicos por la promesa de un liberalismo radical en la economía, comandada por el ministro Paulo Guedes, un banquero con doctorado en la Universidad de Chicago, se fue evaporando ante los vaivenes de Bolsonaro y sus conflictos con el parlamento, que debe aprobar medidas consideradas indispensables.

“El gobierno se enredó en sus peleas internas, se puso a sí mismo en dificultades y quemó la oportunidad” de encaminar una recuperación económica, analizo Luis Eduardo Assis, exdirector del Banco Central y profesor de economía en la Universidad Católica y la Fundación Getulio Vargas, en São Paulo.

El superministro de Economía, Paulo Guedes (I) y el presidente de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia, durante su encuentro para acelerar la reforma del sistema de previsión social, considerada clave para equilibrar las cuentas públicas e impulsar la economía. Sectores cercanos al presiente Jair Bolsonaro acusan al aliado Maia de “traidor” y “corrupto”, lo que dificulta el vital apoyo de este aliado. Crédito: Fabio Rodrigues Pozzebom/Agência Brasil

La legitimidad de un manifiesto triunfo electoral y la oposición desorientada e inactiva componían un momento favorable para aprobar la prometida reforma del sistema de previsión social, como paso inicial para afianzar las buenas expectativas que habitualmente despierta una nueva administración, evaluó el economista.

Pero contradictorias actuaciones de Bolsonaro retardaron el trámite parlamentario y debilitaron la reforma propuesta por Guedes, como todo poderoso ministro de Economía.

Las nuevas reglas del sistema de previsión social, como la edad mínima de 65 años para la jubilación de los hombres y 62 años para las mujeres y la reducción de las pensiones, podrían aportar un ahorro del equivalente a 300.000 millones de dólares en los próximos 10 años, estimó el ministro.

Pero los inversionistas encuestados prevén una reducción de 42 por ciento en esa meta, producto de enmiendas legislativas ante presiones sectoriales y la erosión del propio gobierno.

“El entusiasmo cedió paso al escepticismo” principalmente por la “incapacidad o inapetencia de Bolsonaro para negociar” el apoyo parlamentario, sostuvo Assis en entrevista con IPS.

“No nací para ser presidente, sino para ser militar”, admitió Bolsonaro, un retirado capitán del Ejército, tres meses después de asumir la presidencia, para justificar sus dificultades en componer una coalición con mayoría suficiente para respaldar su gobierno en el bicameral Congreso Nacional.

La política determina la gestión económica especialmente cuando “el desequilibrio fiscal es el mayor problema” como sucede actualmente en Brasil, ya que se trata de “elegir entre aumentar la carga tributaria o reducir gastos y que sectores serán sacrificados por ello”, analizó Assis.

“Sería más fácil hacerlo en el comienzo del gobierno”, destacó, porque reformar la previsión social es una medida impopular al afectar derechos, limitar jubilaciones y pensiones y exigir más tiempo de trabajo y contribuciones al sistema.

Además, para recuperar la economía será necesario tomar más medidas que esa reforma, “necesaria pero insuficiente”, puntualizó Assis.

“Sin expectativas de ganancias, los empresarios no invierten” y hoy predominan incertidumbres y el reconocimiento de que Bolsonaro “no tiene capacidad ni habilidad para negociar” soluciones, acotó.

A juicio del economista, “las perspectivas solo no son las peores posibles” porque Brasil tiene 380.000 millones de reservas internacionales y una tasa de inflación que está controlada y tiende a bajar por escasez de demanda.

Pero el desempleo, reflejo de “la más larga crisis económica de nuestra historia”, muestra “una situación explosiva”, planteó José Dari Krein, profesor del Centro de Estudios Sindicales y de Economía del Trabajo en la Universidad de Campinas.

Pero el estallido no se produce, analizó, debido a “lo que queda de las redes de protección social” tendidas en las últimas décadas, y a la “expansión del pensamiento conservador” entre la población, que la hace menos propensa a luchar por sus derechos.

La cifra de 13,4 millones de desempleados “no refleja la realidad laboral”, subrayó Krein a IPS, para quien más sintomática es la “subocupación” que afecta a 28,3 millones, una cuarta parte del total de los trabajadores brasileños.

Es la crisis del mercado laboral más prolongada en Brasil y consecuencia de la fuerte recesión, cuyos antecedentes, como “fenómeno masivo de desempleo”, ocurrieron en los trienios 1981-1983 y 1990-1992, recordó el especialista.

Pero en las anteriores ocasiones, cuando después de tres años se recuperó la actividad económica y los niveles anteriores de empleo, “ahora ya llevamos cuatro años de elevada desocupación y no hay prenuncios de reversión”, se lamentó.

“En la lógica de la actual política económica, del ajuste fiscal, no creo que se abra camino al crecimiento económico y la recuperación de empleos”, sostuvo. “La contención de gastos públicos, para restablecer la confianza de inversionistas e impulsar la economía, no funciona”, arguyó.

Tampoco funcionó la reforma para flexibilizar la legislación laboral, introducida en 2017 como forma de generar empleos.

Ante la crisis, millones de trabajadores adoptaron la “estrategia de sobrevivencia”, en el trabajo informal y precario, “como conductores de (la plataforma) Uber, vendedores callejeros, cuentapropistas”, señaló Krein.

“Empeora la condición de vida y por ende sube la insatisfacción, pero se protesta contra las instituciones, no contra el gobierno”, matizó.

Bolsonaro y su gobierno, pese a la creciente impopularidad expuesta en las protestas del 15 de mayo contra recortes presupuestarios en la educación, logró un aliento político en las manifestaciones de apoyo del domingo 26.

Pero, además de ser menos masivos que en otras ocasiones y de dividir los grupos “bolsonaristas”, los actos oficialistas agravaron discordias internas, al acusar de corruptos a muchos legisladores, especialmente al presidente de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia, aliado clave para la aprobación de la reforma previsional y otras propuestas del gobierno.

Muchos comparan a Bolsonaro  con el presidente estadounidense, Donald Trump, por el modo de gobernar alimentando confrontaciones por las redes sociales, pero hay dos diferencias: el brasileño no cuenta con el respaldo de un partido fuerte y tampoco de una economía en crecimiento.

Edición: Estrella Gutiérrez

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Don’t let smoking steal life’s breathtaking moments, urges UN health agency

UN SGDs - qua, 29/05/2019 - 13:02
Tobacco use continues to claim around eight million lives a year, the World Health Organization (WHO) said on Wednesday, in a call for faster action from governments to tackle smoking and the “enormous” health, social, environmental and economic costs it entails.
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Asia-Pacific ‘regional parliament’ underway to advance equality, empowerment, for more than four billion citizens

UN SGDs - qua, 29/05/2019 - 12:12
The top United Nations body in the Asia-Pacific region opened its annual session this week, calling for greater empowerment of disadvantaged and marginalized groups if the region is to achieve the ambitious 2030 Agenda for Sustainable Development, and fulfill its promise to leave no one behind.
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Jornalista que virou Uber: “É difícil fugir da sensação de fracasso”

Pública - qua, 29/05/2019 - 12:00

Lá pelo início da década de 1990, eu frequentava um misto de bar e lanchonete que ficava no andar térreo do meu prédio, na rua Heitor Penteado, na zona oeste de São Paulo. O dono era um português que havia brigado com seu sócio, o próprio irmão, que, não sei por que cargas d’água, acabou virando taxista. Então o “portuga” costumava dizer que, quando alguém não serve para mais nada na vida, vai ser taxista. Mais ou menos pela mesma época, li em algum lugar o saudoso Paulo Francis dizer que esta categoria de profissionais deveria ser fervida em óleo. Tirando o preconceito dos dois, eu até que achava graça.

A vida dá voltas e o castigo vem a cavalo, como dizem os clichês. Pois não é que cerca de 20 anos depois eu, jornalista com mais de 30 anos de carreira – que até havia pouco eu considerava mais ou menos bem- sucedida –, me transformei num desses profissionais. Não propriamente um taxista, mas um motorista de aplicativo, mais especificamente de Uber e 99. O que, pensando bem, é pior, pois se trabalha mais e se ganha menos que um verdadeiro taxista. São 10 ou 12 horas dirigindo pelo trânsito estressante de São Paulo, transportando todo tipo de gente, para os lugares mais estranhos ou perigosos, para faturar cerca de R$ 200 ou 250 por dia. Se o carro for alugado, como é o meu caso, mal dá para a locação e o combustível. Ninguém merece.

É claro, tanto o trabalho dos taxistas como o nosso de motoristas de aplicativos são dignos e merecem respeito. Mas para mim, e alguns colegas na mesma situação com quem conversei, é difícil, no entanto, fugir daquela sensação de fracasso. O sujeito se pergunta: onde foi que eu errei? E se lembra – pelo menos eu – daquela trilogia de filmes De volta para o futuro. Num dos episódios, o personagem de Michael J. Fox pega um desvio no tempo e vai parar numa época em que seu pai é um fracassado. Felizmente – para ele – o carro é um DeLorean, que funciona como máquina do tempo, e pode voltar e pegar o caminho certo. Infelizmente – para mim – não é meu caso. Estou preso no tempo errado.

Não serve de consolo, claro – não poderia me sentir reconfortado por existirem colegas na mesma situação –, mas não sou o único jornalista que virou motorista de aplicativo a pensar que não deu certo na vida. “Olha, eu também tenho essa sensação de fracasso sim, mas não acho que é necessariamente por causa de um erro meu”, diz a colega Sílvia Marino, 34 anos de profissão e há três motorista de aplicativo. Mas o que diz a seguir pode até ser interpretado como uma contradição. “Como sempre trabalhei em veículos pequenos, não fiz networking e confesso que sou muito ruim nisso”, admite. “Talvez isso seja uma má característica minha.”

Francisco Reis, 57 anos, é mais um colega que se dirige pela mesma trilha. “Também tenho a sensação de fracasso”, confessa. “O problema é entender onde nós fracassamos. Nós paramos no tempo. Por exemplo, agora estou procurando emprego e vi uma vaga, que exige conhecimento de vários programas como Adobe, Photoshop e não sei mais o quê. Todos de imagem, que não é nossa função. Nosso trabalho é escrever. Agora estamos competindo com molecadinha de 22, 23 anos que devora o computador, sabe tudo de informática. Aí fica complicado. É difícil esta sensação de fracasso, mas temos que ir em frente.”

Arquivo pessoalFrancisco Reis é jornalista e atualmente trabalha como motorista de aplicativo

Durante 26 anos, José de Paula Muniz Dantas, 65 anos, filho do conhecido jornalista Audálio Dantas, trabalhou na Rede Globo como produtor de vários programas e, agora, está há um ano e quatro meses como motorista de aplicativo. “A gente sente um pouco de frustração, mas o que vamos fazer, vamos roubar? Não dá”, diz. “Então temos que fazer alguma coisa, temos que trabalhar, arrumar dinheiro para poder sobreviver. E isso é digno. Apesar de ser muito frustrante, trabalhar é digno. Claro, pensamos, já fiz tanta coisa importante e agora estou aqui deste jeito. Mas não podemos pensar assim, não. São 13 milhões de desempregados depois do golpe. Vamos trabalhar, vamos trabalhar.”

Não é por falta de experiência e currículo na nossa área que estamos trabalhando como motorista. Dantas, por exemplo, entrou na Globo em 1976 e durante o tempo em que lá permaneceu foi produtor de novelas, do programa TV Mulher e de musicais do Fantástico, incluindo Elis Regina, Adoniran Barbosa, Rita Lee e Gilberto Gil, do carnaval de São Paulo e do Faustão. Depois, pediu demissão da emissora e foi trabalhar na All TV, uma TV pela internet, que transmitia as atividades da Assembleia Legislativa de São Paulo. “Fique lá sete anos”, lembra.

Seu último emprego foi na TV da Câmara de Vereadores de São Paulo. “Em janeiro de 2018, a empresa terceirizada para a qual eu trabalhava perdeu a renovação da licitação e demitiu todo mundo, inclusive a mim”, conta. “Como já estava na época de me aposentar, seria difícil conseguir outro emprego. Tentei, mas não consegui na nossa área. Daí fui obrigado a trabalhar como motorista de aplicativo para poder conseguir algum dinheiro. Foi o mais rápido e instantâneo que consegui. Vou ficar até sair minha aposentadoria. Aí vou procurar com mais calma trabalho no que sempre fiz. Mas eu tenho que viver, tenho que pagar a comida, as dívidas, os compromissos.”

Reis, por sua vez, trabalhou nas revistas Transporte Moderno, Carga e Transporte e nos jornais Shopping News, Folha da Tarde e Diário Popular. Mais recentemente, por 12 anos exerceu sua profissão na revista Caminhoneiro. Depois disso, resolveu montar sua própria revista também para este público. Por falta de verbas, ela foi fechada na terceira edição. “Sem emprego e sem dinheiro, resolvi procurar outra profissão”, conta. “Escolhi ser motorista de aplicativos, porque meu pai foi taxista por 30 anos, e eu adoro dirigir e conversar. É o ideal para mim. Se não fossem os baixos rendimentos, seria uma ótima profissão.”

No caso de Sílvia, ela se formou em 1985 e, logo em seguida, trabalhou como estagiária numa pequena editora, que fazia revistas para montadoras de automóveis. “Depois trabalhei para a Vasp, fazendo uma publicação para o grupo de voo [pilotos e comissários]”, revela. “Mais recentemente, fui editora de uma revista sobre logística. Há três anos perdi o emprego e um amigo, que já dirigia para a Uber, me sugeriu começar a fazer isso, já que eu tinha um carro que era aceito nas plataformas. E assim estou até hoje.”

Quanto a mim, me formei em 1984, na PUC de Porto Alegre, e pouco tempo depois fui para Santa Catarina, onde trabalhei, por uns oito meses, no jornal O Estado, hoje extinto. Saí de lá e vim para São Paulo, ingressando na revista IstoÉ, na qual fiquei por cerca de dois anos, e daí fui para o Jornal do Brasil, no Rio, tendo atuado lá por cerca de dez meses. Voltei para São Paulo, onde trabalhei no Estadão entre 1989 e 1990, do qual saí para a sucursal paulista do Jornal do Brasil, em que fiquei até 1994. Em seguida fiz algumas assessorias e, de 1996 a 2001, trabalhei no Jornal da Unesp, da Universidade Estadual Paulista. Deste veículo fui novamente para o Estadão, no qual permaneci até 2005.Depois intercalei alguns empregos, como na assessoria de imprensa da Secretaria da Fazenda do Estado de São Paulo e chefe da assessoria de comunicação da Sociedade Brasileira para o Progresso da Ciência (SBPC) com trabalhos como freelancer. Fiz muitos frilas ao longo de toda a carreira, para revistas como, em ordem alfabética, Cálculo – Matemática para todos, Cláudia, Crescer, Galileu (e sua antecessora Globo Ciência), CartaCapital, IstoÉ Dinheiro, Marie Claire, Pequenas Empresas Grandes Negócios, Planeta, Problemas Brasileiros, Superinteressante, entre outras, além dos jornais Correio Braziliense, Valor Econômico e Brasil Econômico.

Por cerca de dez anos, até recentemente, fui freelancer fixo da revista Pesquisa Fapesp, e por mais de um ano escrevendo para o site da BBC Brasil. Também escrevi um livro, o Almanaque completo da Copa do Mundo: A história de todos os campeões mundiais. Mais recentemente fiz uma matéria para a Pública – Agência de Jornalismo Investigativo.

Nesse novo trabalho, nós agora mudamos de público e de relações. Não é mais com chefes, colegas, fontes e leitores, mas como sua excelência, o passageiro. Para Reis, a relação com eles é o lado bom de ser motorista de aplicativo. “Como gosto de falar, converso com todos eles”, diz o jornalista, que só trabalha à noite, das 18h às 6h. “E aí está a diferença. Os passageiros que utilizam o serviço durante o dia são pouco acessíveis a bater papo. Estão sempre preocupados ou atrasados e no celular. De dez passageiros, um conversa com o motorista. À noite é o contrário, de dez, nove conversam. Normalmente o papo é muito legal.”

Segundo Dantas, nós temos que manter um bom atendimento, procurar ser simpático. “Mas nem todas as pessoas querem conversar”, explica. “Vamos tocando e tentando ser agradável.” Independentemente disso, o que muita gente espera de jornalistas trabalhando como motorista de aplicativo é que recolham e contem boas histórias ocorridas em suas viagens. Pela minha pouca experiência – um pouco mais de um mês –, elas são menos comuns do que se imagina. Mais de 90% dos passageiros entram mudos e saem calados do carro. Mal vemos o rosto deles, só quando estão na calçada esperando. Depois, sentam atrás e praticamente não os vemos mais.

Isso quando estão esperando na calçada. Talvez para ganharem tempo, muitos chamam o carro ainda quando estão se arrumando para sair. Chegamos ao local e nada do passageiro. Só uma mensagem pelo aplicativo: “por favor, aguarde”. E muitas vezes aí é que está o problema. A rua é estreita, não tem lugar para estacionar e temos de dar uma volta no quarteirão. Nesse meio tempo, o cliente chega à rua, não vê o carro, fica bravo e manda uma mensagem reclamando.

O medo de assalto é outra constante. Há casos em que você recebe uma chamada e vê pelo aplicativo que é de uma mulher e fica mais tranquilo. A possibilidade de ser um assaltante é menor. Mas aí, quando você chega ao local, quem está esperando é um homem. A chamada pode ter sido feita pelo celular cadastrado da companheira, irmã, mãe ou patroa. Mas você fica com a pulga atrás da orelha. Ainda mais se aparece no aplicativo que o pagamento será feito em dinheiro. Se for por cartão cadastrado, teoricamente fica mais fácil rastrear depois um eventual assaltante.

Quem está há mais tempo neste serviço tem algumas histórias para contar, no entanto. É o caso de Reis, que já foi assaltado três vezes, em duas das quais levaram o celular e na outra o aparelho e mais o faturamento do dia. “Mas também já houve caso em que o passageiro gostou da música do rádio do carro e aí ele, a acompanhante e eu cantamos juntos”, lembra. “Já aconselhei garotinha com relacionamento desfeito, procurei consolar pessoas que haviam perdido entes queridos. Estou até pensando em escrever um livro contando todas essas histórias.”

Dantas nunca foi assaltado, mesmo trabalhando à noite, mas tem algumas histórias para relatar. Uma engraçada que ele gosta de contar é da vez em que ele atendeu a uma chamada para a rua Frei Caneca. “Eu cheguei e parei em frente ao prédio, quando recebi uma mensagem de quem havia chamado, dizendo para eu aguardar um pouco, que a noiva dele iria descer”, lembra. “Quando o passageiro chegou era uma travesti. O engraçado que ela entrou no carro e ligou um aparelho MP3, no qual tocava uma música do Lulu Santos a todo volume. Não só isso, ela começou a dublar, a cantar junto também a todo volume. E quando a música terminava, ela repetia. E assim foi até o Brooklin. Tive vontade de rir, mas tive de me controlar.”

Ao contrário de Reis, Dantas diz que nunca pensou em escrever um livro com as histórias que vai vivenciando ao volante. “Não há muitas interessantes”, justifica. Mas eu devo confessar que estou tentado a fazer isso. Quem sabe este texto para a Pública não seja pontapé inicial nesse projeto. O que é certo é que espero que este trabalho como motorista de aplicativo seja passageiro – sem trocadilho.

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Colectores solares y solidaridad cambian vidas en Argentina

IPS español - ter, 28/05/2019 - 17:11

Varios voluntarios instalan el colector de energía solar para calentar agua, realizado con materiales reciclados, con un tanque de 90 litros en el techo de una casa precaria en el municipio argentino de Pilar, 50 kilómetros al norte de Buenos Aires. El particular sistema de generación térmica, fue diseñado por el ingeniero brasileño José Alano, quien no lo patentó para facilitar su libre uso. Crédito: Daniel Gutman/IPS

Por Daniel Gutman
PILAR, Argentina, May 28 2019 (IPS)

Ñ“Esto es lo mejor que se inventó para los pobres”, dice Emanuel Del Monte, mientras señala un tanque cubierto por lonas negras que sobresale en el techo de su casa. Se trata de parte de un sistema construido mayormente con residuos, que calienta agua a través de energía solar y está mejorando vidas en Argentina.

Gracias a él, cientos de familias en tres barrios vulnerables de los alrededores de la capital argentina pueden a bañarse con agua caliente. Es una práctica que solían hacer calentando agua en una olla, pero que habían abandonado en los últimos años por los altos costos del gas envasado.

La vivienda de paredes despintadas y un muro de ladrillos a medio hacer, en la que Del Monte, de 32 años, vive con su esposa un año menor y sus cinco hijos está en el barrio de Pinazo,  en el municipio de Pilar, a unos 50 kilómetros al norte de Buenos Aires.“Cuando te lo cuentan por primera vez no entendés de qué están hablando. Después te das cuenta de que es una oportunidad que no se puede desaprovechar porque te cambia la vida": Verónica González.

Se trata de una comunidad de unos 5.000 habitantes que ofrece un testimonio descarnado del deterioro social en el llamado Gran Buenos Aires, conformado por los 24 municipios que rodean a la capital y que junto con ella engloban más de 13 millones de habitantes de los 44 millones del país..

En ese también llamado Conurbano bonaerense viven 130.000 de las 200.000 personas que perdieron su trabajo durante 2018 en este país sudamericano, donde la economía sufre una grave crisis y la pobreza ya alcanza a 36 por ciento de la población, según datos oficiales.

Sobre las calles asfaltadas del barrio se ven casas con techos de tejas con jardín, escasamente mantenidas aunque propias de la clase media.

Pero al ingresar en sus polvorientos caminos interiores se descubren cantidades de viviendas construidas con madera, chapas de latón y hasta pedazos de lona, entre trozos de tierra vacíos por los que se pasean gatos, perros y gallinas.

Algunos sábados, sin embargo, en esos espacios libres hay una extraordinaria actividad: decenas de voluntarios, mayormente jóvenes, trabajan durante largas horas en la construcción de los calentadores solares, junto a muchos de los vecinos.

Los voluntarios se juntan temprano a un lado de la autopista que viene de Buenos Aires y llegan al barrio todos juntos, en automóviles y camionetas, cargados con enormes bolsas con viejas botellas de plástico, latas, envases de cartón, colchones en desuso y antiguas lonas utilizadas para avisos publicitarios.

Mariana Alio y su esposo, Emanuel del Monte, frente a su casa en el barrio precario de Pinazo, en el municipio de Pilar, en el Gran Buenos Aires. En el techo tienen el termotanque solar, recubierto con colchones y lonas que mantienen el calor y les permite bañarse con agua caliente, algo que su familia había dejado de hacer por el alto costo del gas con que calentaban agua en ollas con ese fin. Crédito: Daniel Gutman/IPS

A esos residuos les suman los que los propios vecinos juntan en el lugar, que estaban acostumbrados a quemar o a tirar al contaminado arroyo que da nombre al barrio, porque no existe sistema de recolección de basura.

Convocados por la organización no gubernamental Sumando Energías, los voluntarios se despiden cuando está por caer el sol, después de haber construido e instalado en los techos de hasta cuatro casas los colectores de energía solar y los tanques térmicos de 90 litros, que mantienen el calor del agua gracias a que están cubiertos por colchones y lonas.

“Cada colector lleva 264 botellas de plástico, 180 latas y 110 envases de cartón.  La mayoría de los materiales que empleamos son reutilizados”, explica a IPS Pablo Castaño, de 32 años, que en 2014 creó Sumando Energías, mientras va y viene por el lugar supervisando el trabajo de los voluntarios.

“Estoy convencido de que la sustentabilidad es la única forma de mejorar la situación de las personas pobres. Las soluciones sociales y económicas van de la mano de las soluciones ambientales”, dice Castaño a IPS.

El coordinador de Sumando Energías cuenta que se conectó con la realidad social cuando era voluntario de otra oenegé, Techo, dedicada a facilitar viviendas dignas en asentamientos precarios, y se interesó por las energías renovables mientras estudiaba para convertirse en ingeniero industrial.

Castaño nació y se crió en la provincia de Río Negro, al sur del país, cerca de Vaca Muerta, el gigantesco yacimiento de petróleo y gas no convencional al cual el gobierno apuesta para empujar la decadente economía argentina. Pero cree que “no es la quema de combustibles fósiles lo que nos va a salvar”.

Los colectores solares son estructuras de 12 tubos de polivinilo de dos metros de largo colocados en forma paralela. Se los cubre con latas que absorben el calor del sol y calientan el agua del interior del caño. Luego son envueltos con botellas de plástico y envases de cartón.

Jóvenes voluntarios de Sumando Energías trabajan en la construcción de los colectores solares en el barrio de Pinazo. La oeenegé los adiestra en el desarrollo de energías limpias que aporten soluciones sociales, ambientales y económicas en entornos vulnerables de Argentina. Crédito: Daniel Gutman/IPS

“De esa manera se genera el efecto invernadero que mantiene la temperatura. El paso siguiente es armar un circuito cerrado entre los caños y el tanque, que se coloca arriba ya que el agua caliente se hace densa y tiende a subir. Al cabo de unos 60 ciclos de ida y vuelta, el agua ya está caliente, a entre 40 y 65 grados”, cuenta Lucía López Alonso, una de las voluntarias.

“Lo que se genera no es electricidad, sino energía solar térmica”, aclara en diálogo con IPS.

La esposa de Emanuel del Monte, Mariana Alio, que es empleada en una verdulería, cuenta que la familia estaba acostumbrada a bañarse con ollas y otros recipientes, calentando agua con gas envasado, pero que las dificultades económicas los han obligado hace un tiempo a reservar el gas solo para cocinar.

“Algunas personas del barrio todavía creen que estoy loco cuando les cuento que ahora tengo agua caliente con un sistema construido con residuos”, dice Del Monte, quien se quedó hace poco tiempo sin su puesto de empleado de mantenimiento en Escobar, un municipio vecino a Pilar, y hoy busca trabajos ocasionales, cortando el pasto de algún jardín o ayudando en lo que sea.

Tanto en Pilar como en Escobar,  los asentamientos precarios se mezclan con casas de descanso y barrios cerrados -lujosos en algunos casos y siempre rodeados de rejas y con seguridad privada-, donde los habitantes de los barrios pobres pueden conseguir trabajos informales.

“Alano no lo patentó para que se pudiera utilizar su diseño libremente. Nosotros copiamos también su filosofía y subimos el manual del colector solar a nuestra página de Facebook, de manera que cualquier persona pueda acceder a él”, explica Castaño.

En cuatro años, Sumando Energías ya ha construido e instalado 174 colectores solares en los alrededores de Buenos Aires.

En el barrio pobre de Pinazo, en la periferia de la capital argentina, algunos jóvenes se afanan en recubrir un tanque térmico con capacidad para almacenar 90 litros de agua, con una capa de espuma reciclada de colchones viejos, que ayuda a mantener la temperatura del líquido calentado por un colector solar, también realizado con botellas plásticas y latas reutilizadas. Crédito: Daniel Gutman/IPS

Castaño explica que el sistema de colectores solares con materiales reutilizados fue diseñado en 2002 en Brasil por el mecánico jubilado José Alano, que lo hizo conocido en el sur de su país.

El activista proyecta la vida útil de las unidades en 10 años o más, pero puntualiza que  como no tienen partes mecánicas, se potencia su durabilidad.  Además, Los usuarios pueden cambiar fácilmente alguna de las botellas de plástico, cuando eventualmente se oscurezcan y ya no cumplen su función de mantener el calor.

El objetivo de la iniciativa no es solo darle una solución a familias vulnerables sino además transmitir los conocimientos en energías renovables a los voluntarios, quienes colaboran con 1.500 pesos (unos 33 dólares), que se utilizan para cubrir materiales.

“También recibimos algunas donaciones de empresas, pero no aceptamos ningunas de compañías vinculadas al negocio de los combustibles fósiles”, aclara Castaño.

Sumando Energías ahora está trabajando en prototipos de cocinas solares, que permitan a familias como las que habitan el barrio Pinazo, la mayoría con ingresos dependientes del mercado laboral informal, cortar la dependencia de las garrafas de gas, cuyo rellenado cuesta el equivalente a 10 dólares.

“Muchos acá hemos tenido calentadores eléctricos de agua de 25 litros de capacidad, pero suelen quemarse porque la tensión eléctrica no es estable”, cuenta Verónica González, una mujer de 34 años que vive en el barrio con su madre, sus tres hijas y una sobrina, mientras corta botellas de plástico junto a los voluntarios

Su familia está entre las últimas beneficiadas por el calentador solar diseñado por Alano. “Cuando te lo cuentan por primera vez no entendés de qué están hablando. Después te das cuenta de que es una oportunidad que no se puede desaprovechar porque te cambia la vida”, cuenta a IPS.

Edición: Estrella Gutiérrez

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A uberização do trabalho é pior pra elas

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Anos de experiência como motorista mecânica de testes em fábricas de automóveis, onde teve aulas de postura correta ao volante, não foram suficientes para impedir que Tatiana Francisca de Souza adoecesse dirigindo com aplicativos. Mineira de 29 anos, ela foi demitida em 2017, quando se despediu da carteira assinada e do acompanhamento semestral que a empresa fazia de sua saúde e começou a trabalhar com a Uber. No início deste ano, as longas jornadas que precisa fazer para pagar as contas começaram a gerar os primeiros impactos.

Primeiro veio o diagnóstico de um princípio de infarto, gerado pelo estresse excessivo que passava nas ruas. Depois, uma inflamação na região cervical que levou à perda dos movimentos da mão direita. As doenças ocupacionais deixaram Tatiana parada por algumas semanas. Ela ouviu de três médicos que teria que diminuir o tempo de trabalho se quisesse melhorar. Como consequência, as contas foram se acumulando. Única fonte de renda da família, Tatiana sustenta as duas filhas pequenas, de 5 e 8 anos, além da mãe idosa, com os ganhos como motorista de aplicativo.

Depois de ter recuperado o movimento dos dedos em cinco sessões de fisioterapia, ela interrompeu o tratamento para voltar a rodar. “Bagunçou tudo. Quando chegou em março, eu tive que rodar mais para pagar o aluguel do meu carro, que estava atrasado. Aí vieram as contas. Estou com três contas de luz e três de água sem pagar.” Tatiana diz que não tentou entrar em contato com a empresa porque não existe “espaço para isso”. “A Uber não abre suporte, não quer nem saber se você está trabalhando, passando mal. Então os motoristas são muito unidos, somos uns pelos outros.”

Tatiana faz parte dos quase 4 milhões de pessoas que formam a categoria que trabalha para empresas de aplicativos de serviços no Brasil, segundo o Instituto Brasileiro de Geografia e Estatística (IBGE). Para essas empresas, elas são descritas como “trabalhadores autônomos”, não mantendo nenhum vínculo trabalhista.

Se a “uberização”, como o fenômeno é conhecido, há algum tempo desperta discussões na sociedade, principalmente pela insegurança trazida pela informalidade, o recorte de gênero dentro dela ainda é assunto pouco pautado. Para as poucas pesquisadoras que se debruçam sobre ele, assim como acontece em outros formatos trabalhistas, as mais prejudicadas com essa transformação econômica são as próprias mulheres.
É o que aponta a advogada trabalhista Fernanda Caldas Giorgi. “É uma desigualdade transversal, não importa quantas formas de trabalho e legislações forem criadas, existirá uma aplicação diferente entre homens e mulheres”, considera. Segundo a advogada, devido à cultura patriarcal, essa desigualdade já é presente no trabalho formal e expressa em pontos que vão desde as diferenças salariais até a dupla jornada exercida por mulheres que, além de trabalharem, ainda são donas de casa e cuidam sozinhas da criação dos filhos.

Julia Dolce/Agência PúblicaJornadas duplas feitas por mães impedem os longos dias de trabalhos feitos pelos motoristas homens

No dia 8 de maio, motoristas da empresa Uber fizeram uma paralisação em cidades no mundo todo, demandando direitos como maior garantia de segurança pela empresa e diminuição da taxa de corrida descontada. A greve foi marcada para o dia em que a multinacional abriria seu capital na Bolsa de Valores de Nova York, levantando US$ 8,1 bilhões com a venda de ações. A transação bilionária, no entanto, não representa nenhuma mudança para os bolsos dos milhões de motoristas do aplicativo, já que não são considerados empregados.

Segundo Giorgi, que presta consultoria para a Central Única dos Trabalhadores (CUT) por meio do escritório LBS Advogados, ainda não há consenso no direito trabalhista sobre essa relação. Na sua opinião, o crescimento desse novo e polêmico modelo é “assustador”.

A advogada explica que hoje a legislação brasileira “não dá conta” dessa nova modalidade de trabalho, o que gera múltiplas jurisprudências. No limite, na sua opinião, as empresas se beneficiam de uma espécie de precarização e falta de regulamentação. “Há, inclusive, decisões contraditórias sobre se os motoristas são empregados ou autônomos. Com isso, há total espaço para se discutir onde essa situação se encaixa. Como eu defendo o trabalhador, eu tendo a ver essa relação muito mais próxima do emprego. Do ponto de vista jurídico, tenho de um lado alguém que detém os fatores de produção e do outro alguém que venderá a força de trabalho”, completa.

Apesar de os aplicativos defenderem a autonomia dos trabalhadores, muitos especialistas acreditam que essa liberdade não exista de fato. “Não vejo motorista do Uber com liberdades. Vejo características de pessoalidade e subordinação”, afirma Giorgi. Precisar preencher determinados requisitos ou passar por uma seleção para trabalhar com a empresa, ter preços preestabelecidos pelos próprios aplicativos, e punições e multas para os trabalhadores são alguns exemplos dessa relação de controle. Para trabalhadoras de aplicativos ouvidas pela Pública, esse excesso de deveres e ausência de direitos também pesa mais para as mulheres.

Tatiana chegou a agradecer, ao final da entrevista, por ter sido ouvida. “É um prazer saber que há pessoas preocupadas com nós, mulheres que rodamos, porque ninguém olha para a gente, estamos jogadas”, lamenta. Seu caso se tornou emblemático até entre os colegas motoristas para exemplificar os danos da informalidade da profissão. Foi com a ajuda deles que a motorista e mãe solo conseguiu se organizar financeiramente, por meio de uma vaquinha divulgada principalmente nos grupos de Telegram e WhatsApp criados para organizar a paralisação. “Pedi emprestado para os meninos dos grupos. Se não fossem eles, eu perderia o imóvel.”

Doenças ocupacionais x pagar as contas

Até janeiro, a jornada de trabalho de Tatiana tinha início às 6h e com frequência se estendia até as 18h. Nesse meio-tempo, a motorista parava apenas para buscar as filhas na escola e almoçar. “Era muito calor, trânsito, stress. Você fica desesperada para pagar suas contas e tem que fazer mais e mais viagens”, explica.

Em uma manhã de trabalho, ela já estava rodando havia algumas horas quando começou a sentir uma forte tontura. Na ansiedade para cumprir a meta, jogou água no rosto e continuou dirigindo. Após mais dois passageiros, Tatiana finalmente parou para descansar. “Tudo rodou, o estômago embrulhou. Minha mãe me tirou de dentro do carro, eu nem conseguia falar mais, minha pressão estava 26 por 24”, conta. Foi o princípio do ataque cardíaco.

Assim que voltou ao volante, Tatiana acreditou que em breve conseguiria recuperar o atraso. O otimismo durou pouco: no fim de abril ela voltou a se sentir mal enquanto dirigia. Alguns dias depois foi diagnosticada com dengue e teve que ficar duas semanas de repouso. Para completar, a necessidade de renovação da CNH somou-se aos gastos cotidianos.

Mesmo com as dificuldades financeiras, Tatiana conta que decidiu paralisar em 8 de maio. “Minha vontade era rodar, porque o preço dinâmico subiu lá em cima e eu precisava do dinheiro. Mas com todo o sacrifício eu paralisei porque uma andorinha só não faz verão. Parei em prol de uma melhoria”, explica.

A motorista lamenta que entre as pautas do movimento da recém-formada categoria não tenham entrado direitos sobre doenças ocupacionais, ou mesmo pautas específicas para as motoristas mulheres. “Nós gostaríamos de ser um pouco melhor valorizadas. Hoje a gente faz Uber para sobreviver mesmo.” Ainda segundo Tatiana, quando começou a rodar com a Uber ela tirava uma renda bem maior do que hoje. Desde julho de 2018, o valor repassado ao motorista deixou de ser uma taxa fixa de 25%, passando a ser variável segundo a distância e a duração de cada viagem.

O medo de voltar a ter sintomas de depressão causados pelo excesso de trabalho fez a motorista paulistana Eliane Maria da Silva estabelecer um limite de oito horas de trabalho diárias. “Tem motoristas que fazem 14, 16 horas por dia. Não pretendo passar por isso de novo na vida”, afirma. Desde novembro de 2018, quando foi demitida do emprego de gerente de projetos em TI, os aplicativos de carona Uber, 99 e Lady Drive – este tem como público-alvo motoristas e passageiras mulheres – têm sido sua única fonte de renda.

Julia Dolce/Agência PúblicaRecuperada de uma depressão, Eliane criou um grupo no Whatsapp para cuidar dos hábitos de trabalho de outras motoristas

Depois de ter sido adicionada em um dos grupos de motoristas criados para organizar a paralisação, Tatiana teve a ideia de criar um parecido com as poucas mulheres que, caladas, liam as indignações postadas. Seu objetivo, explica, foi criar uma rede de acompanhamento do período rodado e da localização das trabalhadoras. Questionada, a Uber afirma que não possui dados específicos sobre o número de mulheres que trabalham como “motoristas parceiras” e que os parceiros “dirigem quando quiserem”. “É importante frisar que não é a Uber que contrata os motoristas ou parceiros, mas eles que contratam a Uber para utilizar o aplicativo, para prestar o serviço”, completa a empresa.

Eliane conta que no recém-criado grupo de WhatsApp “Damas ao Volante”, composto por cerca de 20 mulheres, as motoristas postam suas localizações e, quando uma das participantes não aparece após algumas horas do início da jornada, as outras mandam mensagens perguntando se está tudo bem: “A gente posta nossa localização após oito horas rodando. Querendo ou não, uma ajuda a outra. A gente fica alerta se uma está muito tempo parada em um local. Estamos sempre atentas à segurança, sempre pensamos no pior por conta da violência nas ruas.”

Assédio e maternidade

Parte da estratégia de Eliane para conseguir a renda mensal média de R$ 3.250 é trabalhar nas madrugadas. Com alta demanda e preço dinâmico, os motoristas costumam optar pelos horários noturnos para expandir os ganhos. Porém, considerado mais perigoso, o período é bem mais frequentado pelos homens. “Eu não vejo motoristas mulheres trabalhando na noite ou madrugada. Talvez porque tenham que cuidar das famílias e também porque as pessoas já estão bêbadas, o que, querendo ou não, encoraja os homens a ‘mostrarem suas essências’”, opina a motorista, que vive sozinha e não tem filhos.

“A vulnerabilidade para mulheres é um pouco complicada, tem bastante assédio por parte dos passageiros. Comigo aconteceu algumas vezes. Recentemente um passageiro brincou dizendo ‘ai que bom, nunca peguei uma motorista’, mas o que ele quis dizer foi pegar de beijar. Eu desconversei. A gente corta para não dar mais brecha”, conta. Segundo Eliane, os aplicativos não ofereceram para ela nenhum tipo de orientação ou manual sobre como proceder em situações do tipo. “A gente vai aprendendo com a vivência mesmo.”

Julia Dolce/Agência PúblicaEliane trabalha principalmente nas madrugadas e reclama do assédio de homens bêbados

Se no caso de Eliane o assédio verbal foi contornado sem maiores transtornos, o mesmo não pode ser dito por Tatiana. Mesmo trabalhando apenas durante o dia, quando se sente mais segura, ela já foi assediada algumas vezes por passageiros. A ocasião que mais a marcou ocorreu em pleno domingo à tarde, quando um passageiro entrou no carro e afirmou: “Nossa, moça, você é linda demais”. “Ele pegou no meu rosto e tentou me beijar. Eu desci o braço nele. Falei que, se colocasse a mão em mim de novo, eu chamava a polícia”, lembra.

Tatiana chegou a completar a corrida do passageiro. Ela relata que na época informou a Uber do ocorrido e recebeu apenas uma mensagem informando que a empresa lamentava o ocorrido, que entraria em contato com o passageiro e a motorista não receberia corridas dele novamente. “Eu sempre tento sair pela tangente, nunca precisei realmente parar o carro. Mas a Uber não me deu nenhum tipo de formação sobre como lidar com esses casos.”

Não apenas o assédio e o medo de roubos ou sequestros atormentam os motoristas de aplicativos. A probabilidade de acidentes de trabalho é um dos fatores que assustam e afastam pessoas do volante profissional. No caso das mulheres, entretanto, o medo dobra quando a preservação da própria vida não é a única preocupação. É o caso de Esther de Figueiredo Arantes, diretora da Frente de Apoio Nacional ao Motorista Autônomo (Fanma), em Belo Horizonte.

Formada em Direito, em 2009, Esther teve que largar o emprego e pausar os estudos para se dedicar aos cuidados da filha de 5 anos, que havia sido diagnosticada com câncer. A menina faleceu naquele mesmo ano, e Esther passou três anos sem trabalhar. A ideia de trabalhar como motorista de aplicativos veio do pai, que já exercia a atividade. Na época, ela escolheu se cadastrar na Cabify, porque acreditava que estaria mais segura, uma vez que o aplicativo mostrava o destino dos passageiros antes de o motorista aceitar a chamada. Nesse período, descobriu que estava grávida.

“Trabalhei durante oito meses de gestação apenas na Cabify. Uma vez, aos três meses, um rapaz bateu no meu carro. Fiquei assustadíssima, principalmente por conta da minha experiência anterior com a minha filha. Chorei muito, foi complicado. A empresa não paga nada nesses casos.”

Após o nascimento do filho, Bernardo, hoje com pouco mais de 1 ano de idade, as contas não estavam fechando apenas com a renda de um aplicativo. Foi quando Esther começou a trabalhar na 99 e na Uber. Na época em que estava amamentando, conta, só trabalhava de madrugada, para conseguir passar o dia todo cuidando do filho. Hoje, intercala jornadas diurnas e noturnas, que se estendem até as 5h da manhã.

“Eu peço para Deus me guardar e vou, tomo todas as precauções, participo de grupos de localização de mulheres. Meu marido tem um rastreador para acessar minha localização a qualquer momento. Como a Uber não avisa o destino, às vezes é madrugada e eu vou parar em uma área perigosa.” Uma das principais demandas do movimento organizado de motoristas, o conhecimento do destino do passageiro, uma das mudanças já testadas pela Uber desde o ano passado, começou a valer em algumas regiões do país desde 15 de maio.

Se antes Esther conseguia pagar as contas com uma jornada de seis horas de trabalho, hoje precisa trabalhar muito mais. “O seguro do carro é o dobro do preço porque temos que avisar que trabalhamos com aplicativo, a gasolina aumentou muito e as tarifas mudaram. Eu consigo tirar em torno de R$ 1.500 líquido por mês. Só dá para pagar as despesas de casa mesmo”, afirma. Ainda assim, hoje, o salário de Esther é maior do que o do marido.

Mesmo casada há 13 anos, ela não escapa da jornada dupla do início da maternidade. “Eu chego em casa de manhã. Meu filho já está acordando, tenho que cuidar, amamentar”, conta. Na entrevista realizada às vésperas do Dia das Mães, Esther contou que iria trabalhar na data porque sabia que a demanda seria grande. “Não vou passar com meu filho, infelizmente.”

Um estudo publicado em julho de 2018 pelas universidades de Chicago e Stanford, nos EUA, mostrou que a diferença de renda entre homens e mulheres, conhecida em inglês e na literatura feminista como “gender gap“, também se estende para a economia de aplicativos.

Analisando dados de mais de 1 milhão de motoristas de Uber, a pesquisa mostrou que as mulheres recebem um total de 7% de ganhos por hora a menos do que os homens. Os pesquisadores acreditam que alguns fatores explicam a manutenção da desigualdade salarial entre “trabalhadores autônomos”: o fato de motoristas do sexo masculino dirigirem mais rápido e a jornada dupla que impacta as pausas e a jornada diária que as mulheres podem fazer.

Atenta à sua condição de autônoma pelos aplicativos, Esther resolveu, durante a gravidez, criar um MEI (registro de microempreendedor individual) e pagar o Instituto Nacional do Seguro Social (INSS) para conseguir usufruir de quatro meses de licença- maternidade. “Se eu não tivesse feito isso, com certeza ficaria em uma situação muito ruim.”

No dia 15 de maio, o governo Jair Bolsonaro (PSL) publicou um decreto regulamentando a exigência da inscrição de motoristas de aplicativos como contribuintes individuais do Regime Geral de Previdência Social. O decreto, que visa formalizar minimamente a profissão, estabelece que a contribuição é de responsabilidade exclusiva dos motoristas.

Apesar das inseguranças, Esther confessa que o trabalho como motorista de aplicativo lhe garante uma disponibilidade para criar os próprios horários e conseguir cuidar do filho.

“Se ele ficar doente, posso fazer meus horários para cuidar dele e trabalhar.” Ela lembra ter ouvido colegas comentando sobre uma motorista que tinha que levar o filho pequeno na cadeirinha no banco de passageiro quando dirigia. “Quando eu ouvi, pensei que era um absurdo, uma falta de segurança. Mas eu fiz a mesma coisa, só que com meu filho dentro de mim.”

Em seu trabalho como diretora da associação de motoristas, Esther diz que trabalha em prol do que é pedido pela categoria, que se torna cada vez mais mobilizada. “A adesão à paralisação foi maior do que eu imaginava. Sei que não foi unânime, mas já causou um impacto”.

Reconhecida pelas empresas de aplicativos, a Fanma já participou algumas vezes de reuniões com as empresas e o poder público. Mais próxima da Uber do que as outras motoristas entrevistadas, Esther destaca que já recebeu algumas orientações e vídeos sobre como se portar em casos de assédio. “Todos os motoristas têm um botão de alerta no aplicativo que aciona a polícia na hora”, explica.

A assessoria de imprensa da Uber informou que a empresa oferece aos “motoristas parceiros” um seguro gratuito de até R$100 mil contra acidentes pessoais que ocorram durante viagens, sendo esse valor apenas para casos de morte. A empresa afirmou que vem adotando nova tecnologia para bloquear “viagens consideradas mais arriscadas”.

A Uber afirma ainda que “se orgulha” em oferecer uma oportunidade de geração de renda “democrática, independente de credo, etnia, orientação sexual ou identidade de gênero”, e informou que em novembro de 2018 deu início a uma série de parcerias para enfrentamento da violência contra a mulher. Entre os resultados das parcerias, a empresa lançou um vídeo com instruções de segurança no qual também orienta o comportamento de motoristas homens com passageiras.

O drama das entregadoras: “É cada um por si”

Apesar do nome, não apenas de caronas é formada a economia da uberização. A relação informal entre empresas e trabalhadores, interligada pela interface dos aplicativos, já se estende para diversas áreas e categorias. Uma específica já muda o cenário e impacta a rotina das metrópoles brasileiras: os entregadores de aplicativos.

Motoboys e ciclistas se espalham cada vez mais pelos centros comerciais, aguardando próximo aos restaurantes, com as bags de cores chamativas. A mão de obra é bem mais masculina do que a dos aplicativos de carona: segundo pesquisa realizada pela Fundação Instituto Administração (FIA) e divulgada pela Associação Brasileira Online to Offline (ABO20), 97,4% dos entregadores de aplicativos são homens com idade média de 29 anos.

Ainda menos regulamentado, o tipo de trabalho exercido, que no caso dos ciclistas depende exclusivamente do desempenho físico, é um dos motivos apontados pelas próprias entregadoras para a ausência de mulheres. É o que destaca a jovem Mikaela Evelyn dos Santos, de 23 anos, entregadora de alimentos pela Uber Eats e de outros produtos pelo aplicativo Box Delivery.

Inconformada com a diferença no número de entregas oferecidas para ela, uma das únicas quatro entregadoras que têm conhecimento na Baixada Santista, onde vive, Mikaela chegou a cronometrar o tempo que leva pedalando e comparar com colegas. “Faço as corridas em uma média de 20 minutos. Os restaurantes não têm tanta confiança, então escolhem mais os entregadores homens. Um dia eu e um amigo estávamos esperando no mesmo lugar e ele recebeu sete corridas seguidas enquanto eu só recebi duas”, conta.

A jovem, que pretende estudar enfermagem, diz que já ouviu algumas vezes, inclusive dos próprios ciclistas, que o trabalho “não é para a mulher”. “No Burger King, onde me chamam bastante, ficam surpresos quando chego. Dizem: ‘Nossa, como você é rápida!’.”

Pedalando para os aplicativos, Mikaela reclama dos riscos no trânsito, com a falta de cuidado dos motoristas, e de ser assediada na rua e pelos próprios clientes, motivo pelo qual não faz entregas no período da madrugada, quando costuma haver mais chamadas.

Parte da categoria dos entregadores, principalmente os que trabalham com a própria Uber, também aderiu à paralisação de maio. Foi o caso de Mikaela, que teve como principal pauta o aumento da taxa de entrega. “Antes os entregadores trabalhavam em restaurantes com carteira assinada, ganhando até R$ 12 por entrega. Hoje a gente ganha menos de R$ 1 por quilômetro rodado. Já cheguei a trabalhar 16 horas em um dia”, conta, acrescentando que frequentemente sente dores nas pernas. Mikaela nega ter recebido dos aplicativos para os quais trabalha algum tipo de orientação de saúde ou cuidados.

O baixo rendimento em relação aos longos quilômetros rodados é uma reclamação também de Adenilza dos Anjos Rezende, conhecida como Nana, entregadora do serviço Loop do aplicativo iFood, que oferece refeições por R$ 10 no horário do almoço. Em poucos meses trabalhando no serviço, Nana viu seu rendimento ser baixado de R$ 40 fixos por dia, somados a R$ 1,50 por entrega, para R$ 20 por dia mais a comissão. Na semana, a renda baixou de R$ 400 para quase a metade.

Julia Dolce/Agência PúblicaA entregadora Nana já teve duas bicicletas furtadas em três meses de trabalho para o Ifood. Aplicativo não ressarce entregadores

Dentro da bag laranja neon da empresa, Nana pode levar, para o restaurante específico onde trabalha, localizado na íngreme rua Augusta, no centro de São Paulo, até 19 marmitas – armazenadas com um número igual de latas de refrigerante. “Quando entrei nesse restaurante, eu fui testada. Mandaram o limite de marmitas de uma vez, nunca carreguei tanto peso. Colocavam essa carga máxima e daí falavam que gostavam de mim porque eu aguentava”, ela recorda.

Nana reclama também do desrespeito da população com os entregadores, mesmo nos dias mais difíceis para trabalhar. “Se chove, você tem que entregar encharcado. Se vai na calçada, o pessoal xinga, na rua os carros fecham. Os porteiros e os seguranças dos prédios também nos tratam como se fôssemos nada. Na semana passada um porteiro gritou comigo, disse que eu não poderia entrar com a bag no prédio e que ele não interfonaria para o morador.”

Frequentemente assediada pelos próprios entregadores, que raramente encontram uma mulher trabalhando na área, Nana se incomoda mesmo é com o assédio praticado pela polícia. Negra, a entregadora denuncia que a Polícia Militar da capital pratica, frequentemente, o enquadro de entregadores. “Sou parada o tempo todo por policiais. Se você está com uniforme, com a bag, aí que eles param mesmo. Revistam, olham seu celular.” Segundo Nana, muitos dos colegas entregadores são egressos do sistema penitenciário e acabam trabalhando com entregas justamente porque a informalidade negligencia seus antecedentes criminais.

“Muitos trombadinhas usam as bags e os uniformes para roubar também, então a polícia é completamente desrespeitosa com todos os bikers. A primeira vez que me abordaram, eu estava com outros entregadores esperando entregas em frente ao restaurante. Os policiais chegaram chutando os meninos, os que tinham passagem apanharam horrores”, denuncia.

Na realidade, como explica Nana, os próprios entregadores são frequentemente vítimas de furtos e roubos. Ela já está na terceira bicicleta em três meses de trabalho como entregadora. As duas anteriores foram roubadas. Desde então, ela já gastou R$ 1.450 substituindo o equipamento de trabalho.

“É cada um por si. Os aplicativos não cobrem nada. Se você não tem bike, não trabalha. Mas tem lugares onde não pode entrar com a bicicleta ou com a bag. O pessoal da rua, os ambulantes, outros trabalhadores, acabam ajudando a olhar. Dão valor porque sabem que você está trabalhando também.”

Nana mora no Brooklin, na zona sul da capital paulista, e vai até o centro na própria bicicleta. Hoje, ela passa cerca de quatro horas por dia em cima de sua bike azul. “Se a bicicleta quebra, ou você fica doente, você perdeu o dia. Não tem nenhum tipo de benefício, manutenção ou ajuda”, critica.

Os ‘visionários’ trabalhos “tipicamente femininos”

Segundo o Departamento Intersindical de Estatística e Estudos Socioeconômicos (Dieese), dados da Pesquisa Nacional por Amostra de Domicílios (Pnad) mostram que as ocupações autônomas com maior participação de mulheres no Brasil são: comerciantes de lojas e vendedores em domicílios, especialistas em tratamentos de beleza e costureiras.

Os dados não diferenciam quem trabalha com empresas por meio da intermediação de aplicativos, mas talvez ajudem a explicar um fenômeno mais recente dentro da uberização: o surgimento de serviços de aplicativo de trabalhos conhecidos como “tipicamente femininos”, já caracterizados pela informalidade.

Para a socióloga Ludmila Costhek Abílio, pesquisadora da uberização e das mulheres em relações informais de trabalho, toda grande transformação que envolve a flexibilização das relações de trabalho tem início entre trabalhadoras do sexo feminino. “No fundo, as questões mais contemporâneas do mundo do trabalho começam com as mulheres, principalmente as com baixa qualificação e rendimento. Elas são socialmente invisíveis, estão à margem do mundo do trabalho. Mas, quando você olha para elas, vê características que depois acabam se generalizando em um contexto de precarização”, explica.

Ludmila observou essa expansão em seu doutorado, publicado em 2011, em que estudou as relações de trabalho das revendedoras de cosméticos no Brasil. A informalidade era regra nesse trabalho exercido por mais de 1 milhão de mulheres no país. No entanto, as bases da uberização foram formadas nesse mesmo entendimento de que a empresa é uma “intermediária”.

“No mais precário trabalho da costureira em domicílio, da empregada doméstica, da dona de casa, podemos encontrar elementos que hoje tecem a exploração do trabalho de forma generalizada. Olhando para uma ocupação tipicamente feminina, foi possível reconhecer tendências em curso no mercado de trabalho que hoje desembocam na uberização”, escreveu Ludmila em um artigo publicado em 2017.

Em outras palavras, as mulheres que estão à margem da economia formal, geralmente negras e periféricas, na opinião da socióloga, “já tinham a vida ‘uberizada’ desde sempre”. “Não precisa de plataforma, aplicativo para isso. Ela vai aderindo às oportunidades que surgirem, se administrando em uma instabilidade permanente”. A informalidade é praxe nos chamados “trabalhos tipicamente femininos”.

Algumas das experiências mais recentes em matéria de aplicativos de serviço, por coincidência ou não, seguem algumas das principais profissões autônomas de mulheres destacadas pela Pnad. É o caso dos aplicativos de salão de beleza, que oferecem serviços particulares de cabeleireiro, depilação e manicure. A profissional da beleza Célia Maria Oliveira Rodrigues, de 48 anos, já trabalhava no ramo há 18 anos quando, no segundo semestre do ano passado, resolveu entrar para um desses aplicativos: a Singu.

Assim como os aplicativos de carona e de entrega, a ideia da empresa é basicamente intermediar trabalhadoras e clientes. Também como os demais aplicativos, no entanto, a Singu estabelece preços, formas de controle e multas para suas “profissionais parceiras”. Após algumas experiências traumáticas, Célia saiu do serviço com três meses de trabalho: “Não vale a pena. Nós gastamos muito mais com o aplicativo”, critica.

Na Singu e em outros aplicativos do ramo, as profissionais manicures, no caso de Célia, têm que arcar com todo o transporte, alimentação, equipamentos e sua manutenção, higienização e esterilização, além de deixarem parte considerável dos ganhos para a empresa. “Quando eu comecei, em setembro de 2018, a comissão era 70% para nós, mas logo baixaram para 60%.”

A taxa é a média cobrada por salões de beleza, que raramente assinam a carteira de suas funcionárias e também trabalham com o esquema de “colaboração”. Como atrativo, os aplicativos de beleza oferecem alta demanda de clientes. “No aplicativo, a partir do momento que você sai de casa, sabe que vai atender. No salão, você é obrigada a chegar de manhã, esperar horas e às vezes sai do jeitinho que entrou, sem ganhar nada”, explica Célia, que hoje trabalha como autônoma, sem a intermediação do aplicativo.

Apesar de, na época, conseguir atender até oito clientes por dia, as exigências da Singu logo afastaram Célia do aplicativo. “Uma vez fui atender uma cliente e comecei a passar mal. Saindo de lá, desmaiei no meio da rua. Eu tinha mais clientes para atender no mesmo dia, mas avisei a empresa que não ia dar. Na mesma hora elas me suspenderam do aplicativo, tiraram todos os horários que eu tinha para o resto da semana”, lembra.

Célia só conseguiu desbloquear o aplicativo depois de ter passado em uma médica e levado um atestado até a sede da Singu. “Falei para elas que, se elas conseguem prever quando vão adoecer, parabéns para elas, porque eu não consigo”, diz. “Nunca acham que a gente está falando a verdade. É bem humilhante.”

Em outra ocasião, a manicure lembra que chegou uma hora atrasada na casa de uma cliente que morava na zona norte de São Paulo, porque o endereço repassado pelo aplicativo estava errado. Após muitas ligações de cobrança por parte da Singu, ela conseguiu achar o local e trabalhar. Porém, antes mesmo de sair da casa da cliente, já haviam bloqueado novamente seu aplicativo.

“Eu mostrei o endereço que tinham mandado para a cliente e ela disse que estava errado mesmo. Ela chegou até a ligar para eles, dizendo que não era minha culpa. Mesmo assim eles me cobraram pelo serviço, trabalhei de graça”, afirma.

Segundo a socióloga Juliana Oliveira, que em seu doutorado estudou a situação trabalhista das manicures no Brasil, fazer unhas é a entrada no mundo de trabalho para muitas mulheres. Ela lembra que desde outubro de 2016, seis meses antes da Lei 13.429/17, que regulamentou a terceirização para atividades-fim, a aprovação da Lei “Salão Parceiro” já possibilitava a contratação de profissionais da beleza no regime de “trabalhadores autônomos”.

“Ou seja, essa lei antecipou para o setor da beleza algo que depois foi estendido para todos os setores: você sumir com o vínculo CLT”, explica a socióloga. De acordo com Juliana, o setor de beleza “sempre foi precarizado”, mas na sua opinião os aplicativos vêm para “institucionalizar essa precarização”. No entanto, ela lembra que um diferencial dos trabalhos tipicamente femininos é a criação de relações entre os clientes e os trabalhadores. “O aplicativo pressupõe trabalhadoras substituíveis, mas manicure é um trabalho relacional”, lembra, opinando que dificilmente o ramo vingaria no contexto da uberização.

Pensando na possibilidade do estabelecimento de um vínculo entre cliente e manicure que tornaria o aplicativo obsoleto, segundo Célia, a Singu se antecipou: a empresa coloca clientes fictícias e ferramentas de controle que impossibilitam a fidelização das clientes. A prática, como explica a manicure, intimida as trabalhadoras.

“Eles diziam que testavam a gente com clientes falsas ou que, se a cliente usava o serviço algumas vezes e daí parava de usar, era porque a manicure estava atendendo ela por fora. É tudo na base da suspeita. Diziam que não podíamos conversar, que eles ficariam de olho. Se a cliente pedia para repetir a manicure, eles dobravam o preço do serviço”, afirmou. Procurada, a Singu não respondeu às críticas apresentadas.

A desconfiança em relação às trabalhadoras também foi trazida no relato de uma profissional de outro ramo: a diarista Josiane Souza Santos. No seu caso, foi necessário apenas um mês trabalhando para o aplicativo de serviço de faxinas Parafuzo, em 2017, para perceber que estava sendo prejudicada.

“Durante um mês eu trabalhava muito, tinha a melhor avaliação do aplicativo. Mas um dia eu aceitei uma diária e fui assaltada no caminho. Levaram meu celular, minha carteira, documentos. A Parafuzo tinha um limite de três faltas, mas eu nunca tinha faltado. Como levaram tudo, e eu não sabia nem o endereço do cliente sem o aplicativo, fui fazer um Boletim de Ocorrência. Quando consegui entrar em contato com eles, já tinham reduzido o número de diárias que me ofertavam, como punição. Mesmo enviando o BO, não retiraram essa restrição. Além disso, não me pagaram por todas as diárias que eu havia feito naquela semana. Cancelaram minha assinatura e ficaram me devendo cerca de R$ 500″, denuncia.

Josiane conta que reclamou várias vezes com a empresa, até que eventualmente pararam de atendê-la. “Eu não tinha outro emprego, passei dificuldades, o aluguel atrasou. Eu dependia daquele dinheiro já ganho.” Por raiva e falta de tempo, ela acabou não entrando na Justiça contra a empresa. Contatada pela Pública, a Parafuzo também não respondeu à denúncia.

Depois da experiência, Josiane continuou trabalhando como diarista, mas dessa vez com clientes fixos, sem o intermédio de aplicativos. Em grupos de diaristas em redes sociais, ela diz que já chegou até mesmo a acompanhar uma situação na qual todo o valor da diária foi retirado de uma diarista pela Parafuzo apenas porque a cliente reclamou que um ímã de geladeira havia desaparecido de sua casa.

“Descontaram R$ 70 da diária. Ela dizia, no grupo, que não pegou o ímã, mas não deram a possibilidade de ela se defender. Eles não levam em consideração o histórico da diarista, as avaliações. Se tiver uma reclamação, eles multam a faxineira. No final, ela trabalhou literalmente de graça”, conta.

No site da Parafuzo, na sessão “Seja uma diarista”, um vídeo de termos de uso e regras explica que o aplicativo cobra uma taxa de 15% do serviço das diaristas, R$ 22 mensais de manutenção do aplicativo e multas por cancelamento de diárias. Além disso, o vídeo informa que a diarista é obrigada a reembolsar o aplicativo caso haja qualquer reclamação dos clientes de danos ou de diárias malfeitas.

Segundo Josiane, que já trabalhou para outras empresas físicas de faxina, a diferença entre elas e os aplicativos está principalmente na forma de tratamento das trabalhadoras. “Não existe a valorização dos funcionários pelos aplicativos. Nas outras empresas que trabalhei o tratamento era mais humanizado. Com o aplicativo, se você tiver qualquer problema, eles não querem saber.” Apesar de representar um regime ainda mais precarizado, Josiane acredita que cada vez mais mulheres estão procurando esses aplicativos, principalmente no contexto de crise econômica.

Formada em administração e cursando atualmente a segunda graduação em economia, ela afirma não encontrar empregos na sua área. “Eu conheço várias mulheres que trabalham por aplicativo porque é mais fácil conseguir faxinas, mulheres com formação acadêmica, pedagogas, jornalistas, que não conseguem emprego e acabam aceitando qualquer coisa. É uma atitude desesperada”, diz. Segundo Josiane, os principais clientes dos aplicativos de faxina são jovens desapegados do caráter de “pessoalidade” historicamente atribuído às empregadas domésticas.

Para Ludmilla Abílio, no caso das empregadas domésticas, faxineiras e diaristas, a uberização vem para, num sentido ambíguo, burocratizar um ramo que, no Brasil, deriva da herança escravocrata e é um dos mais alarmantes exemplos da divisão sexual do trabalho. Ao mesmo tempo, a solução vem em um contexto de crise pós-regulamentação da profissão, com a PEC das Domésticas, de 2013, no qual muitas domésticas foram demitidas e contratadas como diaristas.

“É interessante ver que o que consideramos extremamente moderno já existia de outras formas. Ao mesmo tempo em que a uberização é mais arriscada para a mulher, elas já fazem essa gestão de si próprias há muito tempo.”

Já para a advogada Fernanda Giorgi, se ainda vamos demorar para nos adaptarmos ao novo contexto trabalhista, a solução contra a precarização irrestrita continua na organização dos trabalhadores. “Já temos um embrião de articulação desses ‘trabalhadores autônomos’. Com as transformações nas relações de trabalho, esse esboço deve ser o caminho.”

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Gran fracaso de la ONU en protección a civiles en los conflictos

IPS español - seg, 27/05/2019 - 16:38

Una madre y su hijo caminan entre edificios derruidos en Ma'arat Al-Numan, en una foto de 2013. El colapso en los servicios de gestión de desechos, a menudo interrumpido debido a los combates, también puede conducir a la contaminación y los riesgos para la salud, lo que representa un desafío no solo para los civiles que permanecen en Siria sino también para aquellos que desean volver. Crédito: Shelly Kittleson/IPS

Por Tharanga Yakupitiyage
NACIONES UNIDAS, May 27 2019 (IPS)

A pesar de la tarea del Consejo de Seguridad de la ONU de proteger a los civiles en los conflictos armados, millones de personas en todo el mundo continúan siendo desplazadas y asesinadas con poca o ninguna responsabilidad para los agresores.

En los 20 años transcurridos desde que el Consejo de Seguridad de la ONU (Organización de las Naciones Unidas) se comprometió a adoptar medidas para la protección de civiles en los conflictos armados,  el directorio del foro mundial tuvo tan solo un debate sobre el tema, el 23 de mayo.

Si bien ha habido algunos avances, el panorama global sigue siendo grave a medida que la población civil continúa siendo la más afectada por los embates de las guerras.

“El grave sufrimiento humano aún está siendo causado por conflictos armados y por el incumplimiento del derecho internacional humanitario … tenemos las reglas y las leyes de la guerra. Ahora todos debemos trabajar para mejorar el cumplimiento”, dijo ante el Consejo de 15 miembros el secretario general de la ONU, António Guterres.

Antes de la reunión, la directora de Respuesta a las Crisis de Amnistía Internacional, Tirana Hassan, instó al Consejo de Seguridad a poner a su “catastrófico fracaso”, 20 años después de asumir su compromiso y 70 desde que se adoptaron los Convenios de Ginebra destinados a  proteger a la población civil y a otros grupos de atrocidades bélicas.

“Los líderes mundiales casi han abandonado a los civiles a los estragos de la guerra. El debate abierto de esta semana en el Consejo de Seguridad debe ceder “Más que una simple postura y promesas vacías. Se necesita una acción concreta para revertir el curso, proteger efectivamente a los civiles, detener los crímenes de guerra y acabar con la impunidad”, afirmó.

Según la ONU, más de 22.8000 civiles murieron o resultaron heridos solo en 2018 en solo seis países: Afganistán, Iraq, Mali, Somalia, Sudán del Sur y Yemen.

Los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad son parte en muchos de estos conflictos y, por lo tanto, son responsables de no proteger a los civiles.

Por ejemplo, en la ciudad siria de Raqqala, durante cuatro meses de ataques en 2017, la  coalición internacional encabezada por Estados Unidos mató a más de 1.600 civiles.

Mientras, la coalición que lidera Arabia Saudita en Yemen, apoyada por las armas occidentales de los Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña, también hirió y mató a miles de civiles, mientras que bloqueó deliberadamente la asistencia alimentaria, contribuyendo a una de las peores crisis humanitarias del mundo.

Guterres señaló en particular el uso indiscriminado de armas explosivas en áreas pobladas y su impacto devastador, ya que 90 por ciento de los muertos y heridos de esos ataque son civiles.

Y muchos de esos civiles son demasiado a menudo niños.

“Las grandes potencias militares se jactan cínicamente de hacer guerras de ‘precisión’ y ataques ‘quirúrgicos’ que distinguen entre combatientes y civiles. Pero la realidad presente sobre el terreno muestra que es habitual atacar a civiles allí donde viven, trabajan, estudian, rezan y buscan atención médica”, dijo Hassan de Amnistía Internacional.

Añadió que “las partes en los conflictos armados matan ilícitamente, mutilan y obligan a desplazarse a millones de civiles mientras los líderes mundiales eluden su responsabilidad y cierran los ojos ante los crímenes de guerra y el enorme sufrimiento causado”.

Más allá de las muertes y lesiones de civiles, el presidente del Comité Internacional de la Cruz Roja, Peter Maurer, se concentró en los impactos a largo plazo de conflictos en las comunidades involucradas.

“Vemos una infraestructura dañada que lleva al colapso de sistemas esenciales de salud y agua, y más. La infraestructura civil no es la única que se daña, sino que a menudo se pasan por alto las consecuencias ambientales de los conflictos, dijo Maurer.

“Esto incluye recursos naturales vitales que, si se dañan, pueden tener implicaciones no solo para la supervivencia de las poblaciones civiles sino también para los riesgos ambientales”, añadió.

También los ataques a las infraestructuras en los conflictos dañan a las poblaciones civiles del entorno, como por ejemplo sucedió en septiembre de 2014, cuando la coalición liderada por Estados Unidos bombardeó muchas instalaciones petroleras en Siria.

La fundación no gubernamental holandesa PAX determinó que ese tipo de ataques en Siria generan graves contaminaciones del aire, de los suelos y del agua, lo que daña la salud a corto y largo plazo de la población de localidades cercanas, incluyendo trastornos respiratorios y tumores cancerígenos.

Un colapso en los servicios de gestión de residuos, a menudo interrumpido debido a los combates, también puede conducir a riesgos de contaminación y salud, lo que representa un desafío no solo para los civiles que aún viven en Siria sino también para aquellos que desean regresar.

Maurer, de la Cruz Roja Internacional, destacó la necesidad de que el Consejo de Seguridad proteja a las comunidades desplazadas o, al menos, permita que se protejan a sí mismos.

“Con demasiada frecuencia vemos que además de estar expuestos a la guerra y la violencia, las poblaciones no pueden llegar a espacios más seguros, se ven limitadas por obstáculos burocráticos y están limitadas en su libre movimiento”, dijo.

Guterres señaló la necesidad de mejorar el cumplimiento del derecho internacional humanitario, así como un progreso mayor y más uniforme en la rendición de cuentas.

“Para el Consejo de Seguridad, esto significa ser más coherente en la forma en que aborda los problemas de protección dentro de los diferentes conflictos y entre ellos, y ser más completo en términos de, por ejemplo, lidiar con los desafíos de protección de la guerra urbana. Y significa mantener la conversación de hoy”, afirmó el secretario general ante el Consejo de Seguridad.

Tales decisiones son cruciales para la paz, la seguridad y la protección de los civiles en todo el mundo.

“Estas decisiones pueden salvar vidas o acabar con ellas; pueden crear esperanza o desdicha, y pueden reforzar o romper las normas que protegen las leyes y principios humanitarios universales… no solo son importantes las decisiones de todos los Estados miembros de la ONU y especialmente del Consejo de Seguridad, la ausencia de decisiones por parte del Consejo también afecta a los civiles “, dijo Maurer.

T: MF

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Cuba afina su preparación ante comienzo de temporada ciclónica

IPS español - seg, 27/05/2019 - 14:05

Varias personas permanecen alrededor de sus destruidos hogares el 28 de enero, en un barrio del municipio de Regla, mientras trabajadores laboran en la reconstrucción de las viviendas, dañadas por el tornado que el día antes azotó cinco de los 15 municipios de la capital de Cuba. Crédito: Jorge Luis Baños/IPS

Por Patricia Grogg
LA HABANA, May 27 2019 (IPS)

María del Carmen Curbelo no quiere “ni pensar” en que un huracán pase este año por Cuba, ni menos por La Habana. Tampoco las familias vecinas, todas damnificadas del desastre causado en enero por el tornado que atravesó cinco municipios de la capital.

“Yo no sé si aguante otra cosa como esa… Pero pienso que no va a pasar más”, dice la mujer, de 57 años, ante el comienzo de la temporada ciclónica, que va del 1 de junio al 30 de noviembre, en la que se prevén este año en la cuenca atlántica 11 tormentas tropicales, de las cuales seis pudieran convertirse en huracanes.

Existe una probabilidad moderada de que se forme un huracán en el mar Caribe (46 por ciento) y el peligro de que Cuba sea afectada por al menos uno de estos fenómenos atmosféricos. “El pronóstico es un basamento estadístico, nadie sabe dónde va a surgir un ciclón“, alertó, sin embargo, la meteoróloga Miriam Teresita Llanes.

Jefa del Centro de Pronósticos del Instituto de Meteorología, Llanes explicó en el programa televisivo diario Mesa Redonda, dedicado al tema el 21 de este mes, que el periodo con mayor actividad ciclónica, en este país insular caribeño de 11,2 millones de personas, transcurre desde finales de agosto hasta octubre.

“Los elementos peligrosos en los huracanes son las lluvias intensas, los vientos, la surgencia o marea de tormenta, las fuertes marejadas y los eventos que se producen en la pared del ojo del huracán, que pueden incluir tornados”, añadió durante el programa, que incluyó a varios especialistas.

Los panelistas evaluaron la preparación del país para prevenir riesgos y mitigar daños en caso de desastres y el desarrollo de Meteoro 2019, un ejercicio que se realiza en semanas previas al inicio de cada temporada ciclónica a fin de comprobar el plan de medidas ante huracanes, sequías, sismos o incendios, entre otros eventos.

“Ningún territorio de nuestro país está exento de cualquier evento ciclónico, ello está demostrado desde el 2001 hasta el huracán Irma en el 2017”, dijo Luis Ángel Macareño, segundo jefe del Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil, sistema que se activa en esas situaciones excepcionales para proteger a la población y a la economía.

El modelo incluye la prevención y fase de alerta temprana, que según Macareño está integrada por la vigilancia, la alerta y pronóstico de peligro, la evaluación de sus variables y riesgos, así como el aviso y orientación a la población, lo cual permite tomar oportunamente medidas pertinentes.

Este sistema nacional, “que cada año se perfecciona y ha mostrado su efectividad en términos de la salvaguarda de la vida humana, parte desde la educación, la preparación, estudios de peligro vulnerabilidad y riesgos”, comentó a IPS el meteorólogo cubano José Rubiera.

María del Carmen Curbelo, una de las residentes del barrio de La Ciruela, en el municipio de Regla, en La Habana, que sufrió el embate de un gran tornado en enero, cuenta a IPS en la sala de su nueva vivienda recién construida, cómo le impactó ese evento climático que azotó a la capital cubana. Crédito: Jorge Luis Baños/IPS

El experto mencionó además “los efectivos pronósticos meteorológicos, su difusión por los medios en una manera comprensiva a todos, y planes concretos y bien ensayados en los ejercicios anuales Meteoro, por parte de la Defensa Civil, con la participación de todos los organismos del estado y el pueblo”.

Del 8 al 10 de septiembre de 2017, el huracán Irma impactó, en mayor o menor medida, a 12 provincias de las 15 provincias de Cuba, con fuertes vientos, lluvias intensas y severas inundaciones costeras, que ocasionaron 10 personas fallecidas y daños materiales estimados oficialmente en 13.000 millones de dólares.

La Habana, que no sufre el azote directo de un huracán desde 1948, fue tomada por sorpresa este año la noche del 27 de enero por un devastador tornado que cruzó por cinco de sus 15 municipios, con un saldo de siete fallecidos, casi 200 heridos y cuantiosos daños materiales especialmente en edificaciones y bienes personales.

“Aquí vivimos 15 familias y quedó todo destruido. Lo perdimos todo, pero recibimos mucha ayuda y muy rápido vino una brigada de construcción y con materiales que les dio el estado levantaron siete casas, mejores que las que teníamos”, contó Curbelo, vecina del barrio La Ciruela, en el municipio de Regla.

El tornado cruzó también los municipios de Diez de Octubre, Guanabacoa, San Miguel del Padrón y Habana del Este. Los últimos informes oficiales dados a conocer este mes por la prensa cubana indican que más de 7.800 inmuebles sufrieron daños de distinta magnitud, de los cuales 730 resultaron destruidos totalmente.

Dos hombres con el agua hasta las rodillas, en el interior de una edificación inundada tras el paso del huracán Irma, que azotó Cuba con categoría 5 en septiembre de 2017, en el barrio de Colón, en el capitalino municipio Centro Habana. Crédito: Jorge Luis Baños/IPS

La vivienda figura entre los sectores más vulnerables del país y de su capital de 2,2 millones de habitantes, donde en algunos sectores densamente poblados se aprecia a simple vista el envejecimiento y deterioro de su fondo habitacional, con déficit estimado en algo más de 200.000 unidades.

De ahí que la principal preocupación de las familias es cómo proteger sus hogares y enseres cada comienzo de la temporada ciclónica. Ante la pregunta de IPS sobre qué hacer en lo personal para ello, varias personas contaron sus experiencias personales al respecto.

“Estoy preparada sicológicamente. Pero no para para contrarrestar la visita del fenómeno en mi hogar, con sus viejas ventanas acribilladas por los comejenes”, dijo Ilse Bulit, antigua periodista de la revista cubana Bohemia, quien tenía siete años cuando pudo observar desde una ventana los primeros vientos del huracán de 1948 en La Habana.

La socióloga y profesora universitaria Reina Fleitas considera que prepararse para  esa eventualidad no es tarea de varios días antes, sino permanente. “Muchas cosas que hemos hecho en la casa lo hicimos pensando en mejorar el bienestar y también en los ciclones”, comentó.

“El paso de un huracán siempre sobrecoge y cualquier preparación es poca por su alcance e impacto en la casa, en el barrio, en la ciudad o en el país según sea el caso. Tengo mi casa bien cuidada y en lo esencial es resistente”, pero igual hay que ocuparse de los “flancos débiles” dijo una mujer que se identificó como Teresa.

Las complicaciones financieras del país, obligado este año a reducir sus importaciones, podrían agravarse si un huracán de gran intensidad pasa por Cuba, cuando aún no logra recuperarse de los estragos causados por Irma.

“Yo siempre guardo algunos alimentos no perecederos para esa eventualidad, pero hasta ahora solo pude comprar unas latas de atún”, comentó una mujer de mediana edad que esperaba su turno para comprar pollo troceado y embutidos en una tienda en divisas, donde las ofertas comenzaron a menguar desde fines de 2018.

Edición: Estrella Gutiérrez

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Podcast: Um corpo que cai

Pública - seg, 27/05/2019 - 12:01
Juliana Russo/Agência PúblicaNo terceiro episódio do podcast Histórias Que Ninguém Te Conta, as repórteres da Pública saem às ruas do Rio de Janeiro em busca de respostas sobre a morte de Dilermano Mello do Nascimento

Era 15 de agosto de 1964. Fazia apenas três meses que um golpe instaurara uma ditadura que duraria 21 anos no Brasil. Naquela sexta-feira, Dilermano Mello do Nascimento, ex-combatente da Segunda Guerra, foi encontrado morto no pátio interno do prédio do Ministério da Justiça em pleno centro da cidade no Rio de Janeiro. Na época, os militares relataram que ele havia pulado pela janela após dias de interrogatórios. Os jornais chegaram a cobrir o caso na época, mas logo deixaram de buscar o que aconteceu por causa do peso da censura.

No episódio de hoje do podcast Histórias Que Ninguém Te Conta, as repórteres Natalia Viana e Mariana Simões vão em busca de respostas sobre a morte de Dilermano no centro do Rio. No caminho, encontram personagens, testemunhos e histórias escondidas sobre a ditadura militar que ameaçam cair no esquecimento, mas continuam assombrando a região.

Foi ali, na Rua da Relação que funcionou o Departamento de Ordem Política e Social (DOPS), um centro de repressão política no qual foram presos, interrogados e torturados presos políticos em diversos momentos da história do Brasil. Mas lá não existe nenhuma placa que relembra esse passado sombrio.

“A memória está sempre em disputa”, descreve Dulce Pondolfi, historiadora e ex-militante estudantil que ficou detida no DOPS e foi torturada pelos militares – ela chegou a ser usada em uma aula de tortura em um quartel no Rio de Janeiro, depois de passar pelo Dops. “Tem várias pessoas negando que tenha tido uma ditadura aqui, como várias pessoas negam que você teve tortura no Brasil”. Para ela, recompor esse passado é necessário “para que essa história não se repita.”

Outra participante é Cecília Coimbra, uma das fundadoras do Grupo Tortura Nunca Mais, que dá assistência a vítimas da ditadura e de violência do Estado, no Rio de Janeiro.

O podcast tem como ponto de partida o aplicativo Museu do Ontem, que mistura jornalismo e gamificação para explorar a região Portuária e o centro do Rio, palco de grandes acontecimentos e transformações na história do Brasil. Saiba mais e baixe o aplicativo aqui.

Arquivo Público do Estado de São Paulo

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Autobuses eléctricos abren camino a futuro más limpio en Chile

IPS español - seg, 27/05/2019 - 10:40

Los nuevos autobuses cuentan con internet inalámbrico y puertos para cargar los celulares. Crédito: Enel

Por Corresponsal Fao
SANTIAGO, May 27 2019 (IPS)

Chile tiene hoy la mayor flota de autobuses eléctricos de América Latina y el Caribe. A principios de este año, 200 unidades salieron a las calles de Santiago como parte de un plan para reducir las emisiones y la contaminación del aire.

El país se ha comprometido a tener un sistema de transporte público completamente eléctrico para 2040.

“Para enfrentar decididamente el cambio climático, la electromovilidad es fundamental. Es un salto de calidad hacia un sistema de transporte más limpio, eficiente y sustentable”, dice Carolina Schmidt, ministra del Medio Ambiente de Chile y presidenta de la próxima Conferencia sobre Cambio Climático de las Naciones Unidas (COP25).

Entre el 2 y el 13 de diciembre, Chile será anfitrión de la COP25 y liderará una de las negociaciones más difíciles de nuestro tiempo: tratar de obtener compromisos nacionales de reducción de emisiones más ambiciosos, con el fin de mantener el calentamiento global por debajo del umbral de 1,5 grados centígrados.

El transporte sostenible es fundamental para la acción climática, pero también es clave para proteger la salud de los ciudadanos. Cada autobús eléctrico puede evitar hasta 60 toneladas de emisiones de carbono al año.

En Chile, la contaminación del aire causa al menos 4.000 muertes prematuras cada año, mientras que 10 millones de chilenos están expuestos diariamente a niveles de partículas finas por encima de los estándares de la Organización Mundial de la Salud (OMS), según cifras oficiales.

Un estudio realizado en 2017 por ONU Medio Ambiente estima que la transición hacia una flota de autobuses y taxis completamente eléctricos evitaría 1.379 muertes prematuras en Santiago para 2030.

A nivel nacional, enfrentar la contaminación del aire generaría beneficios de salud anuales por un valor de 8.000 millones de dólares, según el Ministerio del Medio Ambiente de Chile.

La movilidad eléctrica pública también está en auge en otras partes de América Latina.

Guayaquil, la ciudad más poblada de Ecuador, lanzó en marzo pasado una flota de 20 autobuses eléctricos que transportarán a 10.500 usuarios por día. En Colombia, la ciudad de Cali completará una flotilla de 125 unidades este año, mientras que Medellín ya compró 64 unidades.

Como parte de un plan nacional de descarbonización, Costa Rica se comprometió a tener autobuses y taxis 100 por ciento eléctricos para 2050. Otras naciones también están implementando incentivos para los clientes, como Perú, donde los vehículos eléctricos están exentos del impuesto al consumo desde el año 2018.

ONU Medio Ambiente, a través de su plataforma MOVE y con el apoyo del proyecto Euroclima +, está ayudando a países como Argentina, Colombia y Panamá con sus estrategias nacionales de movilidad eléctrica.

Llegó la hora de actuar

En el pasado, la contaminación del aire ha paralizado a Santiago. En 1999, una de estas crisis envió a 3.500 niños al hospital diariamente por un brote de influenza. En 2015, 1.300 empresas se vieron obligadas a cerrar y 40 por ciento de los 1,7 millones de automóviles de la ciudad fueron retirados de las calles debido a la emergencia ambiental.

Desde entonces, el país ha introducido nuevas políticas para combatir la contaminación del aire y ha diseñado 10 planes regionales con medidas para mejorar los sistemas de calefacción y cocción, y los sistemas de tránsito masivo.

El sector del transporte representa 24,5 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero en Chile, y es aquí donde la movilidad eléctrica puede desempeñar un papel importante.

La transformación nacional comenzó en Santiago, una de las ciudades más contaminadas de América Latina, donde todos los días se realizan 18 millones de viajes, de los cuales 30 por ciento ocurren en transporte público.

De acuerdo con la empresa china BYD, que fabricó los primeros 100 autobuses eléctricos de Chile, uno solo de estos buses puede evitar el equivalente a las emisiones de 33 vehículos de gasolina.

Al mismo tiempo, esta tecnología representa un costo menor. El Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones de Chile estima que operar y mantener la nueva flota es 70 por ciento más barato que los autobuses tradicionales que funcionan con diésel.

Como parte de su Ruta Energética, Chile también se comprometió a aumentar en 40 por ciento la proporción de vehículos eléctricos privados.

Actualmente, alrededor de 500 automóviles eléctricos particulares circulan en las carreteras del país, y se espera que el número sea cada vez mayor. En los primeros cuatro meses de este año fueron comprados 93 vehículos, casi cuatro veces más que en el mismo período de 2018.

Todavía la cifra parece pequeña, sin embargo el sector cuenta con terreno fértil para su crecimiento. Una encuesta realizada por la compañía automotriz Nissan estima que 89 por ciento de los consumidores chilenos están dispuestos a comprar un automóvil eléctrico.

Además, a medida que el costo de las baterías siga disminuyendo, también lo hará el valor de estos carros, con lo que se derrumbará una de las principales barreras para comprarlos: su alto costo.

Según Bloomberg NEF, en solo tres años los precios de los vehículos eléctricos comenzarán a ser similares a los de los vehículos tradicionales.

Llegado ese momento, la calidad del aire en nuestras ciudades mejorará y podremos evitar millones de muertes anualmente en todo el mundo.

Este artículo fue originalmente publicado por ONU Medio Ambiente América Latina y el Caribe, con el que PS-Inter Press Service tiene un acuerdo especial para la difusión de sus materiales.

RV:EG

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En India triunfa lo bueno de la tradición frente a lo malo

IPS español - sab, 25/05/2019 - 19:06

El primer ministro Narendra Modi es festejado con una lluvia de pétalos de rosa después de que su nacionalista Partido Bharatiya Janata fue declarado como apabullante ganador de las elecciones nacionales de India. Crédito: Página de Narendra Modi

Por Ranjit Devraj
NUEVA DELHI, May 25 2019 (IPS)

“Trabajamos por los pobres y ellos votaron por mantenernos en el poder”, fue la explicación que dio el primer ministro Narendra Modi sobre la espectacular victoria de su partido, el nacionalista Partido Bharatiya Janata (BJP), en las elecciones generales en India.

La afirmación de Modi, este sábado 25, ante los nuevos legisladores de su partido, tras obtener mayoría absoluta en los comicios, pareció tan simple como refrescante después de las innumerables teorías y análisis de estos días  sobre la segunda derrota electoral consecutiva que el BJP infringió al tradicional partido del Congreso Nacional Indio.

“Más que nada, fue la victoria del liderazgo político de Modi”, dijo a IPS el profesor de ciencias políticas Ajay Mehra. “Desde el asesinato de Indira Gandhi en 1984, la tasa de liderazgo ha ido desapareciendo en la política india”, aseguró el también miembro principal del Museo y Biblioteca Nehru Memorial en Nueva Delhi.

“Modi fue lo suficientemente astuto como para comprender este vacío, mientras que el partido del Congreso no logró restaurar ese nivel necesario de liderazgo cuando tuvo la oportunidad en su último periodo en el poder durante 2004-2014, con el primer ministro  Manmohan Singh, quien era más un gestor que un líder político”, dijo Mehra.

El partido del Congreso llevó a India a la independencia del gobierno colonial británico en 1947 y se convirtió en casi sinónimo de gobernabilidad en las décadas posteriores.

El principal opositor de Modi, Rahul Gandhi, hijo, nieto y bisnieto de los ex primeros ministros del Congreso, hizo un intento por rellenar ese vacío de liderazgo durante la campaña hacia las elecciones con mayor participación de votantes del mundo, en un país con más de 1.400 millones de personas.

Pero “fue demasiado poco y demasiado tarde”, analizó Mehra.

Según el especialista, en sus cinco años como primer ministro, Modi nunca perdió la oportunidad de proyectarse como un líder fuerte y poderoso. Y la mayor oportunidad llegó en forma de un mortal ataque suicida con bombas contra un convoy de las fuerzas armadas en Cachemira, el 14 de febrero, que dejó 40 soldados muertos.

Modi, famoso por su sentido del tiempo, esperó hasta el 26 de febrero, una fecha cercana a las elecciones generales, para ordenar a los aviones de la fuerza aérea india que realizaran bombardeos de represalia en un campamento de militantes separatistas en Balakot, muy dentro del territorio paquistaní.

El bombardeo de Balakot dio un contundente impulso a la imagen de Modi como un gran líder nacionalista, dispuesto a defender al país sin dudarlo contra amenazas internas y externas, dijo Mehra.

Durante la larga campaña electoral india, Modi insistió repetidamente en el bombardeo Balakot a sus diferentes audiencias, mayoritariamente sintonizadas con la idea de Pakistán como su enemigo sempiterno, que armó y financió grupos terroristas cuya lucha tiene por objetivo arrancar a Cachemira, de mayoría musulmana, del control de Nueva Delhi.

Parece que Gandhi y otros líderes del partido del Congreso no aprendieron las lecciones de la derrota en 2014 cuando el antiguo trabajo de Modi como  vendedor de un puesto de té en una estación de ferrocarril se usó y se caricaturizó como prueba de que era incapaz de dirigir un país tan grande y complejo como India.

Esta vez la descripción de Modi de sí mismo como un “chowkidar” (vigilante) que cuida los intereses del país fue convertida por el partido del Congreso en el eslogan “Chowkidar chor hai” (el vigilante es un ladrón).

La acusación de corrupción se centró en un acuerdo con Francia para la adquisición de aviones de combate Rafael, que según denuncias opositoras fue amañado para favorecer intereses capitalistas de amigos del primer ministro.

Pero, al igual que el de vendedor de té, el eslogan del vigilante-ladrón fracasó ante la masa de votantes desesperadamente pobres, que con estas calificaciones se identificaron más con Modi y menos con Gandhi, medio italiano por su rama materna, y con los familiares que le acompañaron en las movilizaciones electorales.

Además, al centrar la oposición la campaña en el acuerdo sobre los aviones de combate Rafael, salieron de la batalla electoral temas que podrían haber hecho mucho más daño a Modi, como el incremento del desempleo, la grave crisis agrícola y la caída de la producción industrial.

Eso facilitó convertir la segunda campaña consecutiva en que ambos se enfrentaron en un choque de personalidades entre Gandhi, de 48 años, y Modi, de 68, en el que el presidente del partido del Congreso tenía todas las de perder ante el experimentado político, por más que el primero tenga la mayor dinastía de la democracia india a sus espaldas.

Como portavoz del BJP durante su larga carrera política, Modi aprendió el valor de construir una imagen positiva para sí mismo a través de entrevistas cuidadosamente preparadas con periodistas amigables, mientras evitaba escrupulosamente a los medios indios con fama de independientes y beligerantes.

De hecho, la única conferencia de prensa que Modi ofreció como primer ministro llegó al final de su mandato actual y una vez que concluyó el escalonado proceso de votación, que se desarrolló entre el 11 de abril y el 19 de mayo, como es habitual en este país.

Y fue un encuentro muy particular porque el primer ministro reelecto no dijo nada, sino que desvió las preguntas a Amit Shah, presidente de BJP, que significa Partido Popular Indio.

Sin embargo, Modi estuvo durante su primer mandato híperpresente para la población  a través de imágenes por las redes sociales, un día con líderes mundiales, otro abrazando a un oso y al siguiente sentado en una cueva en el Himalaya, cubierto de nieve, meditando y con ropas de color azafrán propio de los monjes hindúes.
Mientras esas imágenes provocaban burlas y chistes entre la elite de habla inglesa de India, las multitudes que solo aspiran a mejorar sus vidas se identificaron aún más con uno que sienten de ellos, que había tenido éxito pero que aún estaba enraizado en las tradiciones y devociones hindúes.

Este sábado 25, Modi fue elegido como líder de la nueva Alianza Democrática Nacional (NDA), una coalición legislativa de partidos de derecha que incluye al BJP.

Una alianza que reforzará a Modi pero que era innecesaria ya que su partido obtuvo mayoría absoluta propia, al conquistar 303 de los 542 escaños de parlamento, mientras el partido del Congreso solo obtuvo 52.

En su discurso ante los legisladores recién elegidos de la nueva coalición, Modi juró conducir a todo el país hacia el futuro, incluso a sus enemigos, en lo que representó una revisión del eslogan de 2014 para incluir también la fe dentro de él: “Con todos, para el desarrollo de todos, con la fe de todos”.

Modi también demandó a los nuevos legisladores que se alejen de lo que denominó como “cultura VIP”, porque eso “a la gente no le gusta”.

Según Rajiv Lochan, comentarista político y profesor de historia en la Universidad de Panjab,  el partido del Congreso perdió principalmente porque se asoció con el peor lado de la India más tradicional.

“El partido del Congreso cree en las castas, cree en los grupos religiosos, cree que los musulmanes son una sola entidad, al igual que los hindúes y los sijs”, dijo Lochan a IPS, al destacar que los partidos tradicionalmente buscan sus votos en diferentes nichos, segmentando en divisiones horizontales y verticales la compleja sociedad de India.

En contraste, según Lochan, el BJP realizó una “campaña muy moderna, basada en la promesa de empoderar a todos, independientemente de la casta, la religión y la familia”. Eso, destacó, incrementó su apoyo incluso entre los musulmanes, según reflejaron las encuestas.

“En general, diría que la gente rechazó lo malo de la India tradicional y votó por lo bueno”, concluyó Lochan.

T: MF

El artículo En India triunfa lo bueno de la tradición frente a lo malo fue publicado originalmente en IPS Agencia de Noticias.

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“Tenho acesso direto aos assessores de Mourão”, diz presidente do Clube Militar

Pública - sab, 25/05/2019 - 16:05

Para apoiar as manifestações ao governo federal programadas para este domingo, o Clube Militar no Rio de Janeiro enviou e-mail para cada um de seus milhares de associados com o bordão “Brasil acima de tudo!”. Usou também WhatsApp para fazer o chamamento em favor das “reformas necessárias à governabilidade”.

A agremiação nasceu há mais de um século em meio à agitação política. Fundado em 1887 e hoje com quase 40 mil sócios entre oficiais do Exército, Aeronáutica e Marinha, o Clube Militar teve como seu primeiro presidente o marechal Deodoro da Fonseca. Há quem garanta que a República – instituída por uma revolta liderada por militares – foi gestada na antiga sede da instituição, no Centro do Rio. Deodoro deixou o cargo maior da associação para ser o primeiro presidente do Brasil.

Hoje, membros do clube exalam outro motivo de orgulho. General da reserva do Exército,  Antônio Hamilton Mourão havia acabado de ser eleito seu presidente quando, no ano passado, começaram as primeiras sondagens para ser vice-presidente da República, na chapa com Jair Bolsonaro (PSL). Confirmado o convite, Mourão, é claro, se afastou das suas obrigações clubísticas. O general Eduardo Barbosa, seu vice-presidente, o substituiu no cargo, com gosto. Os dois são amigos desde os anos 1970, quando fizeram a mesma opção pela arma de artilharia.

Hoje, o general Barbosa não tem qualquer constrangimento em dizer que tem contato direto com assessores de Mourão. “É meu amigo de muitos anos”. E mostra um apoio ao governo Bolsonaro que passa franqueza. Mas – e sempre tem um mas – há algumas nuances em seus discurso sobre a relação de Mourão com o atual

Marcos Tristão/Agência PúblicaGeneral Eduardo Barbosa em seu gabinete no Clube Militar: um militar afeito ao liberalismo econômico. (Marcos Tristão/Agência Pública)

chefe do executivo federal. Sim, Bolsonaro é sócio do Clube Militar e foi, inclusive, da turma de formação de Barbosa. Ocorre que, para ele, o presidente é o que é: um ex-capitão. “Bolsonaro é um político que já foi militar um dia”, disse em entrevista à reportagem da Pública.

Da beira da piscina para as ruas

O clube militar tem três sedes: uma no centro do Rio, outra na zona sul, na Lagoa Rodrigo de Freitas, e a terceira em Cabo Frio, na Região dos Lagos. A mais equipada é a da Lagoa, onde também há um hotel à disposição dos militares e familiares. Ali, à beira da piscina e ao lado das quadras de tênis, se descobre um pouco do pensamento das Forças Armadas, de quem está na reserva ou na ativa.

Qualquer visitante do clube não demora a ouvir um dos argumentos mais frequentes da instituição: ainda é cedo para julgar o atual governo. Para o general Barbosa, as divergências públicas entre Mourão e Bolsonaro não são nada demais. O general distancia-se dos insultos dos filhos de Bolsonaro e do guru da família, Olavo de Carvalho, ao vice-presidente: “O clube não vai mais entrar nessas discussões”, diz.

À semelhança de Mourão, Barbosa é só elogios à memória do coronel Carlos Brilhante Ustra, que, após sua morte, em 2015, recebeu uma homenagem da instituição, a despeito de ser condenado como torturador em primeira instância pela Justiça brasileira.

O gesto de convocar seus sócios, mesmo os de avançada idade, às ruas, repete a conclamação feita nas Jornadas de Junho, em 2013. Naquela época, a organização chamou oficiais às passeatas, não para protestar contra o aumento de passagens ou a péssima qualidade do transporte público, mas para expressar uma veemente oposição ao governo de Dilma Rousseff – que havia criado a Comissão da Verdade dois anos antes. “Em 2013, nosso protesto foi exclusivamente contra o governo federal”, confirma o coronel Pedro Figueira, que trabalha na sede do Centro do clube.

 

É claro que há opiniões diferentes entre os associados. Responsável pela comunicação social do clube, o coronel Ivan Cosme deixa isso claro: “No clube, entre os sócios efetivos, que são os oficiais, não é normal que haja pessoas de esquerda. O militar, por sinal, é mais legalista do que de direita, o que o leva a ficar mais ao centro do espectro político. Dizer que o militar é de direita é uma visão simplista da esquerda”.

O coronel diz ainda que, no ambiente do clube, não são comuns manifestações contrárias ao atual governo, até porque, diz ele, “o atual governo não conseguiu governar, face às oposições que vêm sofrendo sistematicamente. Nossa preocupação é com a governabilidade”.  O coronel  ressalta, inclusive, que os oficiais não veem  necessidade de uma intervenção militar. “Pelo menos no momento”, ressalva.

Com ou sem Mourão, o clube sempre foi um tanto ensimesmado. As opiniões dos membros, no mínimo polêmicas, pareciam, até o começo deste ano, não ecoar na cidade. Mas têm sido ouvidas cada vez mais, como se alguém tivesse aumentado o volume de alto-falantes. A Comissão da Verdade, por exemplo,  é um assunto incômodo e nada bem-vindo. E o que a historiografia chama de golpe civil-militar de 1964 é taxado por exemplo de “contrarrevolução”.

Seja como for, o Clube Militar traz uma cena impensável em países vizinhos. No Chile ou na Argentina, seria difícil imaginar oficiais à beira da piscina enaltecendo a ditadura fardada ou mesmo relativizando a tortura, como ocorre na sede social da Lagoa, na Zona Sul do Rio.

Nesta entrevista concedida com exclusividade à Pública, o presidente do Clube Militar, general Eduardo Barbosa, fala de sua amizade com Mourão e sobre a relação de Bolsonaro com seu vice. Também expõe sua visão crítica à Comissão Nacional da Verdade e relativiza a tortura no período militar, que, insiste, visava a “salvar vidas e evitar ações violentas.”

“Podem ter sido usadas técnicas um pouco mais agressivas. Como aquele conflito não era considerado uma guerra, não foram utilizados os protocolos da Convenção de Genebra”, justifica. Para ele, as mortes de oposicionistas do regime não foram significativas. “Foram 300 e poucas baixas  em 21 anos do governo militar. É pouco se comparado à população dos anos 1970”.

Leia a entrevista:

Marcos Tristão/Agência PúblicaGeneral Eduardo Barbosa em seu gabinete no Clube Militar: um militar afeito ao liberalismo econômico. (Marcos Tristão/Agência Pública)

Como o clube vê o presidente da República?

Bolsonaro é um político que já foi militar um dia, mas o que importa é que foi formado pelos valores éticos das Forças Armadas.

Como está, na sua visão, o relacionamento entre Mourão e o presidente da República?

Tenho acesso direto a assessores de Mourão, e está tudo bem entre ele e Bolsonaro. Pode até haver divergências entre eles, mas, como um bom militar, Mourão vai saber acolher as determinações, quando a discussão sobre este ou aquele ponto tiver de acabar para se ir em frente.

Mas os filhos de Bolsonaro têm atacado o general Mourão, assim como o guru intelectual da família, Olavo de Carvalho…

Os filhos de Bolsonaro nunca foram militares. E já houve uma deliberação do governo federal para não dar mais ouvidos a eles e a Olavo de Carvalho. O Clube Militar não vai mais entrar nessas discussões dos filhos e Olavo.

O clube Militar vai participar do ato do dia 26. Embora seja uma instituição não governamental, o clube sempre se posiciona politicamente. E sempre diz que o que ocorreu em 1964 não foi um golpe militar…

O governo militar [de 1964] foi estabelecido de forma legal. O cargo da presidência da República foi considerado vago pelo Congresso Nacional, que elegeu indiretamente o Marechal Castelo Branco. O governo militar se insurgia então contra a ameaça da doutrina marxista na América Latina. Em 21 anos do período militar, essa corrente à esquerda nunca deixou de existir. Foram exatamente 21 anos de conflito. A outra corrente nunca se conformou por não ter implantado um governo comunista, como ocorreu na Cuba de Fidel Castro. Sequestraram, assaltaram bancos e fizeram outros atos subversivos como a explosões de bombas.

Quais foram, em sua opinião, os erros dos militares no que o senhor chama de conflito?

Os militares cometeram poucos erros nesse conflito. Foram 300 e poucas baixas  em 21 anos do governo militar. É pouco se comparado à população, por exemplo, dos anos 1970. Sempre me lembro da música para a seleção brasileira de 1970: noventa milhões em ação… Era a população brasileira naquele tempo. Imagina 300 e poucas mortes para 90 milhões de pessoas. O percentual dá 0,00% e alguma coisa. É pouco também se for levado em conta o número de baixas de países como a Argentina. o Chile e o Uruguai, que também lutaram contra os aliados do comunismo internacional.

Mas no Brasil não houve mortes de forma indiscriminada? E quanto aos casos do militante Stuart Angel, morto em 1971, e de Vladimir Herzog, jornalista morto em 1975?

Sobre esse dois, os fatos não estão totalmente esclarecidos, mas foram casos isolados. Eventualmente, algo pode ter dado errado. Mas não tenho como opinar. Mas, no Brasil, a grande maioria morreu em combate; não eram assassinados, como nos famosos paredões em Cuba e na União Soviética de Stálin.

Como o senhor vê o trabalho feito pela Comissão Nacional da Verdade?

Essa comissão foi montada dando mais peso para a esquerda. Quem a criou era presidente da República e autoridade suprema das Forças Armadas. Assim, o governo federal criou uma comissão para atacar instituições do Estado, visando a macular os militares – o que não conseguiram – e a polpudas indenizações, o que obtiveram sucesso. Mas, deveriam, em vez disso, passar uma borracha nessa história em nome da paz social. Quando as Forças Armadas enviaram à comissão explicações sobre este ou aquele fato, não adiantava: a conclusão era sempre contra os militares. Ou seja, havia um forte viés ideológico. Tanto que a morte do soldado Mário Kozel Filho, em São Paulo, e as mortes sob a responsabilidade de Carlos Lamarca e Carlos Marighella não fizeram parte das preocupações da Comissão.

Mas houve torturas  agentes de Estado.

Temos de nos transportar para a época para analisar melhor essa questão. Agentes de Estado tinham como objetivo que esses aliados do comunismo internacional não cometessem ações terroristas. Em interrogatórios, pode ser que tivessem cometidos excessos, mas em nome de salvar vidas e evitar ações violentas. O objetivo era obter a verdade para evitar um mal maior. Não vou citar nomes, mas existem pessoas que disseram na Comissão da Verdade que foram torturadas, porque, segundo elas, eram orientadas a dizer isso. Mas algumas delas já se pronunciaram, afirmando que não foi bem assim.

O general Mourão já saiu em defesa do coronel Brilhante Ustra, que chefiou o Doi-Codi, órgão de repressão política da ditadura militar, entre 1970 e 1974. O senhor também o defenderia?

O coronel Ustra pode ter pago o preço de excessos deste ou daquele subordinado. Como ele sempre chamou para si a responsabilidade do que ocorria no Doi-Codi, pode ter sido acusado de algo que realmente não fez. Sob seu comando, pode ter havido excessos, mas sempre com o sentido de prevenir o pior.  Ele era um chefe militar e era responsável  por tudo o que acontecia. Ele jamais iria transferir suas responsabilidades. Naquela época, para se combater o terrorismo de esquerda, pode ter sido usada técnicas um pouco mais agressivas, mas não se pode condenar um militar por ter cumprido sua missão. O esquerda armada também fez jogo sujo. Alguns representantes disso integram a política atual. Como aquele conflito não era considerado uma guerra, não foram utilizados os protocolos da Convenção de Genebra.

Como o Clube Militar vê os 13 anos de PT à frente do Governo Federal?

Com o PT à frente, o país quebrou. Já havia indícios de corrupção no primeiro governo Lula. O processo do mensalão deixou isso claro, mas houve à época houve aquela abafada, e Lula acabou reeleito. Inocente o Lula não é, já que já foi condenado em terceira instância. Ao longo desse período petista, a Operação Lava Jato foi mostrando o rastro de corrupção. O Governo do PT é também marcado pela criação da Comissão Nacional da Verdade, que, como já disse, ouviu só um lado, o da esquerda.

Mas já há indícios envolvendo corrupção com a família do presidente da República, inclusive envolvendo a mulher dele e, sobretudo, o filho Flavio Bolsonaro.

O clube lida com fatos julgados. Mas nos causa estranheza ao se ver tanta relevância no caso do período em que Flávio Bolsonaro foi deputado estadual, em detrimentos de outros parlamentares do Rio que são investigados por corrupção supostamente envolvendo ganhos financeiros bem maiores do que os atribuídos ao hoje senador do PSL. Seja como for, o Clube Militar vai aplaudir qualquer condenação.

Os problemas econômicos do país também podem ser explicado pela crise após o impeachment? E no governo militar, em que a imprensa foi alvo de censura e assim não havia transparência, também houve corrupção?

É um somatório de fatores. E o impeachment e o governo Temer são alguns desses fatores, sim. Quanto a se houve corrupção no período militar, vamos primeiro colocar a questão da imprensa. Alguns setores da imprensa alimentavam essas facções associadas ao comunismo internacional. E o regime atuava contra isso. Não houve censura em relação a questões econômicas ou ligadas à corrupção.

O fato é que todos os presidentes militares terminaram seus mandatos com o mesmo patrimônio com o qual eles haviam iniciado no maior cargo do executivo federal. Não sei dizer em relação os cargos de segundo ou terceiro escalões, boa parte deles ocupada por civis. Mas não houve corrupção comprovada nesse período. Para comprovar algo, teríamos de fazer investigações de um período de mais de 40 anos atrás. Não sei se existem registros da Receita Federal e do Coaf (Conselho de Controle de Atividades Financeiras) desse tempo.

Há quem reivindique um viés mais nacionalistas dos militares diante das declarações do ministro da Economia, Paulo Guedes, de promover a venda de ativos nacionais. Os militares continuam nacionalistas?

Acho interessante a proposta liberal. No período do presidente Ernesto Gisel, entre março 1974 e março 1979, havia uma incerteza política grande; empresas privadas nacionais ou estrangeiras não queriam investir no país. O governo federal então investiu em infraestrutura, e as estatais tiveram um papel. Foi algo bom para o país. Mas agora os tempos são outros. A Petrobras não deve ser a única empresa a investir no país. Outras do setor são bem-vindas no setor de petróleo. Empresas estrangeiras também geram emprego. O Estado não tem de tomar conta de tudo. No caso da Venezuela, esse modelo se mostrou um grande fracasso, com as empresas estatais definhando. Podemos fazer parcerias com empresas estrangeiras, envolvendo trocas de tecnologia. Empresas estatais precisam competir com privadas estrangeiras ou nacionais. Qualquer empresa tem de estar preparada para isso.

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Energy of African youth ‘propelling’ new development era as UN ties bear fruit

UN SGDs - sab, 25/05/2019 - 00:00
The “boundless energy and optimism” of young Africans is propelling the continent into a new era of sustainable development, alongside new partnerships between the UN and African Union.
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